En medio de un ambiente festivo y distendido, el Arzobispo de Tegucigalpa (Honduras), cadenal Rodríguez Maradiaga se dirigía esta mañana a los jóvenes de habla hispana que están participando en la JMJ, en la tercera y última de las catequesis preparatorias organizadas para estos días previos a los actos culminantes, que se celebraran durante el fin de semana. Esta vez, se trataba de profundizar sobre la idea de saberse enviados por el Espíritu Santo a dar testimonio del evangelio en el mundo. Los días anteriores, se habían tratado temas también relacionados con el Espíritu Santo, eje trasversal y ‘leiv motiv’ de toda esta JMJ.
Con el estilo de Don Bosco, entre cantos y bromas, el Cardenal ha hablado a los jóvenes, con claridad meridiana, de la necesidad de dar razón y testimonio de la fe en el mundo. “El Señor nos llama urgentemente a ser testigos de su evangelio”, decía, repitiendo una y otra vez las palabras de San Pablo: “El amor de Cristo nos apremia”.
Entre los presentes en la catequesis, encontrábamos jóvenes de la Diócesis de Monterrey (México), encargados de la animación litúrgica y pastoral, y de otros países latinoamericanos como Puerto Rico, Republica Dominicana o Venezuela. También acudieron jóvenes de las diócesis de Madrid, Alcalá y Getafe, así como de otros puntos de España. A todos ellos, el Obispo les recordaba que la Jornada Mundial de la Juventud “no es un Woodstock católico sin drogas ni alcohol, como algunos dicen, sino un testimonio del Espíritu Santo”.
Por eso, exhortaba a los jóvenes a que estos días de encuentro no fueran para ellos más que el punto de partida de la fase verdaderamente importante de la JMJ: la de dar testimonio de su fe a su regreso, en sus ambientes cercanos y especialmente en las situaciones difíciles de la vida cotidiana. En este sentido, el cardenal hondureño recordaba a los jóvenes que, para afrontar los miedos, necesitamos la fuerza del Espíritu Santo, tal como reza el lema de esta XXIII Jornada Mundial, tomado del libro de los Hechos de los Apóstoles.
Y, también desde el más puro carisma salesiano, el obispo Maradiaga insistía en que no es necesario hacer grandes cosas para ser testigo de la fe, sino hacer lo que debemos hacer en cada momento, siendo fieles a nuestra fe en Cristo. Al respecto, presentaba a los jóvenes asistentes las figuras de los jóvenes santos salesianos Ceferino Namuncurá, Domingo Savio y Laura Vicuña, que supieron, a su corta edad, vivir la vida cristiana en profundidad. “No le pongamos trabas al Espíritu –añadía- para que pueda hacer de nosotros verdaderas obras de arte”.
En otro momento de su alocución, Don Oscar Rodríguez Maradiaga recordaba las palabras de Don Bosco: “Tristeza y melancolía, fuera de la casa mía”, y explicaba a los jóvenes presentes que la idea de Don Bosco era que el que vive en Gracia de Dios vive la autentica alegría, la que brota del corazón, mientras que el que vive en el pecado esta triste. Y apuntaba: “Se han fijado ustedes en lo triste que esta el mundo? Pues esa es nuestra misión, irradiar la alegría, porque el mundo vive triste y necesita la alegría.”
Un bello mensaje para unos jóvenes que disfrutaron a tope de la presencia y las enseñanzas de este salesiano que, como Don Bosco, sabe meterse a los chicos en el bolsillo y, a la vez, decirles cosas verdaderamente importantes. Antes de prepararse para presidir la Eucaristía, concelebrada junto con los otros 3 obispos y casi una veintena de sacerdotes presentes, lanzaba un último mensaje, en tono jocoso pero meridiano, a los jóvenes: “San Pablo decía ‘Ay de mi, si no evangelizo! Pues, ay de ustedes, si la JMJ de Sydney se acaba en Sydney! Entonces, buena sepultura y que descansen en paz”.
Lastima que en vez de comentar la riqueza de la JMJ2008, algunos de los que han escrito se hayan dedicado a atracar y defenderse, esto no se trata de eso. En la Iglesia debe haber unidad en la diversidad. Tuve la dicha de participar en Colonia 2005 y ahora en Sidney 2008, y he visto como se ha derramado la fuerza del Espiritu Santo en estos eventos. Dejemos de lado las diferencia porque parecemos mas bien hermanos separados dentro de la misma Iglesia, y esto en lugar de edificar destruye. Dios los bendiga a todos. Nos vemos en Madrid 2011
Pbro. Carlos Alberto Muñoz Muñoz.
Costa Rica
Francisco, conozco algunos kikos (yo no lo soy), y ni visten de negro, ni ven las cosas negras. Son gente alegre, y de un optimismo desbordante. Además, ¿de dónde te crees que salen tantos? ¿Los pintan y luego les dan vida? Salen precisamente de ese mundo secularizado al que son capaces de transmitir el entusiasmo por seguir a Jesús.
¿Noto un poquito de envidia porque tú con tus dos libros de teología no puedes conseguir lo mismo? ¿Quién es el iluminado aquí? ¿Quién es el cadáver?
Relájate. A lo mejor no eres tan listo como te crees.
No, este tío es devoto de la Virgen de la Sonrisa y del Entusiasmo, que están un poco más a la derecha del puño.
Los del puño son los que cantaban la Internacional (toma progresismo!) en el congreso del PSOE.
Este tío, ¿qué es, devoto de la virgen del puño?
Francisco..., habrás escrito libros de teología, pero la teología sin fe no sirve para nada. Ese es el punto que te falta: la fe. Si te interesa búscala donde crees que no está..., recuerda la historia de Naaman el sirio.
Muy ineresante la exposición del cardenal Maradiaga, con quien conversé hace unos meses en Madrid y le regalé dos libros míos sobre la teología del C. Vaticano II, que está en las antípodas de los organizadores y participantes en esta JMJ, porque él había dicho hace dos o tre años en la Casa de América madrileña que el Vaticano II estaba por estrenar y así sigue por causa de gran parte la jerarquía eclesiástica. Y los Kikos del iluminado K. Argüello que son la mayoría de los participantes se mueven en tiempos anteriores al Concilio y no se distinguen precisamente por la alegría, van siempre de negro y lo ven todo muy negro. En definitiva, que no están dispuestos a dalogar con el mundo secularizado y laico como quería e Vaticano II, sino todo lo contrario. Así que como dice el cardenal al final de su intervención despues de la JMJ " buena sepultura y que descansen en paz".
Jueves, 4 de diciembre
Miguel Ángel Malavia
Juan Fernandez Krohn
Felipe Pou Ampuero
José María Rodanés Martínez
Octavio Cortés
Julián Moreno Mestre
Jaime Vázquez Allegue
Miguel Blanes Coll
Daniel Salsamendi
Rodrigo del Pozo Fernández
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Vicente Haya
Joaquín Martínez
Francisco Margallo