(RD/Efe).- El Papa distribuirá la comunión a los fieles directamente en la boca y puestos de rodillas, para incrementar «la devoción y el misterio» de la Eucaristía, según adelantó ayer el maestro de ceremonias del Vaticano, Guido Marini. «Creo que será así. No hay que olvidar que la distribución de la comunión en la mano es todavía, desde el punto de vista jurídico, una dispensa a la ley universal, concedida por la Santa Sede a aquellas conferencias episcopales que lo pidieron», afirma el arzobispo Marini en una entrevista al diario vespertino vaticano 'L'Osservatore Romano'.
Marini recordó que Benedicto XVI ya había distribuido de este modo la Comunión durante su reciente visita a las ciudades italianas de Brindisi y Santa María di Leuca.
Según el maestro de la Celebración Litúrgicas Pontificias, la modalidad adoptada por Benedicto XVI tiende a subrayar la vigencia de la norma, «válida en toda la Iglesia».
Con la distribución de la comunión en la boca, agregó, se intenta resaltar «la presencia real en la eucaristía, se ayuda a la devoción de los fieles y se introduce con más facilidad el sentido de misterio, aspectos que en este tiempo es urgente recuperar».
Nuevo palio
El maestro de ceremonias también manifestó que a partir del próximo domingo, festividad de San Pedro y San Pablo, Benedicto XVI cambiará el palio (estola de lana, símbolo del Buen Pastor) que usa en la celebración de liturgias solemnes por otro más corto.
El nuevo palio tendrá forma circular, cerrado, con dos puntas que caen en la mitad del pecho y de la espalda. Mantendrá el color rojo de las cruces que le adornan y con él Benedicto XVI pretende continuar el desarrollo de esta prenda en los últimos doce siglos.
Este nuevo palio sustituye al que el propio Benedicto XVI introdujo al principio de su pontificado en homenaje a los usos del primer milenio de la Iglesia. El que ha utilizado hasta ahora mide 2,60 metros de largo y simboliza la oveja descarriada, pero al ser tan largo le originaba problemas de movilidad.
En la comunión en la boca es muy frecuente que cuando el cura y el comulgante son mayores la punteria sea escasa y se meten los dedos en la lengua. No es nada agradable para el cura ni para el feligrés ni para el que viene detrás. No es nada higiénico, puede hasta ser trasmisor de enfermedades. No hace falta llegar al sida. El cordero se come de pie, ceñida la cintura, el bastón a mano... Somos un pueblo que camina.
Cada día, leyendo majaderias como esta, siento más que hay un abismo entre ser Cristiano y ser "un católico, apostólico y ROMANO"!!!. Lo mejor??? Pasar olimpicamente. Que sigan los burócratas con sus báculos, sus mitras, sus trajecitos rojos o morados, y sus comuniones en la boquita. Y sus NORMAS, nada liberadoras y que nada tienen que ver con "LA BUENA NOTICIA" que nos trajo JESÚS. No me estraña que al Sr. Ruoco le doliera el estomago con "los Akelarres", según él claro, que se montan en la ejemplar Parroquia de San Carlos Borromeo en Entrevias. Que allí se atienda los marginados de solemnidad, sin importar raza o creencia, parece que le importa menos que si comulgan de una forma o de otra. Así que ni corto ni perezoso, ¡Cerramos la Parroquia! Ya sabeis, la presión de cristianos de todo el mundo acabó con la decisión inquisitorial del "principe de la iglesia". Amén.
Benedicto XVI es un gran teólogo, un gran Papa. Pero tiene sus manías musicales y litúrgicas. Lo que no puede ser es universalizar sus gustos personales y es lo que está haciendo. Si volvemos al latín volveremos de nuevo a la abuela rezando el Rosario mientras el cura se va al TE IGITUR y llegar a la vacía comunion (que ni siquiera se sacaba el copón del sagrario) rezando los últimos padrenuestros por los difuntos.
Todos estos funcionarios del Vaticano (los Marini) aparte de hacer méritos para medrar y contentar al Jefe deberían estar en parroquias rurales o de suburbios durante unos años para que oxigenasen sus neuronas y viviesen la liturgia con gente normal sin estar rodeados de cientos de solideos color rojo y morado.
Que triste es inventar normas viviendo fuera de la realidad y para que estas no se cumplan.
¿Y por qué no se arrodilla el papa para dar la comunión????
Es verdad, Pepe, una vez que habíamos conseguido hacer caer hasta mínimos el índice de fallecimientos por comunión bucal --durante siglos, tercer factor de muerte prematura de la población después de los accidentes de tartana y los baculazos arzobispales--, y logrado añadir dos décadas a la esperanza de vida (o al menos a la de las mujeres, bastante más comulgonas que los varones, que se quedan en la taberna o fumando en la puerta), ahora viene este papa retrógrado y nos devuelve a la Edad Media en cuanto a hábitos higiénicos...
¡Qué cosas!. Pues en unos temas la Iglesia quiere volver a los orígenes y en otras los orígenes son lo que ella misma decide. Vamos tomando nota de las justificaciones. Al final justificamos lo que nos interesa que prevalezca.
La comunión en la boca , desde el punto de vista sanitario, es un factor transmisor de gérmenes entre la feligresía comulgante. Pero parece que lo de la salud del cuerpo es secundario en este caso.
Lo de ponerse de rodillas puede expresar una actitud ante el misterio y ante lo sagrado, vistas las cosas desde ese prisma. Esperemos que los que tienen problemas funcionales en sus piernas no tengan que acreditarlo con certificado médico. Esperemos...
Pues, dbido a la edad y artrosi de los fieles, tedrán que cabiar los comulgatorio por algún oro invento. Porquearrodillarse, así asi, pero a ver qien se levanta después.
pues algunos no iremos a Roma....
Jueves, 4 de diciembre
Miguel Ángel Malavia
Juan Fernandez Krohn
Felipe Pou Ampuero
José María Rodanés Martínez
Octavio Cortés
Julián Moreno Mestre
Jaime Vázquez Allegue
Miguel Blanes Coll
Daniel Salsamendi
Rodrigo del Pozo Fernández
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Vicente Haya
Joaquín Martínez
Francisco Margallo