La Santa Sede comunicó ayer el nombramiento por el Papa como consultores de la Congregación para la Doctrina de la Fe a los arzobispos Manuel Monteiro de Castro, secretario de la Congregación para los Obispos y a Jean-Louis Bruguès, secretario de la Congregación para la Educación Católica. Monteiro, nombrado recientemente secretario del Colegio Cardenalicio, fue hasta hace unos meses Nuncio Apostólico de Su Santidad en España.
Esa es la tesis que sostiene Marco Politi, uno de los más prestigiosos vaticanistas italianos. Y la explica así: No es la primera vez en este pontificado que se escuchan voces críticas dentro y fuera de los muros vaticanos. "En la última fase del Papa Wojtyla -explica un monseñor- había un cuatriunvirato integrado por el Secretario de Estado, Sodano, por el secretario personal del Papa, Dziwisz, por el cardenal Re y por el presidente de la conferencia episcopal italiana, Ruini. Todos sabían cómo comportarse y a quién referirse. ¿Pero hoy?".
Llega la hora del relevo para el "papable" negro, Francis Arinze. Pronto cumplirá los 75 y en Roma se especual ya con sus eventuales sucesorfes al frente de Liturgia y Disciplina de los sacramentos, un dicasterio que ha crecido en importancia por la querencia litúrgica del Papa Ratzinger. Y para suceder al cardenal nigeriano suene insistentemente el nombre de Angelo Amato, el salesiano que ocupa el cargo de secretario del ex Santo Oficio.
Es una autoridad en la materia. Piero Marini sabe más de ceremonias que nadie. Y lo ha demostrado hasta la saciedad. Pero, según han podido saber los angelitos en Roma, para el arzobispo de buena planta y pelo blanco, siempre al lado del Papa (éste y, sobre todo, el anterior), ha llegado la hora de decir adiós a su cargo de maestro de ceremonias. Benedicto XVI le premia con el nombramiento de arcipreste de San Pablo Extramuros, una de las más importantes basílicas romanas.
Lo anunciamos aquí el pasado día 1. Nuestros "angelitos" romanos apuntaban al hasta ahora Nuncio en Filipinas como el nombre elegido por el Papa para ocupar el importantísimo puesto de Sustituto. Ayer se ha confirmado oficialmente.
El Papa Ratzinger no es como el Papa Wojtyla. Entre otras cosas, porque no tiene "camarilla". Se han acabado, pues, los rumores y los dimes y diretes de sacristía. Es cada vez más difícil saber qué es lo que va a pasar en la Curia. Por eso, nos satisface aún más contar con tan excelentes fuentes en Roma.
Versiones con fundamento en el Vaticano señalan que monseñor Fernando Filoni, de 61 años, nuncio del Papa en Filipinas, será el sucesor del arzobispo argentino Leonardo Sandri (63), en el estratégico cargo de Sustituto de la Secretaría de Estado, una especie de ministro del Interior de la Curia, el gobierno central de la Iglesia, que por sus funciones despacha cotidianamente con el pontífice.
En el mundo católico, no se aplacan las repercusiones generadas por la Notificación de la Congregación para la Doctrina de la Fe (CDF), sobre las obras del teólogo Jon Sobrino. Ahora, después de haber asumido la defensa del jesuita español, la atención crítica de los teólogos se concentra sobre la forma de operar de la Congregación dirigida por el Cardenal William Levada y por el salesiano Monseñor Ángelo Amato.
El cardenal Pericle Felici fue secretario general del Concilio Vaticano II, y desde este puesto clave favoreció una y otra vez con sus maniobras a la minoría conservadora, tal como explico en mi libro Réquiem por la cristiandad.
Monseñor Héctor Aguer, arzobispo de La Plata, podría ser el eventual presidente del Consejo Pontificio para la Cultura, cargo que de por sí conlleva tarde o temprano la púrpura cardenalicia. El nombre del prelado platense aparece en una terna que cita la revista especializada francesa Golias como sucesor del cardenal Paul Poupard, quien está al frente de ese dicasterio desde 1983.
El plan de renovación de la Curia romana, que incluirá cambios de personas y simplificación de estructuras, sufrió un retraso de varias semanas debido a la polémica por el discurso del Papa en la Universidad Regensburg. Pero ahora, calmadas ya las aguas, se verá en poco tiempo el resultado de un largo período de estudio con un grupo muy reducido de cardenales.
Quienes esperaban o deseaban un pontificado anclado en el pasado, al amparo de principios rígidos y dogmas cerrados, deberían reconocer el fracaso de su vaticinio. Muy al contrario, Benedicto XVI se muestra como un Papa activo, dinámico y lleno de ideas renovadoras que transmite con la profundidad del intelectual y, al mismo tiempo, con la sencillez del Pastor de la Iglesia.
Con los riesgos que conlleva (dado el hermetismo del pontificado del Papa Ratzinger) y según han podido saber los angelicales rumores, Benedicto XVI estaría a punto de nombrar al cardenal español Julián Herranz como sustituto de la Secretaría de Estado. Es decir, el número tres de la Iglesia.
Domingo, 22 de noviembre
Asoc. Humanismo sin Credos
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