(RD/Efe).-El presidente de la Asamblea General de la ONU, el nicaragüense Miguel D'Escoto, aseguró hoy en La Habana que el líder cubano, Fidel Castro, es "el mejor discípulo de Jesús". "Fidel es para mí, hoy en día, el mejor discípulo de Jesús. Me tocó el privilegio de estar cerca, de observarlo, de oirlo, de verlo, y es un hombre enamorado de la justicia, de la fraternidad, de la solidaridad", dijo el sacerdote y ex canciller sandinista.
A todas las Comunidades de la Provincia Dominicana de San Vicente Ferrer de Centroamérica, a la Familia Dominicana de Centroamérica, a las comunidades parroquiales y pastorales que acompañamos con nuestro trabajo, y a todos los hombres y mujeres que trabajan por la justicia y la paz en el mundo.
James Joyce escribió alguna vez que los jóvenes deberían poder optar por el apellido materno o paterno según desearan, algo que en los días del irlandés a pocos se le cruzaba por la cabeza. "La paternidad es, después de todo, una ficción legal", justificó Joyce.En estos días las noticias nos recuerdan que en el Paraguay una enorme cantidad de niños y niñas, hombres y mujeres -hasta el 50% de la población aseguran algunos, aunque el porcentaje sugiera dudas- que carecen de ese sencillo derecho que defendía el escritor, sencillamente porque los padres se niegan a reconocerlos como vástagos propios.
Santa María de Guadalupe:
A ti que nos amas con especial ternura,
velas por nosotros con maternal intercesión
y nos procuras siempre tu eficaz ayuda
suplicamos tu protección y auxilio
para superar pronto esta epidemia
que ha venido a afectar nuestra nación.
Visto desde España, el fenómeno del Padre Fortea en Costa Rica es algo increíble. Y les aseguro que los angelitos de Rumores no suelen casarse con nadie. A no ser con la verdad. Y lo que están comprobando, en vivo y en directo, es algo extraordinario. El Padre Fortea no sólo es aquí un fenómeno social y mediático, sino tamibén, ante todo y sobre todo, un fenómeno espiritual. Con gente que se cura de influencias diabólicas, gente que dice haber experimentado sanaciones y, sobre todo, gente que reza y canta y alaba a Dios. Asu paso, se huele, se palpa, se toca la fe de los sencillos. Y hasta la gloria de Dios.
Costa Rica es un pequeño (unos 6 millones de habitantes) y lindo país centroamericano. La llaman, y con razón, la Suiza de Centroamérica. Aquí ha venido el Padre Fortea en la segunda etapa de su particular cruzada contra el Maligno por tierras latinoamericanas. Y la verdad es que ha puesto en pié a todo el país. Sin exagerar. Un auténtico fenómeno mediático, eclesial y social.
Desplazarse por la capital mexicana es toda una odisea. Con sus más de 20 millones de habitantes la ciudad es un enorme hormiguero. Y el tráfico, un auténtico caos. Parejo a la boina de contaminación, siempre presente. Subimos en un taxi y, el taxista, al ver al padre Fortea, comienza a hablar de religión. Y durante los tres cuartos de hora que dura el trayecto nos da una auténtica lección de teología popular. Con disquisiciones incluso sobre la Trinidad. Y, además, lo hace con una profunda convicción. De tal forma que, aunque no sea del todo teológicamente preciso lo que dice, llega y llega en profundidad. Porque lo vive.
El padre Fortea tiene ángel. O mejor, ángeles o angelitos, que le acompañan en su periplo por México y Costa Rica. Y como hasta los angelitos se cansan, llegaron agotados a la capital mexicana tras casi 12 horas de viaje. Y una larguísima conversación a bordo con uno de los curas que, aún definiéndose como conservador, está dotado de una especial sabiduría, de un temple exquisito, de una honda espiritualidad y de una cultura enciclopédica. Y nos quedamos cortos, para que no diga que le adulamos. Virtudes suficientes como para convertirlo en un hombre sereno, abierto, moderado, constructivo y, sobre todo, con entrañas de misericordia. Lejos de los talibanes conservadores, pero conservador. O mejor, moderado. Como la vida, como el propio Cristo.
Hace una semana el ex obispo Fernando Lugo asumió la presidencia de Paraguay, con dos principios fundamentales de credo político: honestidad y austeridad. Lugo, que venció las elecciones presidenciales el pasado abril al frente de una heterogénea coalición de izquierdas llamada Alianza Patriótica para el Cambio, con lo que se puso fin a 61 años de poder absoluto del Partido Colorado, quiere, al parecer, moverse con prudencia sin precipitar choques con la minoría político-empresarial que controla el depauperado país suramericano de seis millones de habitantes.
La presencia de obispos, teólogos, sacerdotes y religiosos en la vida política es una constante en América Latina desde los inicios de la conquista hasta nuestros días. Y no sólo ni siempre del lado de los colonizadores, sino con frecuencia del lado de los sectores marginados. Casos emblemáticos de compromiso político liberador son el obispo Bartolomé de Las Casas y el dominico Antonio Montesinos. Numerosos fueron los clérigos que, a principios del siglo XIX, tradujeron políticamente los ideales evangélicos de libertad y justicia, y lideraron las luchas por la independencia en los diferentes países latinoamericanos.
Como buenos magos que son hicieron un acto de prestidigitación: cambiaron un documento que tuvo consenso por otro más acorde a las enseñanzas y prejuicios de la burocracia católica asentada en Roma, empezando por Benedicto XVI. Es un eslabón más en la extensa cadena de autoritarismo de una Iglesia cuyas cúpulas clericales no quieren entender que el mundo contemporáneo es distinto a sus deseos regresivos.
El papa Benedicto XVI escogió Brasil como primer destino en América Latina, y fuera de Europa, para sus viajes apostólicos. Brasil es hoy el país con mayor número de católicos en el mundo: unos 150 millones, que corresponden al 70% de la población. Sin embargo, en los años sesenta Brasil era católico al cien por cien. En algo más de cuatro décadas, un tercio de la población se ha adherido a las iglesias evangélicas y pentecostales, de origen protestante. Ratzinger ha pedido a los obispos que no ahorren esfuerzos "en la búsqueda de esos católicos apartados".
Domingo, 22 de noviembre
Sor Lucía Caram O.P
Francisco Margallo
Juan Fernandez Krohn
Julián Moreno Mestre
Pedro Tarquis
Siro López
Jaime Vázquez Allegue
Rodrigo del Pozo Fernández
Asoc. Humanismo sin Credos
Vicente Haya