Hace honor a su apellido. Rouco está "afónico", rouco en gallego. No dice ni mú, sobre todo cuando no le interesa por alguna razón (normalmente de tipo político-eclesiástico). Lleva meses guardando el silencio más absoluto sobre la crisis y los recortes. Lleva meses impidiendo que la Conferencia episcopal, máximo órgano colegiado de los obispos, se pronuncie al respecto y lance a la calle un documento de denuncia y de anuncio a un pueblo sumido en la noche oscura. Dicen que por no criticar a la derecha. Y, ahora, por la misma razón, calla como un muerto ante el Eurovegas de su amiga Esperanza Aguirre.
Sábado, 25 de mayo
José Manuel Vidal
Asoc. Humanismo sin Credos
Francisco Baena Calvo
Juan Fernandez Krohn
Religión Digital
JC Rodríguez, A Eisman
Josemari Lorenzo Amelibia
Virtudes Parra
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo
José Mª Castillo