Siguen siendo el "ejército de Dios", la avanzadilla de la Iglesia. Miles de hombres y mujeres que entregan sus vidas por el Reino. Y lo hacen de una forma total, sin reservarase nada para sí mismos. Entregándolo todo con sus tres votos de pobreza, castidad y obediencia. Un ejército multicolor, por sus variados carismas y servicios. Por eso, mejor que un ejército, que suena a militarismo, habría que llamarles el "arcoiris de Dios". Bello, resplandeciente, siempre en medio de las oscuridades, de los infiernos y de las miserias del mundo. Siempre a pie de obra. La mejor encarnación de la Iglesia samaritana. Son lo mejor de la Iglesia o una de sus partes más bellas. Hoy, que es su fiesta, es justo y necesario reconocérselo y dar gracias a Dios por ellas y por ellos.
Viernes, 1 de junio
José Manuel Vidal
Orlando Carmona
Juan Fernandez Krohn
Religión Digital
Josemari Lorenzo Amelibia
Asoc. Humanismo sin Credos
Rodrigo del Pozo Fernández
Angel Moreno
Francisco Margallo
José Antonio Vázquez Mosquera
Sor Gemma Morató