No se asusten. No le estoy llamando nada malo al cardenal Estepa, de cuya amistad y ayuda puedo presumir y presumo. "Potolo" es el término que utilizan mis hijas, desde niñas, para referirse a personas buenas, entrañables, cariñosas, dignas de ser tratadas como ositos peluchones. Y, para mí, Don José Manuel Estepa, es un cardenal profundamente "potolo". Dicho, por supuesto, con todos los respetos. Y esa "potolidad" se demostró ayer, con creces, en la presentación del libro de Juan Rubio, 'Estepa el cardenal de la catequesis' en la Pontificia de Comillas.
Por el panel de presentadores: monseñor salinas, el cardenal Amigo, el rector de Comillas, el subdirector de La Vanguardia y el propio autor de la obra. Pero sobre todo por la multitud de amigos, que abarrotaban la sala (y es un salón grande). Estoy seguro que muchos o todos o casi todos estábamos allí para rendirle homenaje al cardenal Estepa. Ese homenaje que le debe la Iglesia española y que todavía no le ha tributado.
Un homenaje espontáneo, en el que el cardenal, anciano pero lúcido, sintió el calor, el cariño y el agradecimiento de los suyos. Es uno de los personajes más importantes de la historia reciente de España y de la Iglesia. Aunque no salga en periódicos, revistas o televisiones. Las ha visto de todos los colores desde su puesto de arzobispo castrense, en el que estuvo durante 21 años. Sobre todo, en los años 80 y 90, cuando ETA teñía de sangre España y cuando se oían en España ruido de sables.
Intimo amigo del Rey, siempre estuvo a su lado y al lado del orden constitucional. Y por esa senda impulsó a la Iglesia española, siguiendo el ejemplo de uno de sus maestros, el cardenal Tarancón. Para defender esta idea, fue de los pocos que se atrevió a plantarle cara a las tesis defendidas, en aquellos momentos, por los obispos vascos, especialmente por monseñor Setién.
Estepa no sólo fue un alfil importante en las relaciones Iglesia-Estado, sino también uno de los teólogos-obispos que más y mejor impulsó la recepción del Vaticano II en España. Primero, desde el Instituto superior de pastoral. Y, después, como consumado especialista catequético, de reconocido prestigio a nivel mundial.
Pero quizás por encima de sus conocimientos y de sus altas relaciones, Estepa es un profundo servidor de la Iglesia y, sobre todo, una gran persona. Siempre cercano, afable, sencillo y hasta cariñoso. Y siempre sincero y valiente. Un lujazo de persona, con cuya amistad me honro. ¡Todo un cardenal 'potolo'!
José Manuel Vidal
Al margen de que como persona sea un buen hombre.... (cosa que desconozco y no voy a entrar)....lo que no puedo aceptar, es la figura castrense en un hombre de Dios.
Un hombre de Dios no puede estar en ningún ejercito, y menos lleva estrellas bajo el manto.
La Iglesia tendría que eliminar esta figura, que está lejos de las palabras de paz de Cristo.
De hecho, la Iglesia, debe dejar planteamientos de un Dios vengativo, caprichoso, que defiende aun pueblo escogido frente a sus enemigos, a los que castiga, humilla y esclaviza a su antojo...
POTOLO significa en euzkera GORDO.
Pottolo derivación cariñosa utilizada para los bebés (que suelen ser gorditos). Similar es Potxolo.
Y sí, por las fotos podemos calificar al cardenal tanto de potolo como de potxolo.
Vidal:ayer y hoy estás eclesial.Acentúas tu amistad con el cardenal.¿Te mntendrás a la altura?.El cardenal no puede aprobar muchas de tus complicidades con titirizejos.
Vidal:ayer y hoy estás eclesial.Acentúas tu amistad con el cardenal.¿Te mntendrás a la altura?.El cardenal no puede aprobar muchas de tus complicidades con titirizejos.
Creo que D. José Manuel Estepa, es un cardenal afable, cariñoso y con don de gentes, ¡que gran labor la suya al frente del Arzobispado Castrense, siempre tan necesitado nuestro ejército, como el resto de la sociedad española, del auxilio y el cariño de la Iglesia Católica. D. José Manuel, un ejemplo a seguir y un agradecimiento de todos los españoles. No quiero olvidar también al actual Arzobispo, D Juan del Río, a quien conozco personalmente y es también, una persona excepcional y un excelente obispo,que está prestando un gran servicio a la milicia española. ¡Que Dios les bendiga!
Creo que D. José Manuel Estepa, es un cardenal afable, cariñoso y con don de gentes, ¡que gran labor la suya al frente del Arzobispado Castrense, siempre tan necesitado nuestro ejército, como el resto de la sociedad española, del auxilio y el cariño de la Iglesia Católica. D. José Manuel, un ejemplo a seguir y un agradecimiento de todos los españoles. No quiero olvidar también al actual Arzobispo, D Juan del Río, a quien conozco personalmente y es también, una persona excepcional y un excelente obispo,que está prestando un gran servicio a la milicia española. ¡Que Dios les bendiga!
Mi enhorabuena al cardenal Estepa por su trayectoria. Dios lo conserve y cuide. Hablando de cardenales ha fallecido el cardenal Anthony Joseph Bevilacqua, arzobispo emérito de Filadelfia. Era cardenal presbítero cuya titularidad era Santísimo Redentor y San Alfonso in via Merulana. Descanse en paz. A Partir del día 19, habrá pues en la SER 213 cardenales, de los que 125 serán electores, y 88 no lo serán por rebasar la edad de 80 años.
Viernes, 1 de junio
José Manuel Vidal
Orlando Carmona
Juan Fernandez Krohn
Religión Digital
Josemari Lorenzo Amelibia
Asoc. Humanismo sin Credos
Rodrigo del Pozo Fernández
Angel Moreno
Francisco Margallo
José Antonio Vázquez Mosquera
Sor Gemma Morató