La libertad de expresión se abre camino en una sociedad globalizada. Tanto dentro como fuera de la Iglesia. Fuera, está claro: lo prueban fehacientemente las revoluciones árabes. Dentro de la Iglesia, también, como demuestra el caso de Sucumbíos, en Ecuador. Ya nningún poder puede hacer oídos sordos al clamor popular. Ni siquiera en la Iglesia, con su organización piramidal y absolutamente jerarquizada. Vox populi, vox Dei. Por las buenas o por las malas. Las protestas democráticas y libres ya no se pueden ahogar. Y por muy lejos que se realicen se hacen cercanas. Y desde la selva ecuatoriana llegan a Roma y a todo el mundo. Consciente de los nuevos tiempos, Benedicto XVI ha dado marcha atrás, en un a decisión desacostumbrada en la Iglesia y que puede marcar el inicio de una nueva época. El pueblo va a comenzar a tener al menos voz en los nombramientos episcopales. Y es el propio Papa el que se la da.
Viernes, 1 de junio
José Manuel Vidal
Juan Fernandez Krohn
Religión Digital
Josemari Lorenzo Amelibia
Asoc. Humanismo sin Credos
Rodrigo del Pozo Fernández
Angel Moreno
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José Manuel Bernal