Es justo y necesario rendir público homenaje a los sacerdotes españoles en el Día de San José. A todos esos curas que se dejan la piel y la vida en el tajo pastoral. A los que están atentos al latido de su pueblo. A los que consuelan y secan las lágrimas de dolor, angustia y desesperación de su gente. A los que predican a diario a Cristo Resucitado, esperanza de los oprimidos. A los que imparten los sacramentos, que ayudan a la gente sencilla a conectar su alma a Dios. A los que se ofrecen a acompañar y servir a los más pobres. A los que quedan en el campo y no se van, aunque los pueblos se queden sin gente. A los que no aspiran a puestos en las curias ni a prebendas de ningún tipo. A los que hacen lo que pueden con sencillez y humildad, sin creerse los dueños del rebaño.
Viernes, 1 de junio
José Manuel Vidal
Juan Fernandez Krohn
Religión Digital
Josemari Lorenzo Amelibia
Asoc. Humanismo sin Credos
Rodrigo del Pozo Fernández
Angel Moreno
Francisco Margallo
José Antonio Vázquez Mosquera
Sor Gemma Morató
José Manuel Bernal