Es obvio que no tiene justificación alguna el "asalto" a la capilla de la Complutense por parte de un nutrido grupo de estudiantes de Ciencias Políticas. Querían hacer una "performance" y se les fue de las manos. Y terminó en un atentado contra un lugar de culto. Con añadidos provocativos pueriles, como el topless. Atentaron contra el sagrado derecho a la libertad religiosa, tan sagrado como el de la libertad de conciencia o de cátedra o de expresión. La Universidad debe ser un foro de contraste y diálogo, pero nunca de asaltos. Los grupos universitarios feministas tienen todo el derecho del mundo a protestar contra la doctrina moral y sexual de la Iglesia católica, si no comulgan con ella.Pero no así. No atropellando los derechos de los demás.
Viernes, 1 de junio
José Manuel Vidal
Juan Fernandez Krohn
Religión Digital
Josemari Lorenzo Amelibia
Asoc. Humanismo sin Credos
Rodrigo del Pozo Fernández
Angel Moreno
Francisco Margallo
José Antonio Vázquez Mosquera
Sor Gemma Morató
José Manuel Bernal