Acostumbrados a taparlo todo en aras de la santa prudencia, los eclesiásticos de todo tipo, nivel y condición sienten auténtico pánico a los medios y a comunicar. No se dan cuenta de que, en la era de Internet, o comunicas o te comunican. Viene esto a cuento, una vez más, de la deplorable gestión que están haciendo de su "caso" (robo-denuncia) las monjas cistercienses del monasterio de Santa Lucía de Zaragoza, pero que bien podría extrapolarse a otras muchas realidades eclesiásticas. Comunicar es adelantarse a la información (interesada, sin datos o falseada) que otros quieran dar de ti.
Viernes, 1 de junio
José Manuel Vidal
Juan Fernandez Krohn
Religión Digital
Josemari Lorenzo Amelibia
Asoc. Humanismo sin Credos
Rodrigo del Pozo Fernández
Angel Moreno
Francisco Margallo
José Antonio Vázquez Mosquera
Sor Gemma Morató
José Manuel Bernal