O eso es al menos lo que quiere y, en parte, está consiguiendo el cardenal de Madrid, Antonio Maria Rouco Varela. Hablaba ayer con varios curas madrileños que forman parte del consejo presbiteral. Y todos ellos, desde los moderados a los más progres, estaban asustados del cariz que están tomando los acontecimientos en la diócesis madrileña. Y es que si Rouco está obsesionado con la JMJ, sus corifeos van más allá incluso y parecen dispuestos a morder a cualquiera que ponga el más mínimo matiz al tema o intente cuestionar el alcance pastoral del gran evento de este verano. "Ya no nos atrevemos a plantear nada para evitar que todas las energías de la diócesis se canalicen exclusivamente para eso. Nos callamos, porque sus adláteres se nos tiran al cuello", decia uno los curas del presbiterio madrileño.
Viernes, 1 de junio
José Manuel Vidal
Juan Fernandez Krohn
Religión Digital
Josemari Lorenzo Amelibia
Asoc. Humanismo sin Credos
Rodrigo del Pozo Fernández
Angel Moreno
Francisco Margallo
José Antonio Vázquez Mosquera
Sor Gemma Morató
José Manuel Bernal