En Egipto, una vez más, la historia nos ha dado una lección. Los pobres, esos que viven con menos de euro y medio al día (dos dólares, dicen), se han organizado. Primero para protestar por sus duras condiciones de vida. Y de paso, para pedir un Gobierno democrático, que sustituya al que tenían. Finalmente, hasta se han organizado para limpiar calles y plazas, y para borrar las pintadas de paredes y monumentos.
Y lo han conseguido. Es verdad que aún quedan muchos pasos por dar. Pero, de momento, han logrado tumbar al Gobierno y a su Presidente. Ahora ha sido en Egipto. Antes fue en Túnez, en Ecuador… Y mañana será en…
Al final, va a ser verdad eso que algunos hemos pensado y dicho tantas veces: los pobres, cuando se organizan, son capaces de cambiar la Historia.
Y nosotros, ciudadanos europeos, seguimos mirando a los países del Tercer Mundo con cierta superioridad: nosotros somos más inteligentes, más desarrollados, tenemos más recursos; mientras que ellos son ignorantes, corruptos, pobres, condenados a vivir explotados de por vida.
¿Seríamos capaces, con nuestra cultura democrática, de organizar una protesta de 18 días, con sus noches, sin abandonar las calles hasta lograr lo que queremos? ¿Seremos capaces de aprender las lecciones que los pobres de nuestro mundo nos siguen dando? ¿Nos bajaremos, alguna vez, del pedestal de nuestra supuesta superioridad, para aprender algo de los demás? Ésta es la cuestión.
Josetxu Apellániz, misionero diocesano de Vitoria en Eclesalia
Los comentarios para este post están cerrados.
¿Seríamos capaces, con nuestra cultura democrática, de organizar una protesta de 18 días, con sus noches, sin abandonar las calles hasta lograr lo que queremos?.
Estas cosas aquí no son necesarias, afortunadamente, porque nuestra sociedad occidental hemos progresado lo suficiente para alcanzar unas cuotas aceptables de justicia social y tenemos las necesidades de educación y sanidad cubiertas. Y eso es así porque hemos tenido la suerte de ser de cultura cristiana, una cultura que ha impregnado unas leyes y costumbres que han servido de amortiguador para que no se den esas tremendas diferencias sociales que se dan en otras partes del mundo. A esos pueblos les deseo lo mejor y espero que logren un nivel de vida digna y la sangre que se está derramando sirva para que tengan un futuro esperanzador. Si nos quieren imitar que aprendan también de los errores que nosotros hemos cometido, como olvidarnos de Dios después de tener la barriga llena.
+
ROSARIO POR LAS ALMAS DEL PURGATORIO
En las cuentas grandes del Rosario
ALMAS DEL PURGATORIO DERRAMEN EL FUEGO DEL AMOR DE DIOS EN MI ALMA PARA REVELAR A JESÚS CRUCIFICADO EN MI, AQUÍ EN LA TIERRA ANTES QUE LUEGO EN EL PURGATORIO
En las cuentas pequeñas
SEÑOR JESÚS CRUCIFICADO TEN PIEDAD DE LAS ALAMAS DEL PURGATIO
Al final del Rosario se dice tres veces Gloria al Padre…….
Ahí, ahí, en el clavo. Al respecto te recomiendo el siguiente artículo:
http://blogs.periodistadigital.com/elbaronrampante.php/2011/02/25/los-pobres-son-capaces-de-cambiar-la-his
Muy bueno oiga.
Viernes, 1 de junio
José Manuel Vidal
Juan Fernandez Krohn
Religión Digital
Josemari Lorenzo Amelibia
Asoc. Humanismo sin Credos
Rodrigo del Pozo Fernández
Angel Moreno
Francisco Margallo
José Antonio Vázquez Mosquera
Sor Gemma Morató
José Manuel Bernal