La actividad de las oenegés del sector social es un buen indicador de cómo la crisis está afectando de forma creciente a los más desfavorecidos y cómo estos son cada vez más numerosos. Las cifras aportadas ayer por los responsables de Cáritas de la diócesis de Barcelona –es decir, gran parte de la provincia– son dramáticamente reveladoras. En los cinco primeros meses de este año, las personas atendidas han sido un 35% más que en el mismo periodo del año anterior, y el porcentaje de parados entre quienes reciben apoyo de esta entidad católica ha pasado del 56% al 75%. Pero posiblemente el dato más elocuente en cuanto al empobrecimiento de amplios sectores de la población es que en apenas tres años el porcentaje de españoles entre quienes son atendidos por Cáritas ha pasado del 24% al 36%, es decir, un aumento del 50%. El perfil de la pobreza, pues, ya no corresponde de forma abrumadora a inmigrantes sin papeles, sino que alcanza de lleno a personas nacidas en la España que no hace tanto exhibía pujanza económica.
Si hasta hace apenas dos años el objetivo prioritario de las oenegés que atienden a los más desvalidos era ayudarles a buscar trabajo, ahora ya es muchas veces la cobertura de las necesidades más elementales y, sobre todo, la ayuda psicológica ante la dura perspectiva de que a corto plazo la situación no mejorará de forma notable.
Por eso es doblemente necesaria y plausible la actividad de Cáritas y la tupida red de entidades que están al lado de quienes por sí mismos no podrían resistir el azote de la crisis. En esta etapa crítica, la Administración debe prestar todo el apoyo posible a quienes, subsidiariamente y por altruismo, llegan a donde ella no puede llegar hoy.
El Periódico
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Un día de estos veremos también a los canónigos exconsejeros de CajaSur yendo a comer a los comedores de Cáritas. Pobrecillos.
En Ávila también se presentó, y es descorazonador y triste la situación tan dramática que están viviendo familias enteras que no tiene ni para comer, y además la situación laboral en esta tierra es para echarse a llorar. Hay que reconocer la labor tan callada y comprometida de esa Iglesia, la verdadera, que nada tiene que ver con los fantasmones, soberbios y carcas de los sacerdotes curiales y "abejorros" de alrededor que viven y cobran como auténticos millonarios!! por cierto , por qué tenemos que soportar y callar que haya gente que tiene dos trabajos y mientras , la curia y el obispo miran para otro lado, y 15000 ABULENSES!!!! EN PARO!!! no hay derecho, Dios mío!!!!
La de Sevilla también se presentó hace poco. Más de lo mismo.
http://www.diariodesevilla.es/article/sevilla/715549/las/demandas/ayuda/caritas/aumentan/durante.html
A esto lleva la parsimonia en los nombramientos. A nada bueno.
Ayer mi obispo Don Bernardo y el Director de Cáritas Diocesana presentaron ante los medios la memoria de 2009 y los datos son para llorar. A la parroquia me están llegando casos de exclusión social de gente verdaderamente deseperada como no había visto en años. Les coloco la noticia que recoge hoy el periódico EL DIA para que le echen un vistazo y comprueben como está la cosa por aquí.
http://www.eldia.es/2010-06-04/canarias/1-Caritas-deja-atender-casi-personas-pese-duplicar-recursos.htm
Viernes, 1 de junio
José Manuel Vidal
Juan Fernandez Krohn
Religión Digital
Josemari Lorenzo Amelibia
Asoc. Humanismo sin Credos
Rodrigo del Pozo Fernández
Angel Moreno
Francisco Margallo
José Antonio Vázquez Mosquera
Sor Gemma Morató
José Manuel Bernal