No lo tenía fácil, como decíamos ayer. Pero el Papa sabio ha conseguido la cuadratura del círculo: casar Fátima con la pederastia sin caer en el victimismo. Da igual si lo que hizo ayer Su Santidad fue reinterpretar la segunda parte del tercero o la primera parte del cuarto secreto de Fátima. El caso es que el Paqa Ratzinger-barrendero de Dios nos volvió a situar en el núcleo del mensaje mariano. Con valentía, sin medias tintas, con audacia y con una tajante autocrítica.
El Papa quiso dejar muy claro que el tercer secreto no se refiere sólo al "sacerdote vestido de blanco" (Juan Pablo II) y su sotana blanca manchada de sangre. El secreto apuntaba a un misterio menos personal y más hondo. La sotana blanca no sólo se iba a manchar de sangre (del Papa y, sobre todo, de los mártires), sino también de porquería y de suciedad procedente del seno de la propia Iglesia. Una Iglesia manchada de rojo y de negro.
En la autocrítica, el Papa no hace como muchos de sus altos curiales. No justifica de ninguna manera la pederastia. Ni directa ni indirectamente. No busca escapatorias ni atenuantes. No aduce cifras ni porcentajes. No dice que en la familia y en otros ámbitos se dan más casos que en la Iglesia. No acusa a la opinión pública de generalizar. Y, sobre todo, no habla de campañas orquestadas por los medios de comunicación.
Al contrario, en sus palabras, hay un claro reconocimiento de la labor de los medios, que le está ayudando (incluso en contra de algunos de los más altos prelados) a hacer limpieza de la suciedad en la Iglesia. No mata al mnesajero (recurso facilón utilizado por muchos eclesiásticos, como acaban de hacer los obispos españoles de la comisión episcopal de medios de comunicación), sino que le da las gracias.
Y, además, reitera que "el perdón no sustituye a la justicia". Justicia canónica y civil para los delincuentes que manchan el rostro de la Iglesia. Porque "las cuestiones éticas y espirituales no son del dominio privado". Una política que hasta ahora había llevado al Vaticano a tratar de lavar en casa sus trapos sucios y a ser acusado de ocultamiento.
Según el vaticanista Filippo di Giacomo, el mensaje "supone la condena más radical pronunciada nunca por el Papa sobre la línea de actuación de su antecesor, Karol Wojytila; se trata de un ejemplo de honestidad intelectual que incluye un agradecimiento implícito a los medios de comunicación que han informado sobre los abusos por ayudarle a determinar la verdad y a hacer limpieza en la curia, que achaca los ataques externos a la mentalidad del 68 y al relativismo mora".
José Manuel Vidal
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Cigoña:¿por qué hacerse publicidad aquí? ¿No le basta con sus sobrinos estropeados de las mayúsculas?
¡¡¡Viva el Papa!!!
Otro obispo que sobra en una Iglesia podrida.
Felicidades Encarnación. Me sumo a tu opinión. Este Papa es una bencición de Dios y prueba de que Él nunca nos abandona. Empezamos aver la luz al final del tunel. El tiempo pone a cada uno en su sitio y este pontífice si va a merecer el título de MAGNO.
Hya que podar más.
Mayorcitos ya...
Parece que vivimos tiempos históricos. Si no lo veo no lo creo.
Los pecados de la Iglesia a Fátima
Nos ha devuelto la fe, y aunque ahora no lo podamos percibir con toda claridad, será un Papa que marcará profundamente la historia.
Pero el Señor no quiso que la Iglesia y el mundo perdiesen la oportunidad de tener un padre como Dios manda, y ahora es nuestro Santo Padre Benedicto XVI. Y yo me siento inmensamente feliz y orgullosa de tener un padre así. Reaviva el celo y el vigor apostólico. Me siento en plena comunión con la Iglesia gracias a él, y eso me da una gran paz. Tengo una sintonía con el sucesor de Pedro desconocida hasta ahora por mi, no se si será por mi edad y por mi propia madurez personal, pero esa es la verdad.
Cuando murió Juan Pablo II parecía aquello el fin del mundo, que el papa que le sucediese lo tendría muy difícil ante el gigante, el atleta de Dios que llamaban a Juan Pablo II. Y ha sido al contrario: cuanto más crece Benedicto, más disminuye el anterior. Este Papa parece ante todo y sobre todo padre, es padre. Es un padre. ¿A quién no le gustaría tener un padre así? Qué pena todos esos años que estuvo ahí encerrado en la Doctrina de la Fe, podría haber estado en Alemania y hubiera cambiado el panorama de la Iglesia alemana. Pobre Papa, ¿cómo pueden decir de él esas cosas? Todo el mundo sabe que fue Juan Pablo II el que lo llevó a Roma y vivió todos esos años en un modestísimo apartamento, donde sólo tenía un piano y sus libros; y cruzaba todas las mañanas temprano hacia su despacho de la Congregación, sin lujo y sin ostentación de ningún tipo. NO LE LLEGA NINGUNO NI A LA SUELA DE LOS ZAPATOS.
Yo también felicito a Vidal. Este Papa nos está ganando a todos.
José Manuel:
No estoy nada seguro de que la implicación de Juan Pablo II no arratre también la del cardenal Ratzinger, cuando era prefecto de la Congregación sucesora del Santo Oficio. Por lo que sabemos fue él quien firmó el famoso decreto equiparando cualquier noticia directa de pedofilia de algún eclesiástico con un secreto de confesión. ¿Cabe mayor secretismo? ¿Que fue orden directa del Papa? pues la dignidad y la hombría están para saber dimitir a tiempo.
No sé de donde se saca ese vaticanista Filippo di Giacomo lo de la denuncia de Benedicto XVI a su antecesor. Me da la impresion de que "a rey muerto, rey puesto",y que hay muchos que cultivan el arte de hacer la pelota.
Alfonso
Jo, ké foto!
El auditorio se ha quedao pasmao con la reinterpretación. Podría haber avisao antes de darles el susto!
La parte censurada del tercer secreto de Fátima: ROMA SERÁ DESTRUÍDA.
Si esto se confirmara, a dos cardenales habría que correrlos a gorrazos.
Hay mensajeros que no son sólo mensajeros. Que están a todas horas intentando sacar cuanta más "m..." mejor e intentando por todos los medios (nunca mejor dicho) implicar al Papa en este asunto.
Vidal, cuando escribes así, desde el cariño y la mesura no puedo por más que felicitarte.
Viernes, 1 de junio
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