Benedicto XVI cumple dos sueños de una tirada. O tres. El de Santiago de Compostela, el de Barcelona y el suyo propio. Porque el Papa Ratzinger es una enamorado de España, del Camino como símbolo de las raíces cristianas de Europa y de la nueva expresión artística religiosa plasmada por Gaudí (et alii) en la Sagrada Familia de Barcelona. Todos esos objetivos se van a cumplir. Era muy complicado, pero, al final, Santiago y Barcelona lo consiguieron. Un milagro.
Jueves, 16 de febrero
José Manuel Vidal
Francisco Baena Calvo
Guillermo Gazanini Espinoza
Pedro Tarquis
Religión Digital
José Arregi
Francisco Margallo
Juan Fernandez Krohn
Vicente Luis García
Asoc. Humanismo sin Credos
Vicente Haya