Lo beatificarán en breve y lo canonizarán poco después; pero Juan Pablo II no será ni beato ni santo por el hecho de someterse voluntariamente a duros y prolongados ayunos, tumbarse desnudo sobre el suelo de su habitación para pasar toda la noche hablando con Jesús o azotarse las espaldas con un cinturón de cuero hasta dar gritos de dolor…
Jueves, 16 de febrero
José Manuel Vidal
Guillermo Gazanini Espinoza
Pedro Tarquis
Religión Digital
José Arregi
Juan Fernandez Krohn
Francisco Margallo
Vicente Luis García
Vicente Haya
Asoc. Humanismo sin Credos
Manuel Mandianes