Rumores de Ángeles

Juan Rubio retrata a los curas, héroes olvidados

03.02.10 | 11:03. Archivado en Sacerdotes, Libros
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Cena entre colegas de la Asociación de Periodistas de Información Religiosa (APIR). Con un invitado estrella y especial. Nuestro compañero y colega, Juan Rubio, director de Vida Nueva, presentaba su última novela "En memoria mía"(PPC). Una novela que tiene mucho de autobiografía. Para retratar a los curas españoles. Con sus penas y alegrías, sus logros y sus fracasos. Un retrato de héroes silenciosos, a los que ni la soeicdad ni la Iglesia les reconoce suficientemente. Miles de sacerdotes españoles que lo dieron todo, entregaron sus vidas por los demás y, ya mayores (en su mayoría) se encuentran, al final del camino, sólos y olvidados.

Juan nos dió un curso acelerado sobre el presbiterado español. Sin paños calientes. Con realismo, nos describió a unos curas baqueteados por la vida y los cambios en el seno de la propia Iglesia. Educados en seminarios de Trento, asumieron con gozo la primavera del Vaticano II y a su implantación dedicaron la vida. Y se hicieron curas encarnados, comprometidos, entregados, sin olvidar la evangelización. Llegaron a casar bien lo horizontal con lo vertical, Dios y el compromiso. En definitiva, los dos palos de la cruz.

Y resulta que, ahora, ven cómo la jerarquía apuesta por otro modelo de cura y de ser cura. Más funcionarial, más centrado en lo espiritual y, casi exclusivamente, en el palo vertical de la cruz.

Ninguneados, silenciados, marginados y apagados, resisten como pueden, sin renunciar a su modelo, que dio sentido a sus vidas. Más aún, no pierden la esperanza. Porque, como subraya Juan Rubio en su libro y retieró en la cena, la esencia evangelizadora de la Iglesia está por encima de los vaivenes pendulares de la jerarquía. Y, como decía recientemente, un obispo: "No hay Rouco ni Camino que cien años dure".

La obra de Juan es un libro escrito desde las entrañas pastorales de un cura que retrata a sus hermanos, que los entiende por dentro, que los ama en profundidad. Un libro en el que muchos sacerdotes se sentirán profundamente reflejados. Retratados. Y muchos laicos, que se asomen a la obra, aprnederán a conocer mejor y, por lo tanto, a amar más a sus curas. CVuas que, víctimas de estereotipos y prejuicios, suelen pagar los pecados de los obispos y de la mala imagen que éstos proyectan sobre la institución.

Pero la gente sabe bien que siempre están ahí, a pié de obra, al lado de los pobres y de la gente más sencilla. Cuando el mundo rural se queda sin médicos y sin maestros, los curas permanecen. Curas samaritanos de campo y de ciudad, a los quer tanto les debemos. ¡Se merecen un monumento! Y Juan se lo eleva con belleza de escritor y alma de maestro. Gracias, Juan, y enhorabuena.

José Manuel Vidal

22 comentarios


Los comentarios para este post están cerrados.

Comentarios
  • Comentario por Lucía 18.02.10 | 12:10

    Qué pena. De libro y de autor. Que se rellenen páginas con divagaciones y autobombo. En fin, la labor de los verdaderos sacerdotes la llevamos nosotros mismos.

  • Comentario por As de oros 04.02.10 | 16:27

    Sota de bastos, es que aquí pintan oros. Por eso pasa lo que pasa.

  • Comentario por Sota de Bastos 04.02.10 | 16:22

    Yo siempre he pensado que en Dios creen sólo los niños y los curas de pueblo, por eso, de ahí para arriba, pasan las cosas que pasan.

  • Comentario por Pepe 04.02.10 | 15:29

    Pues yo he pulsado sobre el logo palpitante del PP y he ido al video "Rajoy en acción". Contiene una serie de videos. Para mi gusto, el mejor es el de "Rajoy en la cocina". Me lo he pasado bomba viendo estos videos.

  • Comentario por P P 04.02.10 | 14:47

    Una publicidad la del PP muy imaginativa y muy eficaz, Vidal, envidiada por algunos.
    España es el país de los envidiosos. La envidia es pecado, señores católicos. Y moralmente hablando, despreciable. Si les pica, a rascarse.

  • Comentario por santiago 04.02.10 | 11:15

    Al margen del retrato (que está muy bien) y porque meintriga: ¿Qué pasa con el angrama o lo que sea del Partido Popular? ¿Es que no hay otro o ES QUE PAGAN MUY ESTOS? Por favor, creo yo que los lectores -se trate de este partido o de cualquier otro- merecemos un poco de delicado respeto.Bien que haya un poco de publicidad por el tema del "tuti fruti" pero OS PASAIS UN POQUITO.vALE YA DE PROPAGANDA PARTIDISTA.
    Saludos y perdón.
    Santiago

  • Comentario por Seglar 04.02.10 | 07:51

    Me sorprende ver algunos de estos comentarios, no todos, pero sí algunos. Yo he leído el libro de Juan, creo que no habla de "rojos", sino de la experiencia de vida de un sacerdote que se formó con una gran ilusión para trabajar en la viña del Señor y de los avatares históricos que vivió, retrata una vida iluminada por Cristo y animada por el Espíritu, con sus luces y sus sombras. Creo que es muy enriquecedor cuando nuestra sociedad es cada vez más anticlerical que nunca. Por favor leed el libro desde la fe, y no busqueis entre líneas lo que no quiere decir. Enhorabuena JUAN

  • Comentario por borregoturgi 03.02.10 | 23:56


    Me parece que elibro refleja gran parte del sentimiento que se anuda en el corazón y el alma de quienes vivimos la transición y el Concilio como catapulta de la Nueva Evangelización desde la entrega incondicional, sin tapujos ni reparos, a tumba abierta, desde lo más humano de lo divino. No se si aquella Iglesia precursora de un nuevo estilo doctrinal y social de curas comprometidos con con el Cristo encarnado tiene hoy parangón, pero sí merece que se recuerde a sus protagonistas con reflexiones literarias como las que tan sensata y profundamente plasma Juan en su emocionante y sacerdotal contenido.

  • Comentario por fusilado 03.02.10 | 23:52

    espero que el texto del libro este mejor, porque la portada esta copiada del plan pastoral diocesano de oviedo 2002. Y no creo que osoro sea un referente para rubio.

  • Comentario por Manuel M.C. 03.02.10 | 23:03

    Contemplo con tristeza como se comenta sobre una obra que seguro algunos de los que aqui opinan con ligereza no ha leido. Han leido como mucho el artículo del Sr. Vidal y lo han hecho de un modo frívolo, poco objetivo y llenos de prejucios, y han sacado sus propias conclusiones.
    Yo si lo he leido, y me ha gustado, me ha gustado mucho. Le ha puesto voz a muchas personas, sacerdotes que han desarrollado su labor silenciosamente, sacerdotes anónimos que han entregado su vida y su salud en tiempos difíciles, está lleno de retazos de vida y de realidad, escrito desde el corazón y la autenticidad.
    Léanlo, a mi me ha emocionado en algunos momentos, y cuando lo hagan vuelvan a este foro y opinen desde el corazón.

  • Comentario por ana 03.02.10 | 21:38

    Fíjate, Vidal, en esta página web: http://www.sectorcatolico.com/ a la que algunos podrían calificar de ultraconservadora y que trata sobre el libro de Juan.
    Si observas, hace un análisis más objetivo y más amplio que tú, pues te sale siempre por los poros la tendenciosidad y tus fobias particulares en casi todo lo que escribes. Lejos de criticar el libro, lo alaba, porque se centra en el mensaje esperanzador y de fraternidad sacerdotal que quiere transmitir Juan. Y además lo hace trayendo a colación frases del mismo libro, cosa que tú no has hecho.
    Lo que ha conseguido esa página web y no tú (con tu particular forma de arrimar el ascua a tu sardina), es que, por ejemplo, yo me interese sinceramente por el libro y lo mire con ojos "puros". Sí, me han convencido los de sectorcatolico.com: compraré y leeré el libro casi con unción.

    La unción que a tí te ha faltado para presentar este libro del sacerdote y sobre sacerdotes.

  • Comentario por luis 03.02.10 | 20:57

    Enhorabuena Juan. hace tiempo que no te veo, desde que fuimos compañeros de seminario en Montilla, en Corodba con los salesianos. Me alrgo de verte de nuevo. Aprovecho parafelicitarte por la revista Vida Nueva. Desde que estas al frente ha dado un cambio para bien que necesitabamos. Cada semana entra aire fresco con tus editoriales

  • Comentario por Tarancon 03.02.10 | 20:27

    Pueden leer el libro. Yo lo he hecho ya y puedo decirles que retrata a un cura que no es el de Bernanos, sino un cura sensato que vive con mucha esperanza a pesar de la situacion de la Iglesia. Muestra un cura sin nostalgia, pero con gran realismo. ustedes pueden comprobarlos. Gracias Juan por este perla que ademas están tan bien escrita. Escribes como los angeles. Se van a llevar muchas sopresas quienes lo lean. A los de la derecha lesparacerá bien y tambien a los de la izquierda. Molestará a los de Redes Cristianas y a los que etsan rodeando a los intransigentes catolicos ultras de derechas.

  • Comentario por Hermenegildo 03.02.10 | 18:59

    Algunos de los sacerdotes más funcionariales y aburguesados que yo conozcos pertenecen a esa generación a la que se refiere Juan Rubio. La mundanización de la Iglesia durante el postconcilio favoreció mucho esas actitudes.

    Por cierto, también habría que rendir homenaje a tantos sacerdotes mayores formados antes del Concilio, que fueron luego despreciados e incluso vilipendiados por hacer lo que la Iglesia siempre había recomendado a sus sacerdotes.
    Fueron menospreciados, sobre todo, por una nueva generación de presbíteros, la del mayo del 68, paganizada y desnortada como lo prueban los muchos frutos amargos que ha generado.
    Afortunadamente, parece que la Iglesia ya viene de vuelta de todo aquello.

  • Comentario por Moisés 03.02.10 | 18:35

    Dos preguntas:

    Cuando dice "y se hicieron curas encarnados" ¿no querrá decir "rojos", supongo?

    "Cuando el mundo rural se queda sin médicos y sin maestros, los curas permanecen", pero ¿no dice en otras ocasiones que no hay curas?

    A menos que éstas, como otras, sean frases retóricas para llenar un artículo.

  • Comentario por Pynchon 03.02.10 | 18:30

    Ciertamente los curas de la generación del protagonista da la obra de Juan Rubio, sufrieron una aniquilación de un modelo, el preconciliar, de entender y vivir el ministerio. Pero, depués de sobreponerse a esa cierta crisis de identidad, que tuvo el precio de abundantes secularizaciones, los nuevos aires del Concilio configuraron un estilo pastoral nuevo, profético, comprometido con los desfavorecidos, más centrado en el fondo que en las formas Éste ha ido diluyéndose con el tiempo y no ha tenido un recambio claro, más aún en una época eclesial donde hay signos claros de un involucionismo, a todos los niveles más que preocupante; sólo hay que ver el estilo de una gran parte de curas jóvenes que vuelven a formas, apariencias externas y liturgias tridentinas y a un afán de medrar en la institución más que a una actitud clara de servicio y entrega "como uno de tantos". La nostalgia, no de una época, pero sí de un claro estilo sacerdotal queda reflejada magistralmente e esta nov

  • Comentario por Moisés 03.02.10 | 18:06

    Dos preguntas:

    Cuando dice "y se hicieron curas encarnados" ¿no querrá decir "rojos", supongo?

    "Cuando el mundo rural se queda sin médicos y sin maestros, los curas permanecen", pero ¿no dice en otras ocasiones que no hay curas?

    A menos que éstas, como otras, sean frases retóricas para llenar un artículo.

  • Comentario por observador 03.02.10 | 17:35

    A la hora de analizar el libro , la figura del sacerdote, cabrian las palabras de Ortega, el hombre es EL y sus circustancias. El sacerdocio ministerial se ha ido adaptando a las circustancias historicas y eclesiales. Aun seguimos viviendo un poco de las rentas de Trento en cuanto a la figura sacerdotal. El modelo que propone la eclesiologia del VII esta poco a poco adaptandose. Necesitamos anos, deseos, energia y audacia para que ese vendaval del Espiritu que fue el VII se vaya asentando y asimilando. Trento tuvo muchos problemas para su implementacion, pero se impuso. Los modelos que presenta el libro me imagino-aun no he podido leerlo- son de aquellos que son los ultimos y los primeros. Los ultimos de Trento y los primeros del VII.Una generacion puente. Es de agradecer al autor que se preocupa de tantos anonimos pastores que simplemente - y grandemente- han sido fieles a si mismos, a su vocacion, a la Iglesia. Y son muchos. Son los callados trabajadores de la vina

  • Comentario por San seacabó 03.02.10 | 17:18

    Históricamente siempre se ha podido distinguir un alto de un bajo clero en todas las religiones organizadas.
    Con la progresiva pérdida de poder político e influencia social de la Iglesia católica en las sociedades modernas, se asiste a lo que podríamos denominar una "proletarización", pérdida de estatus, de prestigio y reconocimento sociales de todo el clero (incluído el alto, que es el que más lo siente).
    Tan natural proceso ha sido asumido por el "bajo clero" (los curas de a pie) -todavía bien considerado socialmente por estar en su mayoría junto al pueblo llano con los hechos-. Aún se resisten los infatuados que antaño se incluirían en el alto clero, que se cree que sus titulos y cargos eclesiásticos tienen transcendencia social, cuando ni siquiera pueden "mandar" -que es lo que les gusta- en sus subordinados.
    Inútilmente. El pasado nunca vuelve. Y ni van a recuperar su influencia social ni van a imponerse "verticalmente" como antaño. Esto se acabó.

  • Comentario por Francisco Margallo [Blogger] 03.02.10 | 16:15

    La descripción que hace me parece un poco idílica. Tal vez decriba más bien su propia imagen o al protagonista de Diario de un cura rural. Yo que me formé en el seminario de trento básicamente, aunque había uno o dos profesores de teología que traían aires renovadores ya a las puertas del Vaticano II, puedo testificar que muchos de los sacerdotes de aquella época cuando llegó la apertura del Concilio se secularizaron e inmediatamente se casaron. Se conoce que descubriero que la figura de sacerdote que se nos transmitió no respondía a la realidad y huyeron. Puede que los más antiguos un poco más asentados en sus parroquias asimilaran mejor el mensaje pastoral y teológico conciliar y estos sí puedan responder a la figura que el autor ha descrito. Yo particularmente evolucioné en este sentido gracias a que el año que llegué a Madrid comenzaba su andadura el Instituto Superior de Pastoral dirigido por Casiano Floristán y estuve dos años en él. Estoy muy agradecido a este Instituto.

  • Comentario por NATAS 03.02.10 | 15:33

    Más que un lógico acción-reacción, rojobilbao, diríase un proceso dialéctico acción-reacción-acción-reacción-acción...,que tiende hacia un fin. Natural como la vida misma.

  • Comentario por rojobilbao 03.02.10 | 12:13

    " Llegaron a casar bien lo horizontal con lo vertical"

    Algunos de tan horizontal que andaban más en la cama que en altar. Y así nos ha ido.

    Sin el "palo vertical" lo demás sobra en un sacerdote. Y como se ha ido perdiendo viene la reacción, lógico y deseable.

Viernes, 17 de febrero

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