El domingo en Crónica publicaba, con Idoia Sota, un reportaje sobre los últimos años de Marcial Maciel, fundador de los Legionarios de Cristo. Cuanto más me asomo a su vida y obra, más impactado me quedo. Y sus últimos momentos de vida son de traca. De película. Imagínense la situación: Maciel expirando y que no quiere confesarse ni recibir la santa unción. Siente "repulsión a lo sagrado", claro síntoma de posesión diabólica. A su lado, la cúpula legionaria y un exorcista, que intenta expulsar los demonios que puede llevar dentro. ¿Se imaginan? ¡Un fundador endemoniado y que reniega de Dios en la hora de la muerte! No se puede pedir más dramatismo.
Jueves, 16 de febrero
José Manuel Vidal
Guillermo Gazanini Espinoza
Pedro Tarquis
Religión Digital
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Francisco Margallo
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Asoc. Humanismo sin Credos
Vicente Haya
Manuel Mandianes