Es claro como la hermana agua. Limpio y transparente, Jesús Sanz acaba de aterrizar en Oviedo con armas y bagajes. Y tiene mucho de unas y de otros. Se le ve venir. Dice siempre lo que piensa. No cambia de chaqueta. No se acomoda al auditorio. Es conservador, pero no reaccionario, como él mismo dice. Un conservador pasado por el tamiz de San Francisco. Y eso siempre es garantía de un conservadurismo eclesial claro y nítido, pero siempre abierto y dialogante. Mantiene lo suyo, pero no aplasta al adversario. Sigue su camino, pero no excluye a los que no piensan como él. Un conservador incluyente. ¡Rara avis!
Viernes, 1 de junio
José Manuel Vidal
Juan Fernandez Krohn
Religión Digital
Josemari Lorenzo Amelibia
Asoc. Humanismo sin Credos
Rodrigo del Pozo Fernández
Angel Moreno
Francisco Margallo
José Antonio Vázquez Mosquera
Sor Gemma Morató
José Manuel Bernal