No tengo que empezar diciendo que estoy en desacuerdo con la decisión que se ha tomado de silenciar a Juan Masiá en su blog de Religión Digital. Por supuesto, estoy en total desacuerdo con semejante medida, sea quien sea el último responsable de tal decisión. No estoy de acuerdo con lo que se ha hecho porque estoy convencido de que Juan Masiá es un buen creyente, un buen religioso y un excelente teólogo.
Una vez más le obligan a callarse. Le condenan al silencio. Corren malos tiempos para la lírica en la Iglesia...y para los profetas. Y Juan Masiá, como buen profeta, libre y responsable, acepta cerrar su blog. Un blog de referencia en nuestra web y que se llamaba precisamente "Vivir y pensar en la frontera". Hoy echa el cierre. Al menos temporalmente. O eso esperamos: que sea un cierre sólo temporal. Y nos duele.Porque nos duele siempre que se silencia una voz. Y más en la Iglesia. Y una voz tan significativa como la de Juan Masiá. Porque Juan, desde que perdió su cátedra de Bioética en Comillas, ejercía la docencia y evangelizaba desde su blog.Uno de los más visitados de la Red. Y con enorme repercusión dentro y fuera de las mura,llas eclesiásticas.
El recuerdo del obispo Antonio Añoveros en el centenario de su nacimiento me evoca una visita suya atípica a la abadía de Montserrat. En 1974, después de su pastoral en defensa de la lengua y la cultura vascas, el Gobierno de Arias Navarro había decidido su expulsión. Pablo VI y el nuncio se solidarizaron con el prelado bilbaíno y Tarancón acudió a una misa en Vallecas llevando en el bolsillo el decreto de excomunión de los responsables de la expulsión, pero durante la celebración le susurraron que en el último momento Franco, siempre cauto con la Iglesia, se había echado atrás. Sin embargo, tras la tensión de aquellos días se hizo público que Añoveros pasaría unos días descansando lejos de su sede. Entonces el padre Abad Cassià Just le telefoneó para solidarizarse con él y también para invitarle a pasar aquellos días en Montserrat, donde nadie le molestaría. El obispo se lo agradeció, pero dijo que había pensado ir a Tarragona, donde tenía un hermano casado.
El camino de nuestra vida es desgraciadamente una sucesión de despedidas. Seres queridos, personas con las que hemos tejido lazos de amistad y compañerismo, son arrancadas de nuestro lado por el hachazo inexorable de la muerte. Y cuando uno va acumulando años, como es mi caso, se pregunta si no tiene al otro lado más gentes conocidas que acá. Y esos momentos de decir adiós nos aportan una sensibilidad especial para captar mejor el sentido de nuestra existencia y para profundizar en las relaciones con nuestros semejantes.
Creo que hay que comenzar leyendo los números 75 y 78. Son fundamentales para situarse en la interpretación teológico-antropológica. Pues de esto se trata, ante todo, de una presentación de la cuestión social como cuestión antropológica. Una antropología integral, y por ende religioso-cristiana, es el quicio del desarrollo personal y social auténtico. Éste es el motivo central de la encíclica, y el hilo conductor que sostiene todos los argumentos y respuestas. Las respuestas son sociales, morales, culturales y espirituales, pero todas ellas, todas, se articulan alrededor de un concepto de persona referido a Dios.
La nueva encíclica de Benedicto XVI Caritas in Veritate del 7 de julio último es una toma de posición de la Iglesia ante la crisis actual. El conjunto de las crisis que afectan a la humanidad y que conllevan amenazas severas sobre el sistema de la vida y su futuro, pediría un texto profético, cargado de urgencia. Pero no ha sido eso lo que hemos recibido sino una larga y detallada reflexión sobre la mayoría de los problemas actuales, que van de la crisis económica al turismo, de la biotecnología a la crisis ambiental, y proyecciones sobre un Gobierno mundial de la globalización.
«...cada vez que lo lees descubres algo nuevo». Esta frase no es de ningún gurú ni de ningún autor de best-seller de libros de autoayuda. Hay que atribuírsela al joven secretario de Monseñor Azagra en los años 80 y, desde el sábado, nuevo obispo electo de la Diócesis de Cartagena, José Manuel Lorca Planes. Y como cualquiera de los personajes de las historias de esa inquieta y original pibita, dice mucho de quien va a pastorear los destinos de esta bimilenaria tierra de misión y acogida. Afable, cordial, dialogante y hombre abierto a todas las realidades temporales, monseñor Lorca Planes ha sido testigo de la evolución de esta sociedad, no sólo en sus aspectos más religiosos, sino también sociales, políticos y culturales.
Como es sabido, desde 1981, en aplicación del artículo 54 de la Constitución española, existe en nuestro país el cargo de “defensor del pueblo”, designado por las Cortes, para la defensa de los derechos fundamentales de los ciudadanos. Al igual que el defensor del pueblo, tenemos el defensor del paciente, del consumir, del asegurado, del cliente.... Se comprende, además, que estos cargos son, no sólo importantes, sino sobre todo necesarios. Porque las leyes, por muy bien hechas que estén, no pueden prever todos los casos en los que una persona se puede ver vulnerada en sus derechos. La complejidad de la vida y de las situaciones es imprevisible.
Si cierto monseñor del entorno vaticano ha hablado siempre de “unos pocos casos aislados”, para el cardenal brasileño Claudio Hummes se trata de algo más: en algunas diócesis los sacerdotes pedófilos son cuatro de cada cien, en otras llegan casi al 4% de los sacerdotes. Lo afirma el cardenal en una entrevista al diario semanal “Vida Nueva” (n° 2.666, 30-6-2009) dedicada al significado del Año sacerdotal. Mayor sería incluso el porcentaje de sacerdotes que no respetan el celibato. Al número de sacerdotes se uniría el de algunos obispos - como demuestra la crónica actual: un caso en Argentina, dos en la República Centroafricana, uno en Uruguay.
Se habrán cruzado muchas veces en su vida. Seguramente han sostenido conversaciones de largo alcance. Pero se trata de almas diferentes en casi todos los ámbitos de la vida, hasta llegar al último cónclave como estandartes de dos formas diversas de entender y comprender las urgencias eclesiales.
Es sólo un rumor. Y, como todos lor rumores sin confirmar. Pero, aún así, nos llena de satisfacción que uno de nuestros colaboradores, Andrea Tornielli, suena como eventual portavoz de la Santa Sede, en sustitución del jesuita Federico Lombardi.
A todas las Comunidades de la Provincia Dominicana de San Vicente Ferrer de Centroamérica, a la Familia Dominicana de Centroamérica, a las comunidades parroquiales y pastorales que acompañamos con nuestro trabajo, y a todos los hombres y mujeres que trabajan por la justicia y la paz en el mundo.
El Vaticano dio a conocer la tercera encíclica de Benedicto XVI, Caritas in veritate, la víspera de la cumbre del G-8 en L'Aquila y dos días antes de su encuentro con el presidente Obama. El momento elegido no fue indiferente: el documento recoge la posición papal sobre la crisis económica y sus efectos sobre los más desfavorecidos. En lo fundamental, Benedicto XVI reafirma y pone al día los principios de doctrina social establecidos en el Concilio Vaticano II, donde el joven Ratzinger participó en la elaboración de las bases teológicas que guiaron aquel sínodo decisivo.
Nadie duda de que Rouco sea listo. Muy listo. Una prueba más (la enésima)de su capacidad de gobierno es el Dircom que ha fichado para la JMJ. Se llama Yago de la Cierva. Ayer se reunió en una cena informal con los informadores religiosos de la APIR (Asociación de periodistas de la información religiosa). Y dejó un excelente sabor de boca entre los profesionales. A mi lado, el compañero de Tiempo, Luis Algorri, se frotaba los ojos y musitaba: "rara avis". A Luis le encanta el latín.
Los hay más papistas que el Papa. Y en España, este género abunda. Tanto entre los eclesiásticos como entre los laicos. Para muestra, tres botones. Ayer, en la presentación de la encíclica en la Casa de la Iglesia, el eclesiástico Martínez Camino y los laicos, José Tomas Raga y María Teresa Compte, se dedicaron a poner toda la carne en el asador para tratar de argumentar que la encíclica del Papa "no es conservadora ni progresista" y que, por descontado, "no condena el capitalismo ni el mercado".
Se ha hecho esperar, pero ha merecido la pena. La enciclica social del Papa Benedicto XVI, "Caritas in Veritate" responde a las expectativas levantadas. Y con creces. En una primera impresión, es una encíclica bella, valiente y de izquierdas. O social, como le gusta decir a lso eclesiásticos. Buscando las esencias. Y apuntandoi al alma de la antropología y de la sociedad. Una encíclica seguramente para la posteridad. Con un aliciente más: que sale en plena crisis económica mundial y cuando las viejas recetas ya no valen y hay que buscar nuevas bases económico-sociales para un el mundo del futuro. En esta coyuntura, no era nada fácil, para el Papa, apuntar al horizonte. Pero lo ha conseguido.
Zapatero nos declara,
que si su hija abortaría,
lo primero que diría,
que antes con él consultara.
No sabe uno si es majara
sicópata en ese aprieto.
No me merece respeto
su doblez en el hablar.
El Papa premia a su representante en España, el portugués Manuel Monteiro de Castro, y se lo lleva a Roma a ocupar el puesto de Secretario del Dicasterio de Obispos. Por sus manos pasarán todas las mitras católicas que en el mundo se nombren. Un premio al buen hacer del Nuncio que, tras nueve años en Madrid, y en época de máxima tensión entre la Iglesia católica española y el Gobierno socialista, supo tender puentes y no romper el diálogo.
Acaba de ser elegido por el Papa como uno de los cinco visitadores de la Legión. Una muestra de aprecio y confianza absoluta del Vaticano hacia el obispo de Bilbao y vicepresidente de la Conferencia episcopal, Ricardo Blázquez. Visitador para España y Europa de los Legionarios: una encomienda muy delicada. No sólo se juega mucho en ella la Legión de Cristo, sino toda la Iglesia
Hablan alto y claro. Con humildad, prudencia, moderación y valentía. El documento de los obispos vascos es una rara avis de los pronunciamientos episcopales. Porque, además, de pedir perdón y rehabilitar la memoria de sus curas "ejecutados" por el franquismo, pasan a la acción y convocan un funeral por ellos y toman otras medidas concretas para rehabilitar su memoria silenciada. Eso se llama predicar y dar trigo.
Sábado, 7 de noviembre
Pedro Tarquis
Juan Fernandez Krohn
Francisco Margallo
Felipe Pou Ampuero
Julián Moreno Mestre
Asoc. Humanismo sin Credos
Vicente Haya
Francisco Baena Calvo
Guillermo Gazanini Espinoza
Rodrigo del Pozo Fernández