Me interesan mucho las noticias relacionadas con lo que se llama una sociedad laica. En realidad una sociedad política laica. Parece fácil decir qué es, pero les aseguro que se discute mucho en filosofía política sobre estos conceptos, sociedad política laica, o Estado laico. Algunos piensan que significa acabar con las religiones, y si esto no es posible, meterlas en la conciencia de las personas y las sacristías. Dan una razón. Que las religiones han provocado muchos conflictos y que ya está bien de cargar con esa antigualla. No es una razón de peso, y menos definitiva. Es puro pragmatismo. Guerra han dado las ideologías políticas, las naciones y la propiedad, y nadie dice prima facie “terminemos con ellas”. O sea, que hay que dar mejores razones, razones éticas profundas.
Viernes, 1 de junio
José Manuel Vidal
Francisco Margallo
José Antonio Vázquez Mosquera
Sor Gemma Morató
José Manuel Bernal
Urbano Sánchez García
Jose Gallardo Alberni
Josemari Lorenzo Amelibia
Juan Jáuregui Castelo
Manuel Mandianes
Pedro Tarquis