Tardó un día, que tampoco es tanto. Monseñor Reig rectificó y pidió perdón. La mejor prueba de que no es un "chulo". Y, como lo cortés no quita lo valiente, le pido disculpas por el "palabro". Porque, además, el prelado de Alcalá dejó bien claro a los que quieren instrumentalizarlo (por la derecha) que es un obispo de todos, especialmente de los más desfavorecidos, que no hace acepción de personas (aunque se llamen Blas Piñar), y que respeta los símbolos democráticos del Estado constitucional español.
Viernes, 1 de junio
José Manuel Vidal
Francisco Margallo
José Antonio Vázquez Mosquera
Sor Gemma Morató
José Manuel Bernal
Urbano Sánchez García
Jose Gallardo Alberni
Josemari Lorenzo Amelibia
Juan Jáuregui Castelo
Manuel Mandianes
Pedro Tarquis