El nombramiento de monseñor Munilla como obispo de San Sebastián se sitúa dentro de la lógica de la cúpula de la Iglesia católica, organización antidemocrática y fuertemente jerarquizada, en la que todo el poder y todos los poderes son detentados y controlados por una sola persona, el papa. A la hora de elegir a sus representantes en las iglesias locales, los nombramientos –que no elecciones- recaen en personas de probada ortodoxia doctrinal, de indubitable obediencia al pontífice, así como de reproducción ideológica de la institución eclesiástica y de la estructura centralista de la Iglesia católica.
Viernes, 1 de junio
José Manuel Vidal
Francisco Margallo
José Antonio Vázquez Mosquera
Sor Gemma Morató
José Manuel Bernal
Urbano Sánchez García
Jose Gallardo Alberni
Josemari Lorenzo Amelibia
Juan Jáuregui Castelo
Manuel Mandianes
Pedro Tarquis