Por su porte apuesto y elegante, el cardenal Carlos Amigo se convirtió en un icono mediático de Sevilla. Y con su gracejo natural, los sevillanos, que siempre se sintieron orgullosos de él, le llamaban de todo. Pero todos apelativos cariñosos. Desde “Pájaro espino” a “Príncipe de la Giralda”. Aunque él fue y se sintió, sobre todo, un franciscano-cardenal con don de gentes. Un pastor en toda la extensión de la palabra, que prestigiaba con su personalidad a la archidiócesis hispalense.
Viernes, 1 de junio
José Manuel Vidal
Francisco Margallo
José Antonio Vázquez Mosquera
Sor Gemma Morató
José Manuel Bernal
Urbano Sánchez García
Jose Gallardo Alberni
Josemari Lorenzo Amelibia
Juan Jáuregui Castelo
Manuel Mandianes
Pedro Tarquis