Sigue adelante el caso de los Legionarios, aunque con silencio y discrección. Me cuentan que Ricardo Blázquez ya concluyó su visita a los centros españoles y tiene listo su informe, a falta de unos flecos. Mientras tanto, en la Legión reina el silencio. Un silencio que, en esta ocasión, no obedece a estrategia alguna, sino a la profunda tristeza que sienten todos sus miembros. Y al pálpito de que podrían desaparecer. O ser suprimidos por Roma. Están a la espera de lo que diga el Papa. Eso sí, para acatarlo sin rechistar. Porque la obediencia ciega al Papa forma parte de su ADN. Harán lo que Roma diga. Y eso es algo que Roma también sabe. Y hasta agradece.
Viernes, 1 de junio
José Manuel Vidal
Francisco Margallo
José Antonio Vázquez Mosquera
Sor Gemma Morató
José Manuel Bernal
Urbano Sánchez García
Jose Gallardo Alberni
Josemari Lorenzo Amelibia
Juan Jáuregui Castelo
Manuel Mandianes
Pedro Tarquis