Son miles. Concretamente, 5.500 sólo en España. En cualquier empresa, los curas casados serían recibidos con los brazos abiertos. Pero la Iglesia no es una empresa cualquiera. A pesar de ser una institución humano-divina, no sabe aprovechar sus recursos humanos. Y, en época de invernía vocacional, no sólo prescinde olímpicamente de 5.500 sacerdotes, sino que, además, los ningunea y los señala públicamente como los traidores a "sus compromisos". El último en hacerlo, el cardenal de Madrid, Antonio María Rouco Varela.
Viernes, 1 de junio
José Manuel Vidal
Francisco Margallo
José Antonio Vázquez Mosquera
Sor Gemma Morató
José Manuel Bernal
Urbano Sánchez García
Jose Gallardo Alberni
Josemari Lorenzo Amelibia
Juan Jáuregui Castelo
Manuel Mandianes
Pedro Tarquis