El Papa regresó a Roma. Su viaje a Chequia, todo un éxito. Con doble valor, por tratarse del corazón de la Europa secularizada, indiferente y atea. Benedicto XVI no tiene el carisma magnético del Papa Wojtyla, como es obvio. Pero despliega la seducción del anciano profesor, lleno de sabiduría, que va sacando, como el personaje del Evangelio, "nova et vetera". Tiene el don de la formulación y de la frase lapidaria. En su visita al país centroeuropeo ha dejado muchas. Me llamó la atención su despedida, citando a Kafka: "Quien mantiene la capacidad de ver la belleza no envejecerá jamás". Con frases así hasta se le perdona mejor su profundo conservadurismo y el que no esté siendo capaz de dar a la Iglesia un nuevo impulso, una nueva primavera.
Son miles. Concretamente, 5.500 sólo en España. En cualquier empresa, los curas casados serían recibidos con los brazos abiertos. Pero la Iglesia no es una empresa cualquiera. A pesar de ser una institución humano-divina, no sabe aprovechar sus recursos humanos. Y, en época de invernía vocacional, no sólo prescinde olímpicamente de 5.500 sacerdotes, sino que, además, los ningunea y los señala públicamente como los traidores a "sus compromisos". El último en hacerlo, el cardenal de Madrid, Antonio María Rouco Varela.
El portavoz del episcopado, Juan Antonio Martínez Camino, es un polemista nato. Aunque no quiera, le salen los titulares redondos y agresivos. Lleva la bronca en la sangre. Parece disfrutar con la polémica. De ahí que, cuando ya se había superado el "mal trago" de la reprobación del Papa en el Parlamento, rechazada por todos los partidos (excepto por el que la presentaba), se va a la Cope y lanza una de sus soflamas: "Que la Iglesia no sea fiscalizada por el Estado". Y, por supuesto, "el Papa, tampoco". Un charco más para el secretario. Porque algunos se preguntarán: ¿no se puede volver la oración por pasiva? ¿Cuándo dejará la Iglesia de fiscalizar al Estado? Lo obvio. Pero algunos no soportan estar alejados de los flashes. Gallito de pelea...
Ettore Gotti Tedeschi, máximo responsable del Banco de Santander en Italia desde 1992, ha sido nombrado este miércoles presidente del banco del Vaticano IOR (Instituto para las Obras de Religión) por la comisión cardenalicia de vigilancia.Gotti es un financiero católico lombardo muy próximo al Opus Dei y cercano al secretario de Estado del Vaticano, Tarcisio Bertone. Nacido en Pontenure (Piacenza) hace 64 años, es articulista del Osservatore Romano, el periódico de la Santa Sede, y profesor de Ética de los Negocios en la Universidad Católica de Milán. Además, es consejero del Sanpaolo IMI y de la Caja de Depósitos y Préstamos, institución pública a la que llegó invitado por el ministro de Economía italiano, Giulio Tremonti, de quien es muy amigo.
Entre el clero católico, hay de todo: lo bueno, lo buenísimo, lo malo y lo peor. Tanto entre el alto como entre el bajo clero. Como siempre. Al bajo (por definirlo de alguna manera) pertenece el cura que se ordena para consagrarse a ser párroco toda la vida. Vivir y morir con el pueblo. Miles de curas de pueblo que, cuando todos se van, ellos permanecen al pié del cañón en las aldeas envejecidas y despobladas. Metidos en la piel del pueblo. Como uno más y, al mismo tiempo, como el pastor. La mayoría de estos curas, como es lógico, aspira a pasar a parroquias mejores. Pero fundamentalmnente por tener más gente y por querer ayudar a más cantidad de personas. Pero el ascenso y el poder no es el motor de sus vidas. Incluso algunos optan por las parroquias que nadie quiere y no hacen ni xcargos ni prebendas.
Desde las bases eclesiales hasta las más altas instancias. Hace años que hay un clamor generalizado en la Iglesia, pidiendo que Roma revise la doctrina tradicional sobre los divorciados vueltos a casar. Un imperiosa y urgente necesidad. Porque, además, muchas de las personas que están en esta situación no son culpables de nada. Simplemente les abandonó su pareja. Y, tras eso, han rehecho su vida y han fundado una nueva familia. Y piden poder acceder a los sacramentos, sin esconderse ni ocultar su situación.
«Felix indiget amicis». Santo Tomás de Aquino,«Summa Theologiae», I-II, q.4 a.8. Dicen los biógrafos, y estudiosos de la Filosofía Griega (Etienne Gilson, Guthrie, Lesky, Capelle.) que Aristóteles, además de ser un personaje egregio de la humanidad, fue un hombre feliz, con muchos amigos, entre ellos sus dos esposas, Pitias la hermana de su amigo Hermias, y su segunda mujer y madre de Nicómaco, Herpilis. Amistad que, en el capítulo octavo de la «Ética a Nicómaco», Aristóteles participa en la virtud que orienta la philia (amistad) al bien; virtud que causa que el hombre feliz necesite amigos (felix indiget amicis).
Cuentan a los angelitos fuentes de la Curia que lo de Oviedo para López Quintana es un "premio de consolación" y una hábil maniobra del siempre hábil cardenal Rouco que supo convertir una derrota en una digna retirada. El limón en limonada, como dicen los del Opus. Premio de consolación, porque el cardenal de Madrid había propuesto a su amigo, López Quintana, actual Nuncio en La India, para ocupar el puesto de secretario del dicasterio que dirige su tamibén amigo, el cardenal Re. Con vistas a sucederle en la presidencia, cuando tocase.
¿Volver al ministerio en los momentos actuales con esta iglesia jeráquica que se calla ante la traición al Vaticano II? ¿Volver al ministerio activo con unos obispos que en su mayoría adoran más al Papa que al Dios de Jesús de Nazaret? ¿Volver al ministerio activo en una Iglesia donde no se respeta a los laicos y laicas sino más bien se los utiliza y no tienen ningún poder de decisión, que solo es privilegio de la clase clerical?
La Legión de Cristo está pasando por una crisis parecida a la de aquellos que se enteran de que van a morir por alguna enfermedad incurable: de la negación pasan a la ira y finalmente a la aceptación. Ahora, finalmente, después de décadas de negación y de enojo frente a sus acusadores, ante el creciente peso de la evidencia, los dirigentes comienzan a aceptar los hechos.
Juan Maria Uriarte, que pronto será relevado como obispo de San Sebastián por haber cumplido 75 años, ha recibido otra vez graves insultos, sobre todo desde Madrid. En esta ocasión por su homilía en el santuario de Arantzazu. Se ha hablado de su "deleznable adiós" y de que su gestión sólo merece "el desprecio y el silencio". Se le califica de "sujeto" que "repugna" y que "quiere morir matando". Pero ¿Qué ha dicho el obispo vasco en su homilía?
Advertencia a las iglesias nacionales y a los presidentes de las conferencias episcopales que tienden a convertirse en "jefes" de sus respectivas iglesias. Aviso a navegantes españoles. Y lo comenta Vittorio Messori, el periodista-amigo del Papa Ratzinger, que no suele hablar a humo de pajas y que sigue teniendo hilo directo con el Palacio Apostólico. Y lo dice de esta forma tan contundente.
¿Dónde termina el héroe y comienza el traidor; dónde termina el ídolo y comienzan los pies de barro; dónde lo divino de Aquiles y lo mortal de su talón? El caso del fundador y líder de los Legionarios de Cristo, Marcial Maciel Degollado, es, por lo extremo y exagerado de la doble cara del personaje, paradigmático para observar esa endeble línea que separa lo uno de lo otro. Es también un buen ejemplo de la dificultad de construcción de ídolos en tiempos mediáticos. Decía el doctor Farah que cuando se inventó la luz eléctrica se acabaron los fantasmas. Igual podríamos decir que los medios terminaron con los santos.
Fue su gran "pecado" para unos y su virtud para otros. Manuel Monteiro, el todavía Nuncio del Vaticano en España, no sintonizó nunca con el cardenal Rouco. Nunca hubo química entre el portugués y el gallego. A pesar de ser primos hermanos. Y eso lo pagó el Nuncio durante sus 9 años en España y puede pagarlo el cardenal a partir de ahora. Aquí se le ninguneó, pero ahora se va a Roma. Y precisamente de secretario (es decir, de factotum) al dicasterio de Obispos, en el que, hasta ahora, Rouco tenía la exclusiva. Pues la va a perder. Desde ahora se va a empezar a notar la mano del Nuncio MOnteiro (y del arzobispo Ladaria) en las mitras españolas. ¡Falta hacía!
Esa es la tesis que sostiene Marco Politi, uno de los más prestigiosos vaticanistas italianos. Y la explica así: No es la primera vez en este pontificado que se escuchan voces críticas dentro y fuera de los muros vaticanos. "En la última fase del Papa Wojtyla -explica un monseñor- había un cuatriunvirato integrado por el Secretario de Estado, Sodano, por el secretario personal del Papa, Dziwisz, por el cardenal Re y por el presidente de la conferencia episcopal italiana, Ruini. Todos sabían cómo comportarse y a quién referirse. ¿Pero hoy?".
(RD/Efe).-El presidente de la Asamblea General de la ONU, el nicaragüense Miguel D'Escoto, aseguró hoy en La Habana que el líder cubano, Fidel Castro, es "el mejor discípulo de Jesús". "Fidel es para mí, hoy en día, el mejor discípulo de Jesús. Me tocó el privilegio de estar cerca, de observarlo, de oirlo, de verlo, y es un hombre enamorado de la justicia, de la fraternidad, de la solidaridad", dijo el sacerdote y ex canciller sandinista.
Los Legionarios de Cristo, a través de una carta firmada por dos directores territoriales de Estados Unidos y dirigida a los miembros y amigos de la Legión de Cristo y Regnum Christi, reconocen "graves fallos" en su fundador, Marcial Maciel, y apuntan que se están tomando medidas progresivamente "para asegurar que no exista referencias inapropiadas sobre el Padre Maciel". ¿Por qué a través de personas interpuestas? ¿Por qué no lo hace directamente su superior general, Alvaro Corcuera?
El arzobispo de Santiago, Julián Barrio, se acaba de mostrar absolutamente seguro del éxito del Año Santo 2010, a pesar de que le preocupe una cierta banalización del fenómeno jacobeo. Más aún, está incluso esperanzado en que el Papa pueda visitar Galicia en esas fechas. La Iglesia compostelana ha hecho los deberes con tiempo y tiene ya todo absolutamente preparado para el comienzo de ese gran acontecimiento social y eclesial. Con su estilo suave, dialogante, pero eficaz, el prelado gallego está dando muestras de una gran capacidad de organización y de previsión.
Son más de 100.000 y, en época de carestía vocacional, la Iglesia los necesita. Son los curas secularizados que, un día, por amor o por otras razones, colgaron la sotana. Pero siguen siendo curas. Y, sobre todo en la secularizada Europa donde la Iglesia católica cuenta cada vez menos operarios, los sacerdotes secularizados podrían realizar una excelente labor pastoral. Como curas casados. ¿Se está planteando Roma recuperar a sus numerosos sacerdotes secularizados? ¿Qué pueden significar, si no, las palabras del cardenal Bertone, número dos de la Iglesia, que transcribimos a continuación sobre los objetivos del Año Sacerdotal?
Viernes, 1 de junio
José Manuel Vidal
Francisco Margallo
José Antonio Vázquez Mosquera
Sor Gemma Morató
José Manuel Bernal
Urbano Sánchez García
Jose Gallardo Alberni
Josemari Lorenzo Amelibia
Juan Jáuregui Castelo
Manuel Mandianes
Pedro Tarquis