Contemplo la vida de los hombres
y me quedo perplejo:
¿quién salvará su amor tan escondido
y tan oculto bajo tanto egoísmo?
Contemplo la esfera de la Tierra
y también quedo perplejo:
¿quién salvará la destrucción masiva
De sus bosques, de sus bestias y climas?
Contemplo mi pequeña existencia
y la perplejidad va en aumento:
¿quién salvará mis razones enfermas
con afectos preñados de ternura?
Contemplo a los Magos caminantes
que interpretan los signos de la estrella:
y aquí estás Tú, única salvación y plenitud
de los hombres, de la Tierra y de mi enferma razón.
Y la perplejidad se disuelve en tu presencia.
Norberto Alcover sj.
Jueves, 26 de noviembre
Juan Fernandez Krohn
Jaime Vázquez Allegue
Josemari Lorenzo Amelibia
Vicente Haya
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Siro López
Francisco Margallo
Rodrigo del Pozo Fernández
Guillermo Gazanini Espinoza