Cuenta Lola Huete Machado en El País que tal día como el 17 de julio de 1936, el sacerdote Marino Ayerra Redín se baja del tren de Pamplona en la localidad de Alsasua (Navarra). Va a hacerse cargo de "su rebaño", de la parroquia de esta villa ya industrial gracias a lo ferroviario y a los cementos Portland, que cuenta con unos tres mil habitantes y "merecida fama de republicanismo de izquierda en el fondo monárquico y derechista que domina toda Navarra". El consejo de su obispo, Marcelino Olaechea, al despedirle fue: "Usted allí, más de izquierdas que nadie, ya me entiende". Y mientras iba en el tren pensaba don Marino: "Derechas... izquierdas, ¿qué pensará Dios de todo esto?".
Veinticuatro horas después huían sus feligreses al monte, le llovían muertos en las cunetas, los sublevados contra el Gobierno republicano (capitaneados a lo lejos por Franco) tomaban las calles a golpe de bandera y pistola, y se le amontonaban las confesiones de crímenes cometidos de boca de falangistas imberbes y de gatillo fácil. "¿Y dónde queda el evangelio, la caridad cristiana en todo esto?", se preguntaba.
Hoy conocemos tales cuestiones internas porque el sacerdote las contó en un volumen de memorias titulado No me avergoncé del evangelio (desde mi parroquia), que editó en los años cincuenta en Argentina, donde vivía exiliado. El libro, muy religioso, muy de la España de principios del siglo XX, de esos que se suelen llamar pequeñitos, entró pronto en la Península franquista de ese tiempo y circuló de mano en mano de forma clandestina. Aquí ha sido publicado en el País Vasco: en 1978, con la referencia Imp. Amado, y hace un lustro en Navarra por Mintzoa, que va ya por la segunda edición.
Marino Ayerra Redín había nacido en Lumbier en 1903; era enjuto de físico, purista en lo espiritual y con buena formación: había estudiado teología en Pamplona y sido profesor y visitado Roma... Y andaba ilusionado y curioso por todo; repleto de proyectos y de fe. Tanto, que los vientos políticos para él ni soplaban, ni los sentía, ni creía que tuvieran que ver con su tarea. Era un párroco de esos de los de pie a tierra. De convicción sólida; en caso de duda, siempre con los oprimidos... Su lema: "Pensar alto, sentir hondo, hablar claro".
Sus memorias rezuman dramatismo, desconcierto, soledad, desesperanza... Impactan allí donde caen. Le sucedió a Jesús Lezaun, alsasuano de generación posterior a la de Ayerra, ex rector del seminario de Pamplona, quien escribió el prólogo a la primera edición vasca (1978) "de este libro vivo, actual, aleccionador y revulsivo". "Recuerdo haberlo leído medio a escondidas y con el alma en vilo, bien acorazado contra su contenido y contra su espíritu... el libro era clandestino y rechazable desde el punto de vista patriótico-político (¡y de qué patria!) y desde el punto de vista eclesiástico-religioso (y de qué Iglesia y de qué religión)". Aún recuerda, dice, cómo se reunió una noche a todos los alumnos del seminario de Pamplona "que habíamos nacido a nuestra vocación sacerdotal en los rescoldos de la santa cruzada", para comunicarles la "triste y trágica noticia del sacerdote descarriado que se iba, que se había ido ya" y había recorrido esos pasillos.
Conmovida se sintió también la sobrina de don Marino, la directora de cine Helena Taberna: "Cayó el libro en mis manos de adolescente y ya nunca pude quitármelo de la cabeza. Un día vi Amén, de Costa Gavras, sobre la ambigüedad del papa Pío XII y el silencio sobre el papel desempeñado por la Iglesia... y en verdad, ¿quién iba a contar aquello desde dentro? Hasta que me di cuenta de que yo podía, yo tenía esa historia". No ha parado hasta filmarla. Se titula La buena nueva, acaba de pasar por el festival de Valladolid y se estrena el 14 de noviembre.
"La película prueba que nuestras miradas sobre la Guerra Civil son ilimitadas. Ésta es sobre las dos Iglesias, que las hubo, igual que dos Españas", apunta. El actor alavés Unax Ugalde interpreta al párroco de Alzania, tal como se llama Alsasua en la ficción. Ambos coinciden en que del libro de Ayerra se podrían haber rodado varios filmes, "todos impresionantes".
Y no podían llegar, la película de la sobrina y la historia del tío, más a tiempo. Ahora que se abren fosas con cientos de muertos y causas contra Franco y los generales sublevados en 1936; ahora que la justicia pide colaboración de la Iglesia para tirar de la manta y encontrar a los más de cien mil desaparecidos... Ahora, la vida de este sacerdote hace 70 años, sus dudas, su dolor, sus sermones apelando al sentido común, su enfrentamiento solitario a la Iglesia colaboracionista, es asunto de gran actualidad. "El presente relato no tiene nada de ficción, ni en su fondo ni en su forma", dice él mismo en el prólogo a la primera edición. En la segunda, de 1959, añade: "¿A qué viene, pues, una segunda edición de mi libro? ¿No está bastante llorada ya nuestra común y dolorosa tragedia? No. No lo está... Ni lo estará mientras quienes deben llorar no lloren, y sus lágrimas de sincera y cristiana contrición no se purguen y se lave la mancha inferida, más que a España, a la Iglesia misma...".
Lo mismo opina su sobrina. Taberna optó por crear ficción alrededor del protagonista, le añadió una historia de amor y otros elementos que le permitieron sentirse más cómoda en el contexto, allí donde quería denunciar. El propio don Marino le centra el objetivo: "... se impone ya que la Iglesia abandone de una vez para siempre la frivolidad de sus coqueteos mundanos con los grandes y poderosos y se restituya y reduzca al fin a su función sobrenatural y única de representante y continuadora humilde y desinteresada de Cristo. Sólo en función de tal la quiso y puso Dios en el mundo, y sólo en esa función la necesita la humanidad". Para Taberna: "Quizá estemos ya para el abrazo, pero es necesario el duelo, y aquí no se ha hecho. Así que ésta no es una película rencorosa, sino hermosa, de homenaje profundo". Unax recuerda que la maestra (Bárbara Goenaga) es un personaje inventado: "Pero hay gente que dice que sí, que Marino se apoyó en alguien; lo comentaban las señoras mayores que vinieron al rodaje. Es normal, tenía que arrastrar a un pueblo entero lleno de viudas y niños... y vivió todo en gran soledad".
Paseos y paseos, caminatas larguísimas se daba don Marino monte arriba para intentar comprender lo que acontecía. Escribe en su diario: "Interrogantes, interrogantes... ¿es que sólo yo interpreto bien la doctrina de Cristo? ¿Todos los demás podrán estar falseándola? ¿No es la jerarquía católica, con la tácita aprobación del Romano Pontífice, quien tiene a su favor la asistencia del Espíritu Santo para interpretar, auténticamente y mejor sin duda que yo, el sentido cristiano de la guerra de España? Pero ¿y qué sentido cristiano puede ser este que inspira, bendice y canoniza una guerra... y disimula, consiente y tácitamente aprueba y bendice en la retaguardia a los asesinos, a sangre fría y en serie, por toda la España de Cristo Rey, de Franco, de Hitler, del moro Muza y de los obispos católicos? Interrogantes, interrogantes...".
Y no había modo: no encontraba respuesta. Sólo veía a su parroquia disuelta, a los muertos y huérfanos, a las mujeres rapadas por castigo; al comandante en plaza, chulo y pendenciero, que le aleccionaba: "Usted ocúpese de las almas, que de los cuerpos ya me ocupo yo". Veía el eco de las armas en cada gesto eclesiástico y a los buitres sobrevolando las simas donde despeñaban a los enemigos de la patria, como esa de Ochoportillo, donde "tirabas una piedra y salían miles y miles de moscas". Eso recuerda un alsasuano en un documental previo de Helena Taberna, titulado Recuerdos del 36, donde ya aparece don Marino. "Un día llevaron a un padre de seis hijos y al siguiente de tirarle allá abajo nació el séptimo, Urquijo, Víctor Urquijo...". En ese corto, los vecinos recuerdan al párroco: "Muy valiente", "Todo en él era ayudar", "Gracias a él se salvaron muchas vidas", "Sacaba las castañas del fuego, se opuso a muchos, fue perseguido, denunciado, hasta que hubo de marchar". La España una, grande y libre no era para él. "¿Por qué quiere usted irse a América?, le preguntó en 1940 el obispo Olaechea. "Yo no entiendo este clima de aquí; aquí yo me ahogo".
Taberna intentó sacar adelante el largometraje en 1995, pero no cuajó: "Contar una historia así necesita de una madurez social, profesional y personal. El productor interesado me preguntó si tenía ¡el permiso eclesiástico! No era el momento". Al fin, hace cuatro años todo tomó cuerpo y ahora se ríe: "¡Hasta va a parecer que el juez Garzón nos hace promoción!". Está encantada de esa confluencia de sus proyectos con las pulsiones sociales: "Significa que mi pálpito coincide con el sentir general, como ocurrió ya con Yoyes y Extranjeras".
La voz de la otra Iglesia desde dentro de la Iglesia. Eso tan necesario aún hoy lo era ya Marino Ayerra hace setenta años. Hubo otros como él (no muchos, pero no nos caben aquí) que vieron claro que la institución no debía amparar la represión de los sublevados contra la población civil, ni legitimarla. Que nunca debería haber existido esa pastoral del cardenal Gomá diciendo que eso no era guerra, sino "plebiscito armado"; ni mensajes radiofónicos como el de Pío XII, el 16 de abril de 1939: "Nos dirigimos a vosotros, hijos queridísimos de la católica España, para expresaros nuestra paternal congratulación por el don de la paz y la victoria con que Dios se ha dignado coronar el heroísmo cristiano de vuestra fe y caridad...". Fue el fin para don Marino: "Y ahora resulta que no ya sólo los obispos españoles, sino la Santa Sede... ha estado bendiciendo y alentando 'desde sus albores' todo esto... Entonces sí, entonces ya todo se explica. Todo menos las palabras de Cristo. Todo menos lo que estúpidamente he estado predicando toda mi vida yo, por creerlo doctrina evangélica, por creerlo la buena nueva...". Su decepción no tiene parangón.
Basta ojear los títulos de los 18 capítulos de su libro para marcar el trazo de su vida: Id y predicad el evangelio, titula el primero; Primer sermón, primeras ametralladoras, el segundo; ¡No más sangre!, el noveno; Los muertos hablan, pero sólo Dios los oye, el decimotercero; Terminó la guerra, habló el Pontífice, el decimosexto; Por tierras de América, el penúltimo.
Don Marino abandonó el sacerdocio. Se hizo traductor de latín y griego. Y peluquero. Se casó; tuvo dos hijas. Murió en 1988 en Caguazú, Buenos Aires. Nunca regresó a España.
Los comentarios para este post están cerrados.
Editorial Mintzoa S.L.
Avda. Navarra, 5
3108 Pamplona-Iruñea
948253085
Esta empresa lo editó.
Me gustaría saber como puedo conseguir el libro que escribió en el exilio, creo que se titula, no me avergoncé del evangelio, si alguien lo sabe y me lo puede decir, se lo agradecería.
Vi la pelicula, me paracio muy buena, no sabía de esa historia ,llevo desde ayer buscando información sobre este sacerdote, hombre valiente, Es cierto que la iglesia siempre ha estado del lado poder en este episodio tan grave de nuestra historia y durante todos los siglos. Siempre se ha matado en nombre de Dios. Me parece que esta directora ha echo una buene palicula y creo que ha llegado el momento de que en este pais se le permita a la gente que haga su duelo, que esta sin resolver, sino se permite nunca se cerraran las heridas y seguirá doliendo, además creo que hay que pedir responsabilidades legales sobre mucho de lo que pasó durante y sobre todo despues de esta,a los que mataron impunemente y a la iglesia que miraba para otro lado mientras se hacia.
reconocer YA todo los ERRORES QUIERO CREER que era eso errores de antes y despues y demostrar que practiscais esa religion de la que TANTO os gusta PRESUMIR.
¿finiquitar el asunto? (comentario por JOBRED 19.11.089) no estoy de acuerdo, si mas personas como MARINO AYERRA hubieran actuado como êl sin dar cobertura a tanta tropelía, hoy no estariamos hablando todavía de las dos ESPAÑAS
QUE HOMBRE TAN VALIENTE Y LLENO DEL AMOR DE DIOS.ENCONTRO LA VERDAD Y NO LA VENDIO.ESTA ES LA BUENA NUEVA,SOCORRER A LOS OPRIMIDOS,AMAR Y PONERSE EN EL LUGAR DE LOS QUE SUFREN.NO ALIARSE CON LOS VIOLENTOS,AUNQUE SEAN LIDERES DE IGLESIAS.
Como es bien sabido, la represión (asesinatos, torturas, desapariciones, etc.) no fue exclusiva de un solo bando. En la diócesis de Tortosa, donde se encuentra el municipio donde yo vivo -territorio que se mantuvo “fiel” a la República-, Marino Ayerra -el sacerdote autor del libro en el que se basa la película “La Buena Nueva” y protagonista de la misma- hubiera sido asesinado sin contemplaciones por las Patrullas de Control que dominaron la situación en el verano de 1936. El compromiso social –como es el de Marino Ayerra- e incluso sindical de algunos de los sacerdotes, no fue motivo para librarse del paredón de fusilamiento. Y es que en la diócesis de Tortosa, el 60 por cien del clero fue asesinado (en otras el porcentaje aún fue superior).
Es necesario saber la verdad, toda la verdad, porque para perdonar u olvidar como muchos quieren, antes es necesario saber, como dice Tuñón de Lara.
Señores(as) comentaristas ¿qué valor tienen sus interesantes oberservaciones si no habeis advertido que ya con el nombre que dais a este sacerdote "Mariano" estais comentiendo un error? ¿No es Marino?
No he leído el libro (me lo procuraré) pero - y ello va a los polemistas - la verdad casi siempre se encuentra en medio. Ni la iglesia católica - ni ninguna otra organización religiosa - es única celadora y veladora de la VERDAD. Y las otras verdades se encuentran casi siempre en el medio. Creo sinceramente que la VERDAD es la primera que muere cuando se institucionaliza, bajo el nombre o el color que fuese.
La guerra civil pasó, TODOS HEMOS PERDIDO, "vencedores" y "vencidos". ¿Porqué no intentamos aprender nuestra lección, sacando así algún beneficio a la pérdida, y finiquitar el asunto?
http://www.elplural.com/politica/detail.php?id=11280
y los k mato franko?
Claro que todos cometieron atrocidades, pero que desde la Iglesia se justificara, se animara y se bendijera una Santa Cruzada, eso no es ni evangélico ni nada que se le parezca. La Jerarquía de la Iglesia no estaba ni está con aquellos a los que por el evangelio se debe: pobres, hambrientos, inmigrantes, ... La Jerarquía está con quien les paga sus oropeles, sus fastos y sus excesos. No leo en ninguna parte del Evangelio ninguna referencia a las Cruzadas, ni a la Guerra, pero si al amor, al perdón, a la reconciliación. Cada vez que leo el pasaje de la Expulsión de los mercaderes del templo, más se meparece la Iglesia católica, y sobre todo la española a aquellos. Aquellos contra lo que predicó Jesús, son los mismos que tenemos ahora en la Jerarquía. Para este camino no hacía falta alforjas. Las jerarquías y los jerarquias son las que matan el verdadero mensaje evangélico del amor.
¿Por qué nos negamos a intentar saber todo lo que ocurrió? ¿Por qué nos posicionamos tan claramente a favor de unos y otros, cuando han pasado 70 años y muchas veces no tenemos ni idea --y yo el primero-- de lo que pensaban y sentían de verdad todas aquellas personas? Marino Ayerra tenía sobre todo preguntas sin respuesta. Lo que no entendía era cómo la iglesia apoyaba aquellos crímenes. Para un eclesiástico seguro que era mucho más fácil entender los crímenes contra la iglesia, la persecución contra la iglesia, que podía entenderse incluso como reflejo de la propia persecución contra Cristo, que los crímenes hechos en nombre de una Iglesia que predica ante todo el amor y el perdón, y crímenes organizados en muchos casos por el ejército vencedor, acabada la guerra.
Comentario por Juan 03.11.08 | 22:31
CITA: "-¿Como me respondería Ayerra al hecho del asesinato de miles de sacerdotes obispos y católicos? En Navarra y Galicia no mataron a sacerdotes porque nos les dió tiempo, pero nos consta a los que lo hemos estudiado en detalle una buena cantidad de tropelías que cometieron."
Comentario por Tovical 03.11.08 | 01:02 Y Comentario por Tovical 03.11.08 | 01:04.- Desde estas aportaciones, que no se si ha leído, le puedo ayudar a recibir respuesta a su pregunta. Yo también conocí a Obispos y a sacerdotes de por ahí, aparte de lo estudiado y comprobado, que con sus comportamientos se implicaron o fueron cómplices por omisión criminalmente, y al principio inmediato, en respuesta a esa a esa "tropelías" que no habían sido mortales. ¿Tanto cuesta de aceptar que Jesús sabía lo que decía al afirmar: ¿Para qué sirve la sal que no sala? Y esto que no sirva para justificar "violencias" pero... de nadie, y menos de parte de los cristianos
He leído ese libro hace mucho años. Era yo un jovencito aun. La verdad es que lo que más de menos eche en el fue precisamente el Evangelio. Es cierto que alguno de los obispos de quienes habla... ¡bueno! no quiero mentarlo. Sé mucho de él. Pero fue una excepción y no un ejemplo. La iglesia no tuvo nada que ver en el alzamiento, pero este no fue más que la respuesta del ejercito a un ataque por parte del Frente Popular y la república contra los valores de la inmensa mayoría del pueblo español. Marino Ayerra no sabe ni lo que defiende. Terminón dejando el sacerdocio y la misma Iglesia Católica, sin más razón que el Papa no se alineaó con él. ¿Como me respondería Ayerra al hecho del asesinato de miles de sacerdotes obispos y católicos? En Navarra y Galicia no mataron a sacerdotes porque nos les dió tiempo, pero nos consta a los que lo hemos estudiado en detalle una buena cantidad de tropelías que cometieron. Tam,bién sabemos como la inmensa mayoría del clero galego respondió perdonando.<...
Josean: Estamos hartos de oir sandeces como la que has escrito. La Iglesia no ha nacido para llegar a los pobres el Reino de Dios, sino para agrupar a los quieran construir el Reino de Dios, el que se más fácil que los pobres respkndan, no quiere decir es para ellos. Los pobres en el Espíritu, Y, amigo mio, hay muy pocos pobres, lo que abunda por todas partes es ricos sin dinero. No puedo considerar pobre a quien no busca optra cvosa que dinero y bienes materiales.
Yas está bien de andar buscando como coartada a,oos pobres para escaquearse de la llamada de Diosl
la verdad es que la iglesia se fundó para llegar a los pobres el Reino de Dios y durante siglos y siglos sus dirigentes salvo algunas excepciones siempre se han posicionado NO al lado de la justicia social sino siempre al lado del vencedor ,con las espaldas bien guardadas es de vergüenza pues siempre mira a otro lado cuando se le necesita, sin ir mas lejos nos agobian con colectas como el domund etc etc y resulta que el Vaticano se está volcando a comprar oro en ésta crisis ¿donde estan los pobres del tercer mundo?SEPULCROS BLANQUEADOS,vendrá un tiempo en que Dios en su misericordia y su JUSTICIA pondra a cada uno en el lugar que le corresponde
Q. CREDIBILIDAD PUEDE TENER UN ELEMENTO...Q. NO SUPO SER FIEL A SU VOCACION...????EMBAUCADOR,MEQUETREFE...EL,LA SOBRINA,POR PARTE DE MADRE....PQ.A SU PADRE,NO SE LE LLEGO A CONOCER...PUES AL PARECER,TENIA VARIOS CANDIDATOS....!!!!
POR MUCHO Q. OS ESFORCEIS...LA HISTORICA VERDAD,JAMAS LA CONSEGUIREIS CAMBIAR...!!!!
SOIS UNOS ASESINOS COCHAMBROSOS...!!!VUESTROS ASCENDIENTES OS DELATAN!!!!
VENCIMOS...Y,VENCEREMOS!!!!
CANALLAS!!!!
vale . A ver si me entero. d. mariano era un cura muy bueno, muy de izquierdas,que se secularizó, tuvo dos hijas, se hizo peluquero y traductor. vale. nada nuevo bajo el sol. saludos.
Todos,unos y otros cometieron atrocidades ( por culpa del levantamiento) pero desde mi infancia a mí siempre me enseñaron que sólo "los rojos" eran los asesinos salvajes y desalmados. Culpo ahora , acuso a la Iglesia y a mi sociedad que durante tántos años me ha estado engañando.
(3) ? La realidad siempre es verdad y el haberla ocultado o distorsionado por la fuerza del poder es lo que ha dejado a España mal herida y con falsa cicatrización que es úlcera social que no cicatrizada
(2)e izquierdistas. Y esto es algo que tiene que quedarle claro a la Iglesia y a la parte de la sociedad española que se resiste a aceptarlo. El haber considerado el planificado Golpe Militar contra el Gobierno legítimo como un actual “¡Dios lo quiere! de Cruzada, incluso de defensa desproporcionada por parte de la Iglesia, no puede gozar de cobertura evangélica. El destino de la violencia de parte de Jesús, lo clarificó Él en el Huerto de los Olivos y en aquello de que la garantía de su seguimiento queda marcada por el amor a los mismos enemigos, que queda muy lejos de asesinarlos por el hecho de serlo, o por intereses más inconfesables. Cuando desde esa parte (militares, otros poderes civiles y la colaboración, o no oposición eclesial clara y rotunda) se multiplicaron las monstruosidades criminales a las órdenes tajantes de Mola, Queipo de Llano, Franco etc.¿cómo se iba a detener este incendio de violencia a muerte al otro lado del linde de poder? La realidad siempre es verdad y el...
.- Aquella Jerarquía (Obispos y Papa) y clero con gentes de Iglesia, como otros en recientes circunstancias similares, no estuvieron a la altura de una mínima coherencia evangélica en el pre-alzamiento o golpe militar, ni en los días en que se concretó su ejecución, ni inmediatamente después donde triunfó, con ordenes marciales de anular la resistencia a cualquier precio incluidas la sentencias sumarísimas a muerte por delito de resistencia, a manos de militares y civiles. Lo que hasta entonces había pasado de oposición izquierdista con violencia material hacia la institución eclesial y ataque con fuego, destrucción u ocupación de templo, monasterios, conventos y residencias religiosas, bien podía explicarse (sin llegar a estar justificado) por la actitud profundamente anti por parte eclesiástica respecto a las organizaciones populares que pretendían una situación laboral, social y cultural más justa. No es verdad que hubiera, de parte de las organizaciones republicanas e izquier...
...son muy bonitas cuando luce un sol de amor por los campos primaverales y los hermosos trigales en sazón...
Bienvenidas sean tus palabras hermano Andrés, bienvenidas sean.
Me parece que hay dos ópticas en la lectura de este artículo, intentaré hacerlas ver para congeniarlas. Por un lado este sacerdote era cristiano, hasta ahí, creo que todos de acuerdo. Por otro lado, el contexto en el que le cogió la guerra era de signo izquierdista, Alsasua. Desde ese contexto hace su análisis, no desde otro, lo hizo desde donde vivió. Vamos, intento apuntar a las palabras de Ortega: Yo soy yo y mis circunstancias. Este hombre seguramente conoció la realidad vivida en contextos de derechas que sufrieron las iras de gente de izquierdas pero él estaba en un contexto de izquierdas. No nos peguemos a tortas en algo obvio, no son realidades excluyentes, no son pensamientos excluyentes los de unos y otros cristianos. Dios sobre todo y sobre todos. Paz y bien hermanos
¿donde está la verdad? por supuesto que no está en bendecir los fusilamientos sean de uno u otro bando, la Buena Nueva es el perdón, perdón a los dos bandos y perdón, como no, a los que se equivocaron llamando cruzada a una guerra fratricida, sean seglares, consagrados, o pontífices, porque la guerra que quiere el Señor es la del AMOR, si no, cual es la razón para que desde la CRUZ perdonara a los que le crucificaron, es un misterio la Eucaristía al que no todos tienen la posibilidad de entender, pero Dios respeta la libertad hasta el punto de consentir la traición del propio Judas, que desilusionado por el evidente fracaso de Jesus lo vendió, y el fracaso del AMOR es la victoria de Dios.
Muy bien Marisa-el taller, tu y Don Mariano seguir vuestro Evanjelio, que yo intentaré seguir el EvanGelio de Cristo que fielmente custodia e interpreta la Santa Madre Iglesia.
Trataré de leer este librito, pues no me conformo con los cortes que interesadamente quiera hacer El Pais, pues habría que preguntar a este sacerdote, qué pensaba de sus compañeros asesinados, de las iglesias quemadas, de los cristianos igualmente asesinados sólo por el mero hecho de confesar a Cristo.
Un dato, en la diócesis de Barbastro, fueron más del 80% del clero asesinados, incluido su obispo. En esa misma diocesis, los seminaristas claretianos, jovenes de edad inferior a los 20 años, fueron igualmente asesinados. ¿De esto no dice nada ese librito?
Por ello, para hacerme una idea más justa, trataré de leerlo.
Yo, opino que D. Mariano, no fracaso, el siguio la voz del EVANJELIO y actuo con humildad, cosa que no advierto en muchos blog, quizas tendriamos que aprender, de este ser humano, cristiano, hasta arriesgar su vida, tanto la arriesgo que se tuvo que marchar a otras tierras, ¿que se caso? y ¿que?, creo que es mejor comprometerse con una mujer y vivr la vida afectivo-sexual como ser humano, que no, andar con multitud de represiones y problemas, molestando a las demas. Bendito sea D. Mariano y gracias a este blog, por descubrirlo, cuantos santos y santas no, habra de los que no, podamos aprender? Es provable que el vaticano, lo considere, en algun momento de la historia, com hizo con S.Teresa, S.Juan de la Cruz y tantos otros que en su momento no atendio y ahora son Satos y Santas.
Las aptitudes integrista han dado muy malos resultados en todas las epocas y en todos los espacios.
PAZ Y BIEN.
Pues fue un valiente; otro más que añadir a la lista de decepcionados que acumula la Iglesia
Falta reconciliación. Entre las dos Españas, entre las dos iglesias. La Curia está dominada por legionarios, guerrilleros y paracaidistas de Cristo Rey. Franciscanos, dominicos y jesuitas ven en Roma el humo del Anticristo.
Fray Onofre: ¿no ves que "El País" pretende poco menos que culpar a Franco del fracaso sacerdotal de Mariano Ayerra?
Me parece muy interesante, sinceramente ya es hora de que la iglesia pida perdón por el daño que hizo, solo entonces comenzaré a creer en ella.
A don Mariano le pasó como a otros muchos que no se entaraba nada más de lo que pasaba en su zona. En la zona republicana nuestros sacerdotes sufrieron esa masacre absurda y criminal, con la cual nunca estaré de acuerdo. De los bravos pistoleros y escopeteros de los que me hablaba mi madre cuando iban a por mi padre por ser monarquico, para ellos fascista. Pero don Mariano vivió tambien la masacre que los llamados nacionales y de derchas hicieron en su campo, y por eso su sensibilidad sacerdotal y de padre de ese pueblo le hizo mucho sufrir. Me parece una sandez el comentario que se hace de que si don Marinao dejó el sacerdocio por culpa de Franco, no podemos usar la ironía en cuestiones que son serias y profundas. Y afirmo que Garzón se tendría que quedar quieto y no remover más esta cuestión que es muy lamentable para unos y para otros, Y esta lección la tenemos que aprender nosotros que no vivimos la guerra, y las nuevas generaciones para no repetir esta historia nunca mas
Si se quería hacer algo por desprestigiar a este señor en su calidad religiosa ya está hecho: una apología en El País.
Si de alguien hablan bien en el país mala señal como católico.
Esto que parece una butade es científico tanto que es empírico.
Don Mariano tuvo la suerte de no ser "asesinado" como miles de religiosos antes y durante la guerra, ó ¿quiza no se enteró? ¿que hubira pensado entonces? porque del 34 al 36 caian como moscas ¿no se entero?. En fin... .
"Don Mariano abandonó el sacerdocio". ¿También tiene la culpa Franco de que Don Mariano fracasara como sacerdote?
Viernes, 1 de junio
José Manuel Vidal
Francisco Margallo
José Antonio Vázquez Mosquera
Sor Gemma Morató
José Manuel Bernal
Urbano Sánchez García
Jose Gallardo Alberni
Josemari Lorenzo Amelibia
Juan Jáuregui Castelo
Manuel Mandianes
Pedro Tarquis