Rumores de Ángeles

Coloquios en Jerusalén

02.10.08 | 08:59. Archivado en Cardenales
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La sabiduría romana aconsejaba a sus hombres públicos, que ya habían dado lo mejor de su vida activa a la patria, retirarse al Aventino. Y desde allí -cultivando el ocio 'cum dignitate'- aconsejar a las jóvenes generaciones con su experiencia y sabiduría acumulada. El cardenal Carlo María Martini (1927), jesuita, biblista internacionalmente conocido, profesor y rector de la Universidad Gregoriana de Roma, desde 1979 arzobispo de Milán y cardenal de la Iglesia, Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales en 2000, emérito desde 2002, deseando culminar su vida dignamente se ha retirado a Jerusalén, la ciudad donde judíos, musulmanes y cristianos escenifican cada días sus tensiones, no exclusivamente religiosas, que no son distintas de las del resto del mundo. Y desde allí nos habla.

En conversaciones con otro jesuita, el austriaco Georg Sporschill (1946), conocido en la Europa del Este por su trabajo social con niños de la calle y jóvenes marginales, luchador por los derechos humanos, en los anocheceres de la ciudad santa el viejo cardenal no ha dictado sus memorias, pero sí ha hecho la memoria de su vida, de sus preocupaciones por la Iglesia y el mundo, y sus esperanzas. Y ahora se nos ofrecen publicadas en español: Coloquios nocturnos en Jerusalén (San Pablo, M. 2008. 196 pags.). Es un libro insólito cuya lectura aconsejo. Se dice mucho y se dice bien, incluso lo más difícil de decir. Se es crítico sin ofender a nadie. Los problemas que se resolvieron mal se sitúan en un nuevo horizonte de futuro, sin buscar responsables, sino planteamientos nuevos. Son coloquios, conversaciones informales, llenas de aire fresco, luminosas y esperanzadoras. Con la juventud se es exigente, crítico, pero se invita al coraje de pensar y de actuar, a la dignidad humana y al respeto al hombre. Sí, 'atrévete a pensar', pero 'pensar ampliamente' podría ser el desafío.

El cardenal afirma que él ha aprendido casi todo de la Biblia. Cuando era arzobispo de Milán reunía periódicamente a miles de jóvenes para leer juntos la Biblia, orarla, reflexionarla y aprender sus enseñanzas para la vida. La Biblia nos habla de Dios y de nosotros, de quiénes somos y nos dice en qué consiste ser hombre. Para el que descubre la Biblia se convierte en una pasión, en un gozo y una aventura. Y si hay un buen maestro, como lo ha sido Martini, la Biblia se lee, se estudia, se reflexiona, se hace vida. Martini habla de personajes bíblicos como si fueran de su familia. Y lo son. Al parecer, en el cónclave donde se eligió a Benedicto XVI sólo había dos figuras indiscutibles entre los cardenales: Ratzinger y Martini. Martini declinó por motivos de salud. Y nada más terminado el cónclave se alejó de Roma para poner distancia desde Jerusalén. Dice mucho de su talante evangélico y su sensibilidad cristiana. Su jubilación consistiría en dedicarse a la Biblia y ayudar a los estudiantes del Instituto Bíblico de Jerusalén con su bagaje intelectual y su experiencia cristiana.

Pero nos ha contado en estos coloquios nocturnos sus inquietudes de hombre que ha vivido y amado mucho. Le preocupa la Iglesia y su incomunicación, porque piensa que la Iglesia puede aportar a este mundo muchas cosas de sus tesoros de vida y pensamiento. Le preocupa la humanidad y sus mil búsquedas, sus esperanzas y dolores, sus tensiones y ambiciones, fracasos y logros. La humanidad está, como dice San Pablo, en dolores de parto esperando un alumbramiento, esperando, no desesperando y hay razones para una esperanza cierta. El cardenal de la Biblia apuesta por el diálogo entre los hombres, oírnos para entendernos, preguntarnos por lo que de verdad nos interesa y los mejores deseos que tenemos, y encontrar el coraje de ir siempre más allá.

Por eso confía en los jóvenes, a los que ha dedicado tanto de su tiempo. Piensa que ellos, al menos muchos de ellos, no han dejado secarse el corazón y son capaces de aspirar a algo más que pasar la vida banalmente. Los jóvenes le plantean preguntas y él no las contesta como si fuera el oráculo de Delfos, sino que inicia procesos de reflexión, de ahondamiento. Todo menos aceptar la superficialidad y el vacío.

Estos hombres son maestros, que no deberían morir. Son eméritos, pero tienen mucho que enseñar. Están llenos de pasión por Dios, su revelación en la Biblia, la Iglesia, el mundo... pero no son apasionados. Viven una extraña libertad, conseguida con trabajo, inteligente y lúcida. Vale la pena escucharlos.

M Matos (La Opinión)

23 comentarios


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Comentarios
  • Comentario por Maya Moran 20.11.08 | 16:27

    Me parece apelador a mis sentimientos religiosos lo que ha escrito Carlos Maria Matini SJ. Solo quisiera poder obtener una copia del libro COLOQUIOS NOCTURNOS EN JERUSALEN. Si alguien me pudiera ayudar, ahora estoy en Guayaquil, Ecuador pero luego de unas semanas me voy a Miami hacerme chequeos medicos que ncesito. Gracias mil

  • Comentario por mike 05.10.08 | 20:03

    El cardenal Martini es infinitamente más humano tolerante que el Papa que nos ha tocado.

  • Comentario por Nay 04.10.08 | 00:48

    Bueno, el libro me parece muy interesante, lamentablemente no lo encuentro, quisiera saber donde lo puedo conseguir, en que libreria (de preferencia en la Cd de México o cerca) y cuanto cuesta, gracias y si me interesa el libro, gracias... Espero respuesta satisfactoria.

  • Comentario por Liberio 03.10.08 | 18:30

    Para AITOR:
    A su comentario sobre el de servidor la falta de sustancia lo que le sobra de mala baba. El cardenal Martini no dijo ni dirá nunca una estupidez, porque es un hombre muy sabio; y no es un viejo decrépito, sino un anciano venerable por su actitud ante la vida y por sus muchos méritos.

  • Comentario por Liberio 03.10.08 | 18:20

    Para AITOR:
    Su comentario al mío es de una insustancialidad y mala baba difícil de superar. Mire, el cardenal Martini no dijo ni dirá nunca una estupidez, porque es un hombre muy sabio; y no es un viejo decrépito, sino un anciano venerable. ¿Pero quién carajo se cree usted que es para desacreditar a un sacerdote intachable?
    Qué escánlado: los católicos ya no respetan ni a los suyos.

  • Comentario por Talitakum 03.10.08 | 11:26

    Sobre Martini:

    Por sus obras les conocereis... hombre consecuente y brillante, ejemplo de humildad, de esa que en nuestra Iglesia falta, en la que sobra tanta envidia y arribismo.

    Desde dentro de la entraña, como cuando uno reconoce los defectos de su propia familia, digo una frase que le confió a mi bisabuelo, un sacerdote al que iban a fusilar preso en la catedral de Jaen:

    " A las puertas de un rezador no pongas tu trigo al sol"

    Gracias Cardenal Martini, por confirmarnos a los que creemos que El Espiritu sopla por donde quiere...



  • Comentario por Talitakum 03.10.08 | 11:19

    Sobre Martini:

    Por sus obras les conocereis... hombre consecuente y brillante, ejemplo de humildad, de esa que en nuentra Iglesia falta, en la que sobra tanta envidia y arribismo.

    Desde dentro de la entraña, como cuando uno reconoce los defectos de su propia familia, digo una frase que le confio a mi bisabuelo, un sacerdote al que iban a fusilar preso en la catedral de Jaen:

    " A las puertas de un rezador no pongas tu trigo al sol"

    Gracias Cardebal Martini, por confirmarnos a los que creemos que El Espiritu sopla por donde quiere...

  • Comentario por Timoteo 03.10.08 | 10:49

    "Si no te convence lo que digo, no hace falta que lo digas" (Expectativas).
    Quizá deberías haberte aplicado a ti mismo el cuento: "Si no te convence lo que dice Martini, no hace falta que lo digas".
    Yo sólo he dicho que me fío más de un comentario razonado y ponderado,y emitido por una persona de calidad moral e intelectual probada, como el padre Matos, que de ti, ¿padre? Expectativas, que no sé quién eres y no veo claro tu razonamiento. Y creo estar en mi derecho de decirlo, igual que tú. Estaría bueno que aquí sólo pudieras opinar tú. Porque si opinar es pecado, aquí pecamos todos. Y si no lo es, aquí jugamos todos o rompemos la baraja.
    Y que cada cual que lea estos comentarios decida libremente a quién hacer caso, a quienes están recomendando este libro y aportan razones (y son buenos sacerdotes y excelentes profesionales del periodismo, como Norberto Alcover o Manuel Matos, por ejemplo), o a ti, Expectativas.
    ¿A qué viene, además, tamaño infantil enfado?

  • Comentario por Expectativas Frustradas 03.10.08 | 10:23

    Estimado/a Expectativas: No es necesario que te indignes al verte sorprendido. Como comprenderás, nadie ha revelato tu identidad secreta. Esta es una web muy seria y el director del blog una persona incuestionable. No es difícil saber que eres el mismo, porque dices lo mismo del libro, y con las mismas palabras. Es bueno criticar un libro... y es bueno entrar en el debate. Creo que esta es la finalidad de este tipo de periodismo que sin duda beneficia a los editores del libro, a los de San Pablo, pues les hace publicidad. Pero si las críticas no son fundadas o, como en tu caso, tienen "mala leche" es mejor denunciarlas. ¡Seamos serios! Quien critica a Martini y a un libro como este, se descalifica a sí mismo. No está a la altura.

  • Comentario por expectativas 03.10.08 | 10:19

    si queréis, cito más de veinte erratas, que las tengo apuntadas. Además, la traducción a veces no fluye correctamente. Con todo, el problema no es el editor en español sino el original, que intenta hacer brillar a Martini (cosa que no necesita, pues ya ha brillado lo que tenía que brillar) y no lo consigue. Estirar la goma, a veces, hace que resulte pesado. Mira. Pasa como con los libros de Nouwen, o de Anselm grum, o con otros similares. Nacen con éxito, se mantien mucho tiempo con brillo y después...pues da tirria leerlos, pues ese "todo sobre nouwen" pues como que ya no se lo cree nadie. Lo mismo con este libro de MArtini. No entiendo vuestra virulencia hacia mí por haber dado una opinión. Creo que es desproporcionado el faltarme a mí por haber dicho que el libro no es tan bueno como se pinta. Adiós.

  • Comentario por expectativas 03.10.08 | 10:14

    Para Timoteo y expectativas frustradas:
    Expectativas. Si tú sabes que yo firmo como malomalo en otros blogs, eso significa que pones al director de este blog en un compromiso: el de revelar los IP que son algo del todo privado. Si has tenido acceso a esa información es que alguien te la ha revelado, lo cual es impresentable y, advertidos quedan los que les corresponde, que tomaré cartas en el asunto. Por otro lado, decirte que vuelvo a afirmar lo que digo. Yo no he dicho que no se lea e libro. El libro se puede leer, pero no vale ni la mitad de lo que decís algunos que vale. Tan sólo advierto de que antes de comprar, se tiente uno la ropa.
    Para Timoteo: si no te convence lo que digo, no hace falta que lo digas. Basta con que compres el libro, lo leas y des tu opinión. Yo, simplemente he dicho que el libro vale menos de lo que en apariencia otros nos han hecho ver. ¿Opinar será pecado? Vuelvo a decir lo mismo. El libro no está bien editado. Si queréis cito máa de veinte erra...

  • Comentario por Timoteo 03.10.08 | 09:56

    Uno se fía de quien conoce, de quien ya le ha dado muestras, por su virtud y su sensatez, por su modo de argumentar y razonar, de que es persona de fiar. Yo no sé quién será este señor que firma como "Expectativas" (pero por lo que dice parece que tenga pocas en la vida), pero no veo en su modo de argumentación nada que me convenza. Sin embargo, conozco desde hace muchos años al padre Manuel Matos Holgado, SJ, que ha publicado esta reseña, argumentada y sólida, en La Opinión de Murcia. Desde luego, me parece mucho más fiable su recomendación que la de este otro señor, cuyos comentarios, escondido detrás de un pseudónimo, no dejan ver más que mala leche y poco raciocinio.

  • Comentario por Roque 03.10.08 | 09:12

    Magnifico el cardenal Martini, es una voz profética.
    La Tradición es en ocasiones tradición (con minúscula), a la luz del Evangelio, se tienen que desenmascar, las adherencias meramente culturales.
    Los temas que aborda Martini, tarde o temprano debrán ser asumidos por la Iglesia.

  • Comentario por Expectativas Frustradas 03.10.08 | 09:04

    "Expectativas", que firma como "Malomalo" en otros blogs, no perdona que San Pablo haya publicado cun buen libro... Que, según me cuentan, se está convirtiendo en un éxito en ventas. Quizás Expectativas/Malomalo querría otro tipo de libros. Déjen ya de criticar la traducción pues es buenísima, heca por un profesional de larga trayectoria. En esto, San Pablo, no da patinazos. Créanme... Lean el libro y leerán a un profeta como la copa de un pino. Pero claro... a los profetas siempre se le apedrea. Aunque a este profeta ya no le hacen daño las piedras.

  • Comentario por Aitor 02.10.08 | 23:29

    Liberio, si por "capacidad de análisis de la realidad y por libertad" entiendes todas las estupidezes de este decrepito anciano que ha perdido la cabeza y que nunca tuvo el más mínimo sentido comun ni eclesial para aceptar a los que no son de su cuerda, el que pierdes crédito eres tú.
    A él le van a llorar las Obispas anglicanas, porque los católicos y la Iglesia anglicana (a la que metió en la ruina como a su Archidiócesis) NO.

  • Comentario por Liberio 02.10.08 | 21:17

    Resulta penosa la mala saña y baba que gastan en ciertos ambientes catolicones con el cardenal Martini: en cuanto oyen su nombre empiezan a insultarlo y a rebajar su valía. Será porque el jesuita tiene lo que a ellos les ha sido negado: gran capacidad para el análisis de la realidad y libertad de espíritu para pensar en voz alta. Con él la Iglesia gana crédito, con sus detractores lo pierde.

  • Comentario por al hilo de la calle 02.10.08 | 16:07

    He seguido algo la trayectoria del cardenal martini que goza de mis respetos y admiración.Me acuerdo de aquel libro de conversaciones con Umberto Eco, de gran profundidad.Esperaba este libro desde Jerusalem con vivo interes.Las reseñas que habia visto previamente asi lo aconsejaban ,pero luego resultò que lo que yo creia que iba a ser un aperitivo se convirtió en el plato principal.Libro de lugares comunes ,de generalizaciones y que tal vez ,lo interesante sea leer entre lineas.Monseñor,por nuestras circustancias y cargos no podemos estar con todo el mundo.¿con que juventud ha estado usted?.En lo que si le admiro del libro es su enorme espiritualidad y misticismo ,yo que soy un hombre de calle carezco de esos valores.Reitero mis respetos a usted y al sacerdote con el que conversó.

  • Comentario por expectativas 02.10.08 | 13:20

    Cuando las expectativas...
    Mira, amigo. Yo no debo nada a nadie, ni a martini, ni a la editorial san pablo, ni hay ningún interés ni en alabar ni en criticar. Yo soy libre y con toda libertad digo lo que digo: que el libro de los coloquios no vale ni la mitad de lo que dicen algunos que vale. Es como aquél chiste que se nos aplica a los argentinos (de buenos aires, en concreto), que dice que a si se le vendiera a un argentino por la mitad de lo que dice que vale... Pues eso: el libro en cuestión es un libro totalmente prescindible, mal editado y mal traducido, en el que el cardenal martini, tan brillante en otra época, no dice nada como para publicar algo nuevo de él. No brilla ni el cardenal ni la edición. No digo que no se lea. Digo que antes de arriesgarse a comprarlo, es más ecológico no hacerlo en tiempos de crisis cuando un libro es malo. Es, simplemente, mi opinión. La tuya, todavía no la conocemos. Quizá es que no lo hayas leído.

  • Comentario por Cura Libre de Monarquia y su 2,7% de propina por buenos actores. 02.10.08 | 13:18

    Este premiado por los Judios esos de la Zarzuela, es otro de los que dio oscuridad y miseria a la Iglesia que murio con Albino Luciani.
    Para mi y otros/as, quien acepta el premio Principe ese de Asturias, es un complice de asesinato de la FE cristiana, la que el Vaticano ese no conquistara jamas.
    Lobby Cristiano en camino de Santiago y otros hombres..

  • Comentario por Cura Libre de Monarquia y su 2,7% de propina por buenos actores. 02.10.08 | 12:45

    Este premiado por los Judios esos de la Zarzuela, es otro de los que dio oscuridad y miseria a la Iglesia que murio con Albino Luciani.
    Para mi y otros/as, quien acepta el premio Principe ese de Asturias, es un complice de asesinato de la FE. cristiana que el Vaticano ese no conquistara jamas.
    Lobby Cristiano en camino.

  • Comentario por alfonso 02.10.08 | 11:14

    Que ocasion perdida con el Cardenal Martini.
    Considero que el actual pontificado es un tiempo perdido.Se esta tocando el arpa mientras arde Roma.
    RATZINGER NO TIENE PROGRAMA.Ni frio ni calor.
    Es hora de cambios.No es hora de escribir filosofia.
    Es urgente olvidar los viejos anatemas medievales y centrarse en el hombre.
    Es urgente una Iglesia por y para la dignidad humana.
    Los cambios tienen que venir ya.El futuro pertenece a la libertad, no al clericalismo.
    Es urgente el sacerdocio femenino, el diaconado amateur en masa y un laicado con mas competencias.
    La Iglesia al servicio del hombre y no el hombre al servicio de la Iglesia.

  • Comentario por CUANDO LAS EXPECTATIVAS SON INTERESADAS 02.10.08 | 10:41


    Cuando las expectativas son interesadas... hay comentarios como el anterior, míseros y totalmente injustos.

    El libro reseñado es UN LIBRO MAGNÍFICO que recoge los pensamientos de una persona EXTRAORDINARIA

  • Comentario por expectativas 02.10.08 | 09:17

    El libro, por mucho que se empeñe la editorial S. Pablo y los que andan haciendo campaña de prooción, es un libro que no cumple las expectativas que crea. El libro está mal traducido (se nota demasiado), tiene muchas erratas, fruto de una mala edición y el personaje, al que se ha estirado como el chicle para exprimirle hasta la última gota, nos da muestras en él que ya no brilla. Dice cosas tan obvias que no llaman la atención. No es nada novedoso. Creo que cualquier lector se da cuenta que el libro es un libro malo, fruto de un querer, como digo, estirar a más no poder a un personaje que ya no tiene apenas nada que decir. Y en este libro, lo demuestra. S. Pablo podría editar mejor los libros. ültimamente andan bastante descuidados. Francamente, el libro es totalmente prescindible. Alguno dice que es un libro imprescindible. Pues nada, léanlo y lo juzgan. Eso sí...tiéntense la ropa antes de comprarlo. Mejor que se lo presten. En tiempos de crisis no conviene tirar el dinero.

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