NO nos queremos enfrentar a los verdaderos problemas de la sociedad de nuestro tiempo, que, con distintos nombres y forma de manifestarse, son los mismos de siempre, y la emprendemos con correcciones políticas de menos entidad. Esta vez le ha tocado al armiño del Papa, pero mañana será otra queja parecida. No hay sino vivir en países sin problemas para hacer problemas de estas cuestiones menores. La Asociación Italiana en Defensa de los Animales y el Medio Ambiente no quiere que el Santo Padre use pieles. Como todo el mundo sabe, cuando Roma se convierte en imperio por la necesidad de tener un jefe del ejército que atienda los amplios territorios conquistados, los emperadores acaban por tomar para sí la puesta en escena de su jerarquía inspirándose en los reyes persas: una vez más el atractivo del lujo asiático. El emperador podía ser un indeseable, pero las instituciones funcionaban, incluido el Senado.
La segunda Roma, Constantinopla, refinó los lujos hasta el delirio. En un momento en que la capital de la cristiandad es un villorrio abandonado y ruinoso, el Papa crea un senado con los presbíteros de la ciudad, origen de los cardenales, y toma el papel de los emperadores. Alguien tiene que gobernar y él es el jefe universal de la Iglesia. Empieza una época muy triste del Papado, pero Roma sobrevive y se engrandece lentamente. Como símbolos de su jerarquía retoma los lujos imperiales romano-persas. Ya he escrito en otras ocasiones cómo con sencillez aparente se resaltan las jerarquías actuales, porque el pueblo no quiere ser mandado por un cualquiera, que es como él y viste como él. Debe tener acceso a tejidos, pieles, tintes de púrpura, sedas, que el pueblo admira y le sirve de lección estética y de ejemplo. Lean a Marvin Harris y me ahorro escribir otra vez sobre lo mismo. Harris se reedita constantemente.
El Papa tiene autoridad para sustituir el armiño por conejo blanco, pero también es un animal, o por pieles sintéticas, cuya obtención atenta contra el medio ambiente, y guardar en museos las vestiduras lujosas. Pero nada cambia. El concilio Vaticano II quitó la silla gestatoria y los abanos egipcios. ¿Quién cuida de que no se deshagan las plumas de los abanos? ¿Quién cuida de los armiños vivos y muertos, de los zorros blancos plateados y de las martas? Dense una vuelta los ecologistas del mundo por las granjas avícolas, por los mataderos industriales, por las fábricas de choped y hamburguesas y déjense de hipocresías y sacaperras. Vayan a los países pobres del mundo, que son casi todos, para decirles que no coman carne de perro, ni de culebras, ni de cigarrones, ni de hormigas y, mucho menos, de caballo. Son unos ingenuos que necesitan una razón para vivir. Son pocos, pero vociferan y parecen muchos, y tendrán un tapado de armiño escondido en sus armarios.
Francisco Bejarano (Diario de Jerez)
EstimaFrancisco Bejarano.
Esta mañana escuchando la radio, me di cuenta de este cuestionamiento y entre el la opinión que tienen los ecologistas sobre este atuendo usado por SS Benedicto.
Leyendo su articulo también me doy cuenta de su opinon que ofrece en este medio.
Creo que a lo que se refieren los ecologistas no es agredir al Santo padre, si no a la envestidura que tiene somo lider de todos los catolicos (incluyendome), si bien usted cree que quizas los ecologistas son son hipocritas, creo que tienen algo de verdad ya que si estamos viendo que por una costumbre antaña nuestro lider no tienen alguna sensibilidad por la naturaleza que podriamos esperar de todos nosotro que somos sus seguidores y mas aun, los lideres politicos mundiales....
quizas deberia el Vaticano tomar conciencia de esto y no someterlo a acumulación de firmas para acceder a esta petición.
Disculpe, pero esta es mi humilde opinión!!
EN EL SIGLO QUE ESTAMOS VIVIENDO NO SE JUSTIFICA TANTA IGNORANCIA!!!! SABEMOS EL DOLOR Y HORROR QUE SUFREN LOS ANIMALES PARA QUITARLES SU PIEL!! LOS DESPEYEJAN VIVOS..SERA QUE EL PAPA IGNORA ESTO!! SE NECESITA NO TENER CORAZÓN PARA USAR PIELES SABIENDO EL SUFRIMIENTO DE ESTOS ANIMALES PARA DESPOJARLOS DE SU VESTIDO ( SU pIEL)
Imanol,
¿Te imaginas a Jesús con un gorrito de armiño en la cabeza? seria tergiversarlo, bueno, pues quienes lo representan esperamos que vayan en esa misma línea... no les pedimos que se pongan una corona de espinas pero tampoco un gorrito de armiño.
Les pedimos buen sentido, coherencia, y dejarse de vanidades y pendejadas.
Los seres humanos ya no necesitamos hacer sufrir a los animales para desarrollar nuestras posibilidades. Tarde o temprano la humanidad al completo será vegana. Algunos hemos sentido primero esa inquietud y el Papa, como buen alemán, no es del todo ajeno a estas incipientes pero triunfantes sensibilidades. A ver si un Papa comienza a dar ejemplo personal de respeto a la vida animal, estaría genial.
Taiel: vete a una gran ciudad, y cuando veas a rabinos con tirabuzones, musulmanos de túnica, hindúes con turbante, mujeres con pañuelo o burka, algunos ejemplares de hippie que todavía sobreviven, okupas, góticos, heavies, existencialistas, naturalistas, travestidos, pandilleros sudamericanos, japoneses con kimono, etcétera, me esplicas que es para ti ir normalito. En la moda todo es relativo, y si el papa quiere tirar de armario para aprovechar indumentarias que se utilizaban antes, por mi genial. Desde luego, criticarlo por eso raya en absurdo, sobre todo cuando al papa bueno nadie le dijo nada y le gustaba aun más este tipo de ropas.
Supongo que usted no lleva nada de cuero Taiel, pobre vaca o ternero despellejado. Ni de lana, según los ecologistas, las ovejas sufren mucho estres cuando las esquilan. Tampoco comerá huevos, menudas condiciones que sufren las gallinas. Mientras se críen los animales en condiciones, no veo que diferencia hay entre hacerlo por su piel que por su carne.
Por cierto, esa piel ya estaba en el Vaticano, no es que el actual Papa la encargase. Ahora resulta que esta mal aprovechar lo que hay.
Por ultimo, tanto que algunos reclaman libertad para vestirse y no respetan como se viste el Papa. ¿Donde esta la libertad que reclaman?.
Estoy de acuerdo con Don Berlamino en que hay que dejar de despellejar a los animales para vestirnos siguiendo una moda o una tradición o lo que sea. Hoy dia hay muchas otras maneras de ir calentito y confortable por la vida, sin hacer daño a nadie.
Me parece bien que las asociaciones ecologistas están firmes en eso, y el papa debería se el primero en dar ejemplo, porque hablar sin practicar no sirve para nada.
Imanol, lo que pasa es que el abuelito Juan XXIII ya no está entre nosotros y lo que es pasado no lo podemos cambiar, eran otros tiempos, pero el presente sí podemos cambiarlo, por eso es bueno plantear estas cuestiones a ver si alguien le aconseja vestirse más nomalito.
Vergüenza me da leer comentarios como los de cierto aspirante a ramoncin.
¿Qué pretende decir el articulista, que por existir problemas mayores no hay que atender a los menores? ¿Algo así como si un juez decidiera que por tener que atender crímenes espantosos no merece la pena juzgar a simples carteristas? Menudo argumento falaz. Esa asociación ecologista lo único que le ha pedido al papa es que sustituya una piel de armiño auténtico, un animalito inofensivo que se sacrifica únicamente para crear ostentosas prendas de lujo, por un pellejo sintético. Por un armiño más o menos la naturaleza no se va a alterar, pero en cambio el papa sí demostraría una austeridad y una sensibilidad, con un insignificante gesto, que le haría ganar mucho en imagen ante determinados colectivos. ¿Qué tiene de malo? Y, por favor, trate de disimular su odio y su cólera hacia los ecologistas, no son buenas virtudes cristianas.
verguenza me da ver a este Papa con los últimos modelitos de zapatos, armiños y lo que sea con tal de lucir palmito con voz aflautada...
Taiel, recuerdo a otro venerable abuelito que se vestía de un modo parecido a Benedicto. Se llamaba Juan XXIII.
Lo encuentro totalmente ridículo...
¿Os imaginasi teniendo que acompañar a vuestro abuelo que sale vestido así de casa? ¿No le diríais: anda, abuelo, quítate ese gorrito de la abuela y déjate de chorradas que así no salgo contigo...?
Pues objetivamente hablando es lo mismo, lo use el abuelo o lo use el papa.
Una pena que pierda el tiempo en zapatitos, y gorritos y tronos y pijadita de esas. Luego se espanta del relativismo. ¿Cómo un cristiano adulto va a aceptar esas sandeces en nombre de Dios?
La tradición de hoy es la innovación de ayer. La innovación de hoy, la tradición de mañana. Fuentes de la Moncloa y de la Zarzuela me han soplado que se ofreció le entrada bajo palio en la iglesia, pero ellos se negaron. Se trataría de justificar el bajo palio de Franco. Lo que no sé es si los portadores del palio son cardenales o presbíteros. Que Hgildo o JoseL. me ayuden.
Una aclaración. Recuerde el articulista que la silla gestatoria no la quitó el Concilio Vaticano II, sino Juan Pablo II. Juan XXIII y Pablo VI usaron silla gestatoria, e incluso Juan Pablo I en el escaso mes en que fue Papa.
Si Benedicto XVI decide volver a usarla, por mí encantado. Las tradiciones de la Iglesia no me causan ninguna alergia.
Es un tema menor, ciertamente. Pero los que reivindican la supresión del armiño suponemos que serán los mismos que reivindican la supresión del aborto, pues más improtante es la piel de un ser humano. A mi me hacen gracia los ecologistas que buscan golpes de efecto mediático y desatienden los problemas fundamentales de la ecologia.
Hermenegildo: ¿sabes quién fue Abundio... aquel que mató una pava a besos? Pues eso...
Poco armiño usa el Papa. Como continuen los cambios del nuevo Marini, de acuerdo con Benedicto, no me extrañaría nada ver otra vez la silla gestatoria, la tiara y todo el boato pontificio. Ha reapareciod el trono papal dorado, los siete candelabros en el altar, la comunión de rodillas. ¿Y la Guardia Noble y la Palatina? ¿Habrá asistentes al solio pontificio? Pensabamos que el último Papa Rey había sido Pio XII.
La supresión de la silla gestatoria fue una concesión a los "progres" que no ha servido de nada.
Viernes, 27 de noviembre
Vicente Haya
Asoc. Humanismo sin Credos
Mario Bruzzone
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Margallo
Escuelas Católicas
Editorial San Pablo
Sor Gemma Morató
Siro López
Francisco Baena Calvo