Dejadas de lado las estrategias clericales, dominado por un Parkinson imbatible y consagrado al estudio de la Palabra de Dios como horizonte desde siempre deseado, Carlo María Martini, cardenal de la Santa Iglesia Católica y candidato a la Sede de Pedro tras la muerte de Juan Pablo II, deja caer una y otra vez palabras de tal magnitud que convulsionan el cuerpo entero eclesial pero también social. El maestro, como suele suceder, ha derivado en profeta. Precisamente cuando los profetas parecen habernos abandonado como hartos de que pasemos de ellos desde la más absoluta indiferencia.
Primero fue una larguísima conversación con un compañero jesuita que muy pronto verá la luz en español como libro: “Nuestra Iglesia tiene que cambiar en profundidad precisamente para cumplir con su tarea de evangelización en este mundo concreto, sin miedo, dejándose llevar del estirón de Jesucristo...”. Más tarde, unas palabras punzantes en el contexto de unos Ejercicios Espirituales: “El vicio clerical por excelencia es la envidia… y otros pecados así mismo fundamentales son la vanidad y la calumnia... preferimos el aplauso al pitido, la acogida a la resistencia...”.
Está claro que Carlo María Martini es nada menos que uno de los clérigos católicos más respetados y eminentes, y sus palabras, por lo tanto, están avaladas por una densidad moral y estructural de altísimo calado. Cualquier católico de a pie no es Martini. Pero esta actitud de servicio desde la crítica fraterna forma parte de la opinión pública en la Iglesia, tal y como dijera Pío XII y más tarde el gran Pablo VI en la Communio et Progressio. Porque cuando callamos lo que nos duele, estamos colaborando a que se reproduzca.
Seguirle la pista a Carlo María Martini, profeta.
Norberto Alcover (El Imparcial)
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Admiro profundamente a este verdadero cristiano, sus virtudes se notan de lejos y mucho más en estos tiempos en que los lobos conservadores del clero no permiten que mentes tan brillantes y almas tan puras prediquen el amor de Cristo hacia los pobres y los oprimidos, por la verdad y por la justicia, y, al contrario, se ponen, una vez más, del lado de los poderosos, injustos y opresores de este mundo. Con la más grande y más profunda admiración hacia Su Eminencia, Carlo Maria Martini, desde un país del Caribe (Honduras) mis saludos, mi admiración y mi respeto, tanto intelectual como moral, pero sobre todo como cristiano católico, necesitado de una Iglesia santa, justa y humilde!!!
Existe alguna posibilidad de contactar al Cardenal vía e-mail. Gracias
Necesito con urgencia una dirección de email del Cardenal Carlo María Martini. Gracias.
Querido Alfonso: Es usted un sedevacantista extraordinario y formidable. Por ese camino a usted le va a salir cara la salvación.
El cardenal Martini, es y se siente libre como los profetas, y, evidentemente es un profeta.
Como dice el P. Angel, Martini es la iglesia. La iglesia para mí es el concilio, Juan 23, la colegialidad, la cercanía - proximidad - unión perfecta con todas las iglesias cristianas, la ordenación de mujeres.... Si no, nadie nos reconoce como cristianos. Palabra de Jesùs.
cardenal Martini ¿profeta? Pues tiene una gran labor que hacer al interno de sus jesuitas y ahora tiene mucho tiempo para aconsejar a su prepósito general, nuevos provinciales, hermanos teólogos díscolos... ¡cuánto descojono...! ¡Qué bien callados y orando al atardecer de la vida...!
Si la sociedad es democratica, la Iglesia tiene que ser democratica.
Hay un desfase muy claro que algun dia tiene que terminar.
Los Obispos tienen TERROR a una Iglesia menos clerical y mas laical.
El binomio CLERO-PUEBLO es negativo porque el protagonista tendria que ser el pueblo y no el clero como ahora sucede.No hay que hablar de clerigos y laicos sino DE CRISTIANOS.
Que la unica funcion de los seglares sea CONSUMIR SACRAMENTOS es estar anclado en la Edad Media.
Que para predicar el Evangelio en una asamblea halla que ser un consagrado a sueldo de la diocesis es estar anclado en la Edad Media.La "teologia sacramental" es ajena al Evangelio y hace mas mal que bien.Solo LA PALABRA ES PRESENCIA no las litugias canonicas que son formalismos vacios.Tiene que haber MINISTROS DE LA IGLESIA que no esten a sueldo de la diocesis.FUERA DE LOS OBISPOS SI HAY SALVACION.
MAG, tu debes ser el tonto del pueblo. No vayas al Caribe que también allí te conocerán, pues tienes la misma cara que el bobo de Coria.
Lo mejor que puede hacer es irse de vacaciones al Caribe.
Esto se va a poner muy mal.
No es su tiempo. La masa gana.
Siempre me acordare de una película de Charlo Heston... Acaba ejecutado, por los demas.
Lo dicho al Caribe! Por lo menos yo, si.
Ya me AVISAREÍS CUANDO HAYA PASADO LA OLA:
CHAO!
Sábado, 18 de febrero
José Manuel Vidal
Pedro Tarquis
Salvador García Bardón
Alejandro Córdoba
Movimiento Rural Cristiano
Asoc. Humanismo sin Credos
Vicente Haya
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Margallo
Jose Gallardo Alberni
Guillermo Gazanini Espinoza