Rumores de Ángeles

Alberto Torga: "La confesión privada ha tocado fondo"

24.06.08 | 07:17. Archivado en Sacramentos
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En el número correspondiente al 1 de abril de la hoja diocesana «Esta Hora» leí un titular sugerente, que luego se tradujo en un fiasco. Fue una especie de parto de los montes: «Parturiunt montes et nascitur ridiculus mus» («Se ponen de parto los montes y nace un insignificante ratón»). El titulo del artículo era «La penitencia, a examen», con el subtítulo «Preocupación por el estado del sacramento». En él se hablaba de que del 3 al 8 de marzo se ha celebrado en el Vaticano el «Curso sobre el fuero interno», organizado por el Tribunal de la Penitenciaria Apostólica de la Santa Sede, para dar a la Iglesia «confesores más formados», capaces de superar las dificultades que el sacramento tiene que afrontar.

Me llevé una tremenda decepción, pues, aparte de una investigación sociológica de la Universidad Católica del Sagrado Corazón de Italia, en la que se constataba que en ese país el 30% de los fieles no considera necesaria la presencia de los sacerdotes en los confesionarios, no hablaba para nada de la profunda crisis en que se encuentra este sacramento.

Vaya por delante que yo sigo confesándome, por lo menos una vez al año en ejercicios espirituales, y que durante mi etapa activa como párroco de la Misión Católica de Lengua Española de Nürnberg me sentaba todos los domingos media hora antes de la misa en el confesonario.

Pero el resultado era decepcionante: últimamente se acercaban al confesonario 5 o 6 españoles y unos 12 latinoamericanos a lo largo del año. Y en otras ciudades, unos 20 latinoamericanos, en Erlangen, y unos 12 en Regensburg (Ratisbona).

Aquí, en España, la situación es parecida: durante la Cuaresma, el Viernes de Dolores he estado ayudando a confesar en mi parroquia natal, otrora muy piadosa. Éramos cuatro sacerdotes, y a mi confesonario se acercaron 22, lo que supone que en total se confesaron unas 90 personas.

También asistí a una celebración comunitaria del sacramento del perdón, con absolución general, en otra parroquia, y la iglesia estaba a rebosar. Al final dos familiares muy cercanos que me acompañaron salieron encantados de la celebración y lo mismo se notaba en los demás asistentes con los que hablé.

Estoy convencido de que la confesión privada ha tocado fondo, como ocurrió con otras formas del sacramento del perdón a lo largo de la historia de la Iglesia, y de que nao hay manera de revitalizarla, por más que la jerarquía utilice la táctica del avestruz, negándose a reconocer la realidad.

Por otra parte, los avances en la Iglesia, tanto en el estudio de la Sagrada Escritura como en la teología o en la pastoral, han sido siempre obra de pioneros que fueron abriendo nuevos caminos, pese a ser tildados de herejes o de sospechosos de herejía durante un tiempo por Roma. Estoy pensando en el celebre escriturista Lagrange, a quien debemos la base de los grandes avances que hemos hecho últimamente los católicos en la comprensión de la Biblia.

Mortales y veniales

Según la más rancia y clásica teología, sólo tenemos obligación de confesar los pecados «mortales», dado que los «veniales» se perdonan con cualquier obra buena, como la participación en la eucaristía o la visita a un enfermo. Pero estoy convencido de que un cristiano normal -el que frecuenta nuestras iglesias- ordinariamente no comete ningún pecado «mortal», dado que éste supone la ruptura de la opción bautismal, de la amistad con Dios. Un hijo podrá tener discusiones con su padre y causarle a éste más de un disgusto, pero eso no supone, ni mucho menos, que rompa con él.

En los manuales de teología moral que estudiábamos en los seminarios los sacerdotes de mi generación se presentaba un catálogo de pecados «mortales» como para echar a correr: perder la misa un domingo, dejar de rezar una de las horas del breviario por parte de un sacerdote, soltar una blasfemia o comulgar habiendo bebido agua después de las doce de la noche (esto último antes de la reforma del ayuno eucarístico que se realizó en los años cincuenta del siglo pasado).

Y se decía también que mientras en los demás pecados se admite la «parvedad de materia», que deja el pecado en venial, en materia del sexto mandamiento todos los pecados son «mortales», supuesta la plena advertencia y el consentimiento perfecto.

No tiene que extrañar que, ante semejantes aberraciones, los católicos de a pie fueran poco a poco alejándose de la práctica de la confesión privada, hasta llegar a la época actual, en la que nos encontramos ante el final de un modo de realizar el sacramento del perdón, que está pidiendo a gritos otra manera de hacer llegar la misericordia de Dios a sus hijos pecadores.

Uno de esos caminos me parece que podría ser la celebración comunitaria del sacramento del perdón, con absolución general, como ya se viene haciendo en muchas parroquias de Asturias, de España, de Europa y del resto del mundo, pese a las resistencias de la jerarquía.

Pienso que sería muy provechoso que en la Conferencia Episcopal dedicaran una sesión monográfica a estudiar una salida pastoral a la crisis que esta atravesando hoy el sacramento del perdón para presentarlo en Roma, donde estoy seguro que otros episcopados ya han presentado sus propuestas.

Alberto Torga y Llamedo, sacerdote jubilado en Nava.

52 comentarios


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Comentarios
  • Comentario por begoña Torga Pria 28.09.09 | 12:56

    buenos dias Alberto, soy la hija de Pepe Torga me recuerdo de Ud. en la parroquia de Hilversum, Holanda. entonces eramos los unicos Torga de alli. fue muy agradable al verlo de nuevo por estos medios pues es un gusto en saludarle y quizas hasta pronto. Vivo en Posada de Llanes con mi madre y una cria que tengo de 12 añinos. muchos recuerdos. Begoña.

  • Comentario por Paulino 14.08.09 | 11:59

    estoy convencidisimo de que LA CONFESION PRIVADA A TOCADO FONDO, pero este convencimiento hace ya muchos años que lo tengo, por eso querido Alberto esta carta tiene muchos años de retraso, creo que la deberias haber escrito antes de tu jubilacion.

  • Comentario por francisco 01.09.08 | 12:32


    Ante todole doy laz gracias por esto que acabo de leer. Ya es hora de que la Iglesia actue y se verifique el cambio. CREO QUE EL UNICO POSIBLE ES EL DE LA ABSOLUCION COLECTIVA.

  • Comentario por urbanet 06.07.08 | 23:20

    Ah, queridísimo B..., se me olvidaba subrayar que ahora en vuestra nueva religión los cuchicheos se reservan sólo para los chigres o para el comedor del hotel Asturias, en las comiditas seudoconspiratorias de los viernes.... Cuanto Richelieu frustrado... (Gracias a Dios para bien de la Iglesia)

  • Comentario por urbanet 06.07.08 | 23:15


    Querido B has puesto en evidencia tus errores... parece como si ahora el tal Torga, o el primer cura que aparezca por la sidrería, pudiera enseñar y presentar a Dios cómo le diera la gana... El único Dios que puede mostrar un sacerdote católico es el del Evangelio leído a la luz de la tradición de la Iglesia... Si va a resultar que después de no sé cuantos años estos carcamales aún no se han enterado de en qué Iglesia están. En cuanto a lo de que Osoro está envejeciendo las "estructuras" (por cierto bonita y reveladora palabra) sin comentarios... Ni aunque quisiera, porque resulta imposible con la envejecida y desgobernada diócesis que le entregaron... En este caso si que vale lo de "peor imposible"... Y viendo a algunos de sus curillas..., los firmadores profesionales de cartas como las de Torga y demás manifiestos infumables en plan rabieta infantil... sólo le quedará repetir la frase de Romanones: "Joder, qué tropa...."

  • Comentario por A 04.07.08 | 21:40

    Mira majete: Ni tu, ni ese cura ni Osoro que le mima y consiente os vais a salvar en "comunidad" ni en grupo. Cada uno damos cuentas a Dios del bien hecho o dejado de hacer como personas. ¡Listos andariamos si nuestra salvación dependiese de los demás! Ya somos bastantes pobres pecadores cada uno.
    Fiate de la Iglesia y si no te gusta, tienes muchas "iglesias" a la carta a las que amoldar tus gustos.
    Mi Iglesia,si es la de Trento, la de Cristo, la del Vaticano II, la de Juan XXIII y la de Benedicto XVI. La única Verdadera.
    La tuya ciertamente no es ni la de Trento, ni la del VII, ni la de Benedicto XVI, peo dime, la tuya, ¿cual es?

  • Comentario por De la B a la A 04.07.08 | 21:36

    No sé como eres capaz de escribir palabras tan mal sonantes, el renegado creo que eres tu, pues esa juventud que dices del Concilio de Trento, amantes de la tradición, no son ni siquiera negros, son grises que es peor, dan pena y dolor por donde andan. Ojalá hubiese más Albertos Torga en la diócesis de Asturias, entraría viento fresco para renovar esas estructuras que nos está envejeciendo Osoro hasta los tuétanos.
    Gracias Alberto por enseñarnos un Dios Padre que perdona en grupo y no cuchicheando en los confesonarios.

  • Comentario por A 04.07.08 | 11:40

    Cuanto me alegro de que este cura renegado ya este jubilado.
    Vd es el pssado de la Iglesia: pasado negro y triste de postconcilio manipulado.
    Ahora pasa la juventud amante de la Tradicion: son menos pero son mejores.
    Buena pensión, clerigo renegado y por Amor de Dios no acabe Vd. perdiendo la fe del todo..

  • Comentario por Juan Ramón Bautista Rosales 03.07.08 | 16:35

    Uno de los regalos más bellos,ó sea de los Sacramentos más valiosos que nos ha brindado Jeuscristo a través de la Santa Madre Iglesia.La Confesión,es la parte Psicológica que ayuda a los Cristianos Católicos a seguir en la vida;más livianos sin la carga de los pecados. O será que para los que piden la abolición de este Sacramento,nunca han pecado ó tienen tantos que por verguenza no se acercan al confesionario;y desean que se reforme.Pobres ignorantes,por eso hay tanto loco protestante en el mundo! Desde El Salvador,saludos a toda la Renovación Carismática Católica en el mundo!!!! Dios os Bendiga!!! Juan Ramón Bautista Rosales.-

  • Comentario por Fernando Lozano Pérez 02.07.08 | 22:47

    No se puede acabar la confesión esta es una trastada del demonio, ya que el que comulga en pecado mortal se come su propia condenación y el imbésil que diga que debe acabarse este hermosísimo sacramento es esclavo del demonio, que debiera recapacitar o por lo menos pensar un poco.

  • Comentario por urbanet 30.06.08 | 11:27

    Si algunos piensan que el futuro de los católicos, y la forma de llenar templos, es convertir la Iglesia en las "Rebajas del Corte Inglés", lo llevan clarinete... Podrían mirar para las iglesias protestantes, donde no hay confesión, no se exige el celibato, se ordenan sacerdotisas... y demás maravillas, y comprobarán... oh, casualidad, casualidad.... .que están mucho más vacías que las católicas, y con tantos o más problemas de vocaciones.... Si el ejemplo a seguir es el de Bardales y sus secuaces.... apaga y vámonos....mejor a tomar un culín de sidra y echar la lengua a pacer...

  • Comentario por urbanet 30.06.08 | 11:22


    Pues yo creo que lo que verdaderamente ha tocado fondo en la Iglesia es este progresismo sesenta y ochesco, del que sólo quedan, cada vez menos, algunos egregios y añosos representantes como este señor Torga... Afortunadamente el futuro de la Iglesia va en otras direcciones, y sólo hay que dejar pasar algo de tiempo para que se consume la extinción de los dinosaurios...

  • Comentario por alfonso 29.06.08 | 23:41

    La confesion debe desaparecer. La confesion que NO ES PERDON sino castigo y penitencia.
    LA CONFERENCIA EPISCOPAL ALEMANA ha dicho que la confesion ha dejado de existir en aquel pais.
    ¡¡¡ TODO LO QUE ESTE PODRIDO CAERA !!!

  • Comentario por Sobre la confesión 29.06.08 | 04:59

    Lo que está en crisis, es la relación anónima entre los fieles (y sobre todo entre los láicos mismos) y los sacerdotes, el gran individualismo, por falta de comunitarismo en las parroquias.

    Las confesiones las más constructivas han sido para mi, aquellas donde estaba presente un acompañamiento espiritual, de cara a cara, fuera del anonimato del confesionario.

    El Cardenal John Henry Newman (próximo Doctor de la Iglesia) creía en el desarrollo histórico de la Iglesia, propio del catolicismo, asi que es posible que se desarrrollen nuevas posibilidades (la Iglesia está muy lejos de haberlas agotado todas, como la planta que crece, y produce nuevas flores hermosas), en la fidelidad a la esencia de los orígenes de la Iglesia y de Cristo.

  • Comentario por ¿Quién iba a decir hace años que hay quien no cree en Dios y va a misa (y hasta la dice)? 28.06.08 | 23:34

    Pues los protestantes y sus secuelas hace cinco siglos que quitaron la confesión privada de raíz y... ¿seguro que tienen las iglesias llenas todos los domingos?
    Yo que vosotros me arrepentía y creía en el Evangelio.

  • Comentario por asturias necesita otro pastor 28.06.08 | 17:48

    Adelante, Alberto sigue escribiendo porque la iglesia de asturias necesita de gente como tú. Ánimo también a Bardales, echamos de menos sus escritos (ya que sólo aparecen publicados en Gijón), pero si todos los sacerdotes fueran como vosotros tendríamos una iglesia llena todos los domingos.

  • Comentario por YAGO 27.06.08 | 16:31

    Para HERMENEGILDO: Dice Vd. que, lo que tienen que hacer los curas, -"en lugar de decir tantas tonterías..."- (¡Gracias, hombre, por las luces que tú nos das...!) es "recordarle a la gente la importancia del Sacramento de la Penitencia y la necesidad de confesarse con frecuencia". Sí, muy bien, pero ¿a quién se lo recordamos?, ¿a los pocos que ya lo hacen? Porque, los que no lo hacen..., son los que no vienen. Aunque también haya, entre los que vienen, quienes no se confiesan mucho, pero sí comulgan. Pero, ésto también es otra variante del tema.

  • Comentario por alberto 27.06.08 | 12:20

    Me alegro y felicito al autor por el articulo.He sido parroco de una feligresia de 18.ooo personas y llevo cuarenta años practicando la penitencia comunitaria con absolucion general.Tres veces ,en las Pacuas.Y em ocasiones un millar aproximado de personas.Una hora y media de celebracion de la Fiesta del perdon" en la que las personas sienten la bondad misericordiosa del Padre que nos perdona y anima a vivir con fidelidad el evangelio.Fiesta ,alegria y verdadera conversion.A pesar de la imcompresion de quienes debieran afrontar el problema pastoral si miedo y renovar el sacram ento,mirando a los signos de los tiempos.Gracias por la informacion.

  • Comentario por Asturcristiano 26.06.08 | 13:00

    Para Clerus, una aclaración: En Asturias conozco catorce parroquias en las que se celebra el sacramento de la Penitencia con Absolución General, me refciero al centro de la diócesia, y estoy seguro de que las hay también en zonas más lejadas. Preguntar por la diócesis de Osoro resulta ofensivo, la dicesis es de todos los cristianos de esta tierra, aunque Vd y Osoro crean otra cosa.

  • Comentario por roce 26.06.08 | 12:12

    LA confesión individual es esencial en la vida del católico. Lo de las absoluciones generales ya lo prohibió en Asturias Díaz Merchán. ¿Usted ha ido a misa en las parroquias de San Francisco, SAn Juan o la Catedral de Oviedo? Las confesiones son contínuas durante las misas. EL problema es que muchos sacerdotes no quieren confesar y así es imposible que la gente se anime. A mayor número de confesores, más confesiones. Y si no, pregunte en Luanco, que desde hace unos meses tiene un confesor semanal que va de Oviedo, y las confesiones se han multiplicado. Confesarse es un esfuerzo, un acto de humildad suprema, y cuando uno expía sus pecados ante el sacerdote, siente algo inenarrable, comienza su andadura de nuevo, se siente limpio. Pensar que hemos pecado y arrepentirnos sin más es, como dice fiel, la cultura de la comodidad. Qué triste que un cura desprecie la confesión, el tesoro más preciado de los católicos

  • Comentario por Clerus 25.06.08 | 23:45

    Padre Torga: Vd afirma que en muchas Parroquias de Asturias se celebra el sacramento del perdón con celebración comunitaria y ABSOLUCION GENERAL. ¿cuántas parroquias de la diócesis de Osoro celebran así el sacramento?

  • Comentario por Creyente 25.06.08 | 21:36

    Yo no creo que haya tocado fondo la confesión privada. Había que reflexionar sobre cómo se está celebrando :creo que ahí está el problema. ¿No bastaría con que sintiendonos pecadores nos arrollidáramos ante el Sacerdote para recibir el perdón y la fuerza de Dios ? . Él es quien conoce nuestro corazón, nuestros caminos. Sería suficiente con arrodillarse ante el Sacerdote expresando el deseo de ser perdonado y el propósito de ser fiel a Dios ? Sin más explicaciones. En resumen : Que la Confesión privada se pareciera al encuentro del Padre de la Parábola del hijo pródigo. Le salió al camino, le abrazó y no le pidió más explicaciones. Si fuera así ya veríamos volver a le gente al confesonario. ¿NO van ahora a psicologos, videntes, sanadores etc?

  • Comentario por Fiel agradecido a los muchos beneficios recibidos del sacramento de la penitencia (privada, claro) 25.06.08 | 21:33

    Pero, hombre, si esto es lo de siempre, la vieja LOGSE espiritual: si algo cuesta trabajo, si supone algún esfuerzo y una buena dosis responsabilidad individual, hay que abolirlo y hundirlo. Nada importan los inmensos beneficios y la súbita energía para luchar contra el mal dentro y fuera de uno que una buena confesión privada reporta inmediatamente al penitente: lo importante es que, como no es placentera, sino que cuesta un poquito de trabajo, tenemos que minarla como sea. Eso sí, revistiéndolo todo en un aparatoso ropaje teológico-postmoderno-deconstructivista-lacaniano-comunitario-liberador, pero, eso sí, muy cómodo, hedónico y fácil de llevar...

  • Comentario por Menos globos 25.06.08 | 18:03

    Lo que está claro es que los curas no se confiesan, ni los cardenales, ni los obispos. Alguno de estos tiene un confesor chiquilicuatre, al que le cuentan siempre la misma bola, así como los pàrrocos tienen sus viejas a las que oyen siempre el mismo cuento. También el Sr. Torga no se confiesa y dice misa, como los obispos y cardenales. Entonces??? Vaya cachondeo el de la Iglesia, incluidos esos confesores que afirman en este blog estar horas y horas...No se lo cree ni su padre.

  • Comentario por YAGO 25.06.08 | 11:05

    Cura libre: Me encantaría mantener comunicación contigo sobre éste y, seguramente, otros muchos temas que hoy nos ocupan y preocupan de manera especial en la Iglesia de Dios. Seguramente coincidimos en muchísimas cosas. Además, la confrontación de distintos puntos de vista, experiencias y sensibilidades, enriquece. Debo decirte, también, que no capté muy bien algunas cosas que dices... Se quieres mi dirección, es ésta: Yago192@hotmail.com Un abrazo

  • Comentario por eugenio 25.06.08 | 09:41

    Estuve muchos años en el seminario y aunque conocí algún "terrorista de confesionario" que otro, mi experiencia fue muy positiva gracias a mi director espiritual que me enseñó que Dios, por encima de todo es Padre misericordioso. Jesús dio la postestad del perdón, pero no indicó el modo. Creo que nos agarramos demasiado al vaso y no al agua que contiene, que es lo importante. ¿Confesó Jesús a los apóstoles antes de la última cena? ¿le negó la comunión a Judas? Recuerdo que lo que podríamos calificar de "Deicidio" se convirtió en redención para todos. Con esto no quiero decir que no haya pecado ni necesidad de conversión, todo lo contrario, pero el Señor miró siempre al corazón y muy poco a las formas o a lo normativo. De verdad tiene tanta importancia relatar cosas frente a la manifestación general de arrepentimiento? ¿Cómo se apañaron entonces tantos cristianos hasta que se impuso la confesión auricular? Confesión auricular, sí, pero, ¿por qué no admitir nuevas posibilidades?

  • Comentario por Tovical 25.06.08 | 04:57

    (Lc. XXIII, 34). "- Jesús decía: -Padre, perdónalos, QUE NO SABEN LO QUE HACEN." Jesús debía entender mejor que todos los moralistas y "confesores" QUÉ ES UN PECADO MORTAL y qué es lo que se requiere para cometerlo. ¿Por qué no se ha apoyado en este pasaje la Iglesia para determinar modos de ofrecer la Misericordia Divina Y LA COMPRENSIÓN PATERNA a los hijos tan pequeños, aunque se hayan considerado mayores? ¿No es verdad que sólo ofende quien puede, y ofende grave y mortalmente quien para ello está CAPACITADO? ¿Relativismo? -¿Es que fuera de DIOS (ABSOLUTO) o es todo relativo y a la persona se le ha concedido lo que llamamos conciencia como último resorte de responsabilidad ante Dios?

  • Comentario por Benjamin 25.06.08 | 01:32

    Jn. 20, 22-23 “a quienes les perdonéis los pecados les quedaran perdonados y alos que no...” No es la concesión de un poder ni un privilegio para retener...., seria lo contrario a la Misericordia de Dios. A quienes no consigáis liberar DE SUS PECADOS, que pena les quedaran retenidos

  • Comentario por Benjamin 25.06.08 | 01:30

    Hemos convertido este sacramento en una risa por no decir en un tribunal y en una tortura para mucha gente. La confesión secreta,privada, no tiene sentido,nunca lo tuvo. En los primeros siglos de la iglesia no existía.Muchos curas y sobre todo estos jovencitos que aparecen muy de negro ydemás se creen dueños del perdón de Dios, jueces, inquisidores....OJO, el cura en la confesión tiene la obligación de mostrar la misericordia de Dios y lo que me cuenta a mi la gente es que hay muchos que se dedican a condenar a rechazar....Que distinto es el Jesús del evangelio. a todos acogía y sobre todo a los pecadores, a los que no podian soportar el peso de las normas, de las condenas.
    LUCHEMOS, calladitos por las liturgias penitenciales, grupales y absoluciones generales. Liberemos de las ataduras de las normas a tantos católicos amarrados al sin sentido.Jn. 20, 22-23 “a quienes les perdonéis los pecados les quedaran perdonados y alos que no...” No es la concesión de un poder ni un privile...

  • Comentario por ALEJANDRO 25.06.08 | 00:48

    ...acaban recalando en algún confesonario donde, si no encuentran un sacerdote rudo o ignorante, que para desgracia del Pueblo de Dios también los hay, encuentran por fin la paz del alma que una absolución colectiva no les dio sino solo momentáneamente.

  • Comentario por ALEJANDRO 25.06.08 | 00:44

    Está en crisis porque no hay conciencia de pecado, y no hay conciencia de pecado porque no hay conciencia de relación personal con Dios, que es precisamente lo que rompe el pecado. Por lo tanto modestamente creo que antes de ponernos a ser "originales" habría que hacer un examen de conciencia todos, laicos y clérigos, y ver, los unos qué es lo que predican y si favorecen una experiencia de encuentro personal con el Señor, y los otros si realmente Dios es el centro de mi vida (Amarás a Dios sobre todas las cosas). Las absoluciones colectivas no dejan de ser una especie de "aspirina para todos". Además está comprobado como muchas personas que tienen sobre su conciencia un pecado verdaderamente grave, o mortal como lo llamaba y sigue llamando la teología clásica que usted califica de "rancia", tras pasar varias veces por esa estafa que se llama confesión comunitaria (no se confiesa nada sino solo la condición de pecadores y eso ya lo hacemos al comienzo de cada misa),

  • Comentario por ALEJANDRO 25.06.08 | 00:42

    Está en crisis porque no hay conciencia de pecado, y no hay conciencia de pecado porque no hay conciencia de relación personal con Dios, que es precisamente lo que rompe el pecado. Por lo tanto modestamente creo que antes de ponernos a ser "originales" habría que hacer un examen de conciencia todos, laicos y clérigos, y ver, los unos qué es lo que predican y si favorecen una experiencia de encuentro personal con el Señor, y los otros si realmente Dios es el centro de mi vida (Amarás a Dios sobre todas las cosas). Las absoluciones colectivas no dejan de ser una especie de "aspirina para todos". Además está comprobado como muchas personas que tienen sobre su conciencia un pecado verdaderamente grave, o mortal como lo llamaba y sigue llamando la teología clásica que usted califica de "rancia", tras pasar varias veces por esa estafa que se llama confesión comunitaria (no se confiesa nada sino solo la condición de pecadores y eso ya lo hacemos al comienzo de cada misa), acaban recalando en

  • Comentario por Hermenegildo 24.06.08 | 22:55

    Si la gente no se confiesa, lo que tienen que hacer los curas, en vez de escribir tantas tonterías, es recordarle a la gente la importancia del sacramento de la penitencia y la necesidad de confesarnos con frecuencia. La falta de formación de los católicos es el principal problema que tenemos que afrontar hoy día en la Iglesia.

  • Comentario por pe pe 24.06.08 | 22:02

    ¿Se confiesan mucho los curas? ¿Con qué frecuencia? ¿Con quién? ¿De qué? ¿Qué idea tienen del sacramento? ¿De su eficacia pastoral? ¿De su historia? ¿De su raíz telógica? ¿de sus concomitancias con el derecho romano: tribunal, causas reservadas, sumario secreto,vista pública, número, especie óltima, reicidencia, agravantes, eximentes, culpa, pena, multa, indulgencia, reducción de penas..... etcétera?

  • Comentario por YAGO 24.06.08 | 21:09

    Me da la impresión que ciertos grupos presionan bastante a los Obispos contra las absoluciones colectivas. Seguramente por aquello del "control de las conciencias", a lo que hace referencia otro sacerdote en uno de los mensajes. Pues, "lo tienen crudo", porque por ahí me parece que hay que avanzar. Sería la solución a tanta confesión sin materia importante que absolver. Eso no impide que se siga practicando la confesión auricular. Y una distinción fundamental que considero debemos hacer: no confundir la confesión con el acompañamiento espiritual, que no tiene por qué hacerse en el ámbito de la confesión. Son cosas distintas. Tampoco se ha hecho ninguna referencia al descenso de la práctica religiosa, sobre todo a la asistencia a Misa. ¿Eso no influye considerablemente en la crisis del Sacram. de la Reconciliación? También tiene mucho que ver, a mi modo de ver.

  • Comentario por Juan José 24.06.08 | 20:36

    No estoy nada de acuerdo, la Iglesia no es una empresa que busca "mercado" para unos productos, la Iglesia ofrece los Sacramentos y los Sacramentos no son un invento que se haya ido improvisando, vienen de siglos de tradición, da igual que la gente no vaya a confesarse eso es problema de la tibieza de los creyentes no de que el Sacramento sea erróneo.

  • Comentario por Juan José 24.06.08 | 20:36

    No estoy nada de acuerdo, la Iglesia no es una empresa que busca "mercado" para unos productos, la Iglesia ofrece los Sacramentos y los Sacramentos no son un invento que se haya ido improvisando, vienen de siglos de tradición, da igual que la gente no vaya a confesarse eso es problema de la tibieza de los creyentes no de que el Sacramento sea erróneo.

  • Comentario por YAGO 24.06.08 | 20:30

    De acuerdo, en muchas cosas, con D. Alberto Torga. Yo me siento a consefesar diariamente. Puedo decir que, en estos últimos diez años, el descenso es impresionante. No dudo de que aún queden algunas parroquias o iglesias donde, todavía, se confiese un número considerable de personas, pero no podemos negar la realidad. No cabe duda de que, como en todos los casos, las causas son muchas y habría que analizarlas cuidadosamente, pero me parece que, pastoralmente, hay que afrontar esta realidad con todas las consecuencias, estudiar el tema en profundidad, y tratar de buscar soluciones. ¿Quién puede negar la "crisis" de la confesión individutal? A no ser que seamos ciegos voluntarios. Alguien ha dicho en algún mensaje que la culpa la tienen los sacerdotes, porque "ya no se sientan en el confesonario". Eso no es toda la verdad, ni mucho menos. Es una partecita de la verdad. El problema es mucho más hondo. En el Sínodo sobre la Penitencia, creo que se ha perdido una maravillosa ocasión...

  • Comentario por Angel Bravo 24.06.08 | 20:02

    Como siempre que se proponen cambios en alguna de las estructuras de la Iglesia, las opiniones están muy divididas, y algunas son realmente extremas, recurriendo en algunos casos a la descalificación. Tal vez sería conveniente señalar que para muchos católicos, la confesión privada implica el valor añadido que le da la guía espiritual proporcionada por el sacerdote, por lo que de ninguna manera está viviendo sus últimas horas, ni estamos ante el final de esa manera de realizar el sacramento del perdón. Sin embargo, como en todo, hay personas para las que este modo de vivir el sacramento los aleja, sobre todo porque piensan que pecadores como ellos jamás han vivido sobre la faz de la tierra, cuando que, aunque sí tengan pecados que la Iglesia considera mortales, son pecados que nuestra humana naturaleza es muy dada a cometer. Que a esas personas les vendría muy bien la guía espiritual de la confesión particular es algo que no discuto, pero ¿por qué no darles otro modo de confesarse?

  • Comentario por E. osodemo 24.06.08 | 18:03

    La unica crisis que tiene el sacramento de la confesion, es que los catolicos no tiene con quien confesarse, normalmente en las iglesias no hay un sacerdote en el confesionario y si los hay son 10 minutos antes de celebrar la misa, asi que, alguien que toma el sacramento seriamente encuentra dificil irse a confesar deprisa y corriendo, con gente que espera tambien a confesarse.LLene la iglesia los confesionarios de sacerdotes y veremos si el sacramento esta en crisis o no.Y francamente reverendo no entiendo lo que usted dice que se confiesa al menos una vez al año, pues faltaria mas que un sacerdote no cumpliera con el obligo Pascual. Este articulo es una muestra mas de las "maravillas" del post concilio.Menos mal que el Papa ha liberalizado la Misa Tridentina con el Motu Propio, y crecen como la espuma los sacerdotes tradicionales, porque de lo contrario no se sabe a donde ibamos allegar, y que conste que soy post Concilio.

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