Comunión es palabra manoseada que de tanto usarla, puede romperse. La Iglesia es hogar de comunión y no cuartel blindado. Comunión en lo esencial, no en lo accidental. No es comunión con la soflama proclamada con lengua soez en los escenarios de pensamiento único. ¡Capitán, mande firmes! es un grito castrense, titular de portadas recientes. Con frecuencia se oye ese grito en la Iglesia pidiendo comunión. Es un grito con el agrio sabor de la exclusión.
Hemos pasado del noble oficio de rebatir las ideas al de prohibirlas y, si nos dejaran, al de quemar en la pira a quienes las exponen. Hay mucho grito mandando firmes a las huestes, prietas las filas, que nadie se mueva. Comunión a tope, no en la esencia eucarística, sino en el pensamiento único. Rompe la comunión quien se atreve a soñar y quien hace una mueca de desaprobación.
Capitán, mande firmes a tirios y troyanos con el yugo de la intriga y la amenaza. Mande firmes a teólogos, escritores, predicadores, periodistas, escribientes, secretarios y copistas. La comunión, sin embargo, no se rompe tan fácilmente. Es robusta, bella, valiente, diáfana. Es cálida y siempre sonríe a quien insiste en apropiársela. Está acrisolada por la tradición.
La rompen quienes la tensan haciendo de ella bastión, trinchera y almena fortificada. La comunión tiene un lenguaje de acogida: “Venid a mí todos los que estéis cansados y agobiados”. Nunca usa un lenguaje montaraz ni excluyente. La comunión es suave criatura. No es soflama en boca de quien confunde la comunión eclesial con un ejército preparado para dar la batalla a los altavoces del mal. Acies ordinata. Ejército bien preparado para escuchar la voz ¡capitán, mande firmes!
Juan Rubio-Director de Vida Nueva
La ignorancia de las Escrituras es palpable en varios de los comentarios, como ése que, a estas alturas de la historia, sigue creyendo en un papado designado por el mismo Cristo (frente al verdadero sentido de Mateo 16 y 18, donde también, por cierto, se extiende el poder de "atar y desatar" a los demás discípulos).
Así, poquito a poquito, la monstruosa ICR, maestra suprema en el arte del engaño, va adueñándose de las conciencias...
Un cordial saludo.
El Blog de Cordura
¡Por Dios!, que comentarios se leen en este post... No se si es ignorancia, o es que nos quieren hacer comulgar con ruedas de molino. Totalmente de acuerdo con Juan Rubio.
04/julio/1976.- Cinco sacerdotes de la Sociedad del Apostolado Católico (Padres Palotinos) son asesinados en la iglesia de San Patricio, Buenos Aires. La iglesia católica argentina crea justificaciones a las torturas y desapariciones. Hasta hoy, que ha iniciado la canonización de los asesinados. Es la película LA MASACRE DE SAN PATRICIO 4 DE JULIO, proyectada ayer en el CGAI de Coruña.
¡Mande firmes, capitán,
que ley la Iglesia promulga
y en ella el que no comulga
es tan solo un charlatán!
(Don Chirigo)
Cada uno puede soñar lo que quiera; pero tiene que saber que todo no vale. Eliminar el egocentrismo es de lo más útil, sobre todo cuando se aspira a prosperar en el Camino. La obediencia a la jerarquía, aunque ésta sea torpe, lleva consigo el germen de lo bueno y beneficioso, pues nos da la oportunidad de negarnos a nosotros mismos y ejercitar debidamente nuestra conciencia.
Ahora bien, para acertar en pleno hay que acercarse a la experiencia, que es la perfección de la ciencia, y soñar, lo que está mandado.
La religión es como es. No es obligatoria como el M. de Hacienda, tampoco tiene que ver con la democracia y esas cosas.
En cambio, en otros ámbitos de la vida, sí se debe ser más exigente con la libertad y la democracia.
He oído que cada día hay más personas sin un trabajo para ganarse la vida... y nosotros con estos pelos.
Dios es Valor
Y los caprichosos no nos hagan comulgar con ruedas de molino
Sí Tragu, pero en el Evangelio se nos enseña que Cristo estableció una jerarquía para que gobernara su Iglesia. De entre todos sus discípulos, seleccionó a doce, los apóstoles, y de estos, a uno, Pedro, a quien dio el poder de atar y desatar. No tengo que recordarte que el Papa y los obispos son los sucesores de Pedro y los demás apóstoles.
Pero la disciplina desde fuera llega pronto a las espadas y sicas y ya sabemos como se refirió a ellas EL DETENIDO en el Huerto de los Olivos. Parece ser que a Él le interesaba más la LIBERTAD que nace de la VERDAD y nos ofreció la posibilidad de irla consiguiendo como se recorre SU CAMINO y se va viviendo SU VIDA. Por algo lo de la señal de "victoria" endosada a la cruz que tiene semejanza de espada fue invento imperial y así le ha ido a la Iglesia evangelizando con poder.
Todos debemos vivir una disciplina cuasi castrense para mantener la coherencia. Pero al servicio del Evangelio, no de la jerarquía de la Iglesia. Y el Evangelio se vive en conciencia. Seguir a Cristo tiene poco que ver con el cumplimiento de órdenes dictadas por quien sea. El Evangelio sólo se puede vivir en conciencia y libertad. Ese empeño compartido es el que nos hace vivir en comunión, puesto que todos nos esforzamos por servir al mismo Señor y construir el mismo Reino.
No en balde, durante siglos, se identificó el sacerdocio con la milicia. Ahí está el nombre de "Compañía de Jesús".
Ciertamente, si un sacerdote, o un seglar, quieren vivir cristianamente, deben observar una disciplina interior cuasi castrense.
Sábado, 26 de julio
Alfonso Saborido Salado
Ricardo Próspero Morales
Julián Moreno Mestre
Francisco Margallo
José María Rodanés Martínez
Daniel Salsamendi
Rodrigo del Pozo Fernández
Francisco Baena Calvo
Vicente Haya
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Jaime Vázquez Allegue
Sor Gemma Morató
Julio Enrique Parada Contreras
Ana Bou