Rumores de Ángeles

Soplan vientos constantinianos en la Iglesia

05.02.08 | 07:08. Archivado en Iglesia
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La Iglesia ortodoxa venera como santo al emperador Constantino, pero Dante lo relega al infierno. En el círculo superior, el de los que casi se salvan, están los que pecaron por amor, como Paolo y Francesca de Rímini, mientras que los simoníacos, y entre ellos Constantino, están mucho más abajo, en el octavo círculo. Dante lo increpa duramente: "¡Ay, Constantino! ¡De cuántos males fue madre, no tu conversión, sino aquel dote que de ti recibió el primer Papa rico!". Dante acertó en los considerandos y en el fallo condenatorio, pero estaba equivocado en los resultandos.

La conversión de Constantino es más que dudosa, y en todo caso debió de recibir el bautismo poco antes de morir. En cuanto a la dote, Dante se refería a la llamada donatio Constantini, un documento entonces tenido por auténtico, según el cual el emperador, tras recibir el bautismo de manos del papa san Silvestre, le habría hecho donación formal de la ciudad de Roma y su territorio: sería el título de propiedad de los Estados Pontificios. El humanista florentino Lorenzo Valla demostró en 1440 su falsedad, por lo que, perseguido por la Inquisición, estuvo en un tris de arder en la hoguera, de la que sólo le salvó la protección de Alfonso V el Magnánimo, de quien un tiempo fue secretario en Nápoles. Pero con razón denunciaba Dante el daño espiritual que para la Iglesia había entrañado el constituirse en un Estado político poderoso y rico.

Hablando con rigor histórico, Constantino no fue constantiniano. En el llamado edicto de Milán, del 313, él y el coemperador Galerio se limitaron a legitimar la religión cristiana, con la sincretística motivación de que, cuantos más dioses se veneraran, más saldría ganando el Imperio. Constantino siguió ostentando la dignidad de pontífex máximus de la religión pagana oficial. Más adelante favoreció de distintos modos a la Iglesia y a sus jerarcas, pero no fue hasta Teodosio I el Grande (por cierto, hispano) que se empezó a imponer por la fuerza el cristianismo y a perseguir a paganos y judíos.

Podríamos definir el constantinismo como aquel sistema de relaciones entre la Iglesia y el Estado en virtud del cual el Estado presta todo su poder político, económico y social a la Iglesia, y ésta avala moralmente a la potestad civil y exige en conciencia a sus fieles que se le sometan.Parece entonces que las cosas se le ponen fáciles la Iglesia. Después de la Guerra Civil el obispo Eijo Garay visitaba una parroquia de suburbios de Madrid y el párroco decía que "ahora" todo iba muy bien. "¿Y los jóvenes?", preguntó el prelado. "¡Magnífico!", contestó el cura. "Antes no me venía ninguno a misa, y ahora me los traen formados". Un obispo brasileño, Geraldo de Proença Sigaud, fundador y alma del grupo más reaccionario en el concilio Vaticano II, el Coetus Internationalis Patrum, sostenía que a Dios le es más fácil salvar las almas en una "sociedad cristiana" (léase: constantiniana) que en una "sociedad revolucionaria" (democrática): "En una sociedad revolucionaria Dios pesca las almas con anzuelo. En una sociedad cristiana las almas se pescan con redes".

Posiciones parecidas, aunque más elegantemente, sostenía el P. Jean Daniélou, futuro cardenal, en su libro L'oraison, problème politique (1965). Polemizando con el dominico Jean-Pierre Jossua (delfín del P. Congar), decía que los fuertes, como el P. Jossua, pueden ser fieles a su fe aun en un ambiente adverso, pero los "pequeños", los débiles, no serán cristianos practicantes sin la protección de un contexto político favorable.

Siempre ha sido una tentación de la Iglesia entenderse con los dictadores, que le ponen las cosas fáciles, pero al precio de renunciar a toda crítica. Óscar Romero refiere que en una visita ad límina, el 7 de mayo de 1979, Juan Pablo II le recomendó "mucho equilibrio y prudencia, sobre todo al hacer las denuncias concretas [se refería a las largas homilías en las misas dominicales, en las que Óscar Romero se hacía eco de todas los casos que le llegaban de la represión policiaca, militar y paramilitar], que era mejor mantenerse en los principios, porque es riesgoso caer en errores o equivocaciones al hacer denuncias concretas".

Replica el obispo: "Yo le aclaré, y él me dio la razón, que hay circunstancias, le cité por ejemplo el caso del padre Octavio (un sacerdote asesinado), en que se tiene que ser muy concreto porque la injusticia, el atropello, ha sido muy concreto". En otra audiencia, el 30 de enero de 1980, el Papa le dijo que "tuviéramos en cuenta no sólo la defensa de la justicia social y el amor a los pobres, sino también lo que podría ser el resultado de un esfuerzo reivindicativo popular de izquierda, que puede dar por resultado también un mal para la Iglesia". No era un mal para la Iglesia el asesinato de campesinos, o de sacerdotes defensores de los campesinos, pero sí lo era perder favores constantinianos.

Los inconvenientes del sistema constantiniano se denunciaron ya en una época muy temprana. El emperador Constancio, hijo de Constantino, metido a teólogo para poner paz entre los ortodoxos -que defendían que el Hijo es igual al Padre- y los arrianos -según los cuales era inferior-, creyó oportuno imponer un razonable término medio entre ambos, que sería el semiarrianismo: el Hijo es casi igual al Padre, sólo un poco inferior. Por otra parte, la subordinación del Hijo al Padre sugería la del Papa al emperador. No fue ningún revolucionario, sino un obispo proclamado después santo y doctor de la Iglesia, Hilario de Poitiers (315-367) quien, en una apología dirigida al emperador Constancio, afirmaba que hubiera preferido ser obispo en tiempos de Nerón o Diocleciano, porque no hubiera tenido miedo a las torturas, seguro de la ayuda divina.

"Aquel combate contra enemigos declarados me sería ventajoso, porque no cabría duda de que serían perseguidores (...). Pero ahora luchamos contra un perseguidor engañoso, contra un enemigo que acaricia, contra el anticristo Constancio, que no hiere las espaldas, sino que acaricia el vientre; no proscribe para la vida, sino que enriquece para la muerte; no encierra en la cárcel para la libertad, sino que honra en el palacio para esclavizar; no tortura los costados, sino que se apodera del corazón; no corta la cabeza con la espada, sino que mata el alma con el oro; no amenaza públicamente con el fuego, sino que a escondidas enciende el infierno. No combate, para no ser vencido, sino que adula, para dominar. Confiesa a Cristo para negarlo; dice que trabaja por la unidad, pero es para que no haya paz. Fuerza a los herejes, para que no sean cristianos; honra a los sacerdotes para que no sean obispos; construye techos de iglesias para destruir la fe", asegura.

Estamos palpando la pesada herencia de 40 años de prácticas cristianas forzadas y de control eclesiástico de modas, espectáculos, prensa y playas, pero un importante sector de la Iglesia española quisiera volver a aquellos tiempos. En 1913, en el clima retauracionista y antimodernista del papa Pío X, se conmemoró triunfalmente el VI centenario del edicto de Milán, que puso fin a las persecuciones romanas. Si no hay cambios profundos en el vértice de la Iglesia, el VII centenario, el 2013, se celebrará con más alharacas aún, porque soplan vientos constantinianos

Hilari Raguer,historiador y monje de Montserrat

20 comentarios


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Comentarios
  • Comentario por VIP 09.02.08 | 22:07

    Raguer, ¿no piensas en marchate a Cuba o a Mongolia?.

    Pero tu, eres en el fondo un comodón y un aprovechado.

    Sobre lo de constantiniano, aplicate el cuento a ti mismo.

  • Comentario por José Flavio 08.02.08 | 06:37

    Hay que preguntar al Sr. Raguer cómo tardaron tantos siglos en darse cuenta de que eran cristianos, de que creían en el Hijo de Dios, en el Espírtu Santo, etc. ¿Cómo es posible que haya un concilio en Jerusalén al "inicio" de la Iglesia y casi tres siglos después otro en Nicea (aunque el primero fue el de Arlés)? ¿Cómo es posible que Poncio Pilato apareza en el Credo de Constantinopla (381) y no en el de Nicea (326) si era el año 33? El Sr. Raguer debería darse cuenta que hay tres siglos de historia de la Iglesia con historiografía espúrea. También hay otros tres siglos de historiografía espúrea (VIII-X) en los que participó el monasterio de Montserrat. El sr. Raguer lo sabe porque allí tiene los documentos. No estamos en la Iglesia en una época constantiniana, sólo quieren estarlo algunos, pero imitando a Octaviano Augusto. Estamos en una Iglesi que necesita contar la verdad sobre los orígenes de su Cristianismo que tuvo lugar en Hispania muchos años antes del "Cristo" de los Evangeli...

  • Comentario por Jeremías 06.02.08 | 13:19

    Soplan vientos constantinianos en la Iglesia, sobre todo en las Iglesias catalana y vasca, donde la tentación "Iglesia nacionalista" es demasiado fuerte.

    Menos mal que desde "arriba" parece que se empiezan a dar pasos (p.ej. Iceta).

  • Comentario por Hispalense 06.02.08 | 12:50

    Pues el comentario del señor Raguer creo que debe ser muy tenido en cuenta. Experiencia no le falta . No existe en España (perdón por nombrarla ) mayor ejemplo de constantinismo que el de la sumisión de un sector muy importante de los monjes de monserrat a las teorías políticas del nacionalismo catalán.Al paso que van no me extrañaría nada que el próximo abad fuese uno de los hijos de Pujol.

  • Comentario por dorindo 06.02.08 | 03:04

    Los MUSULMANES piden el voto para el PSOE y la CEE para el PP ...que cada quien elija

  • Comentario por ELESSAR 06.02.08 | 00:19

    Señores contertulios: en vez de gritar, descalificar con dudosos recuerdos (digo dudosos por no estar documentados)e insultar, sería mejor que mostraran sus artes de historIadores y nos contaran otras versiones sobre el tema. Les quedaríamos muy agradecidos.

  • Comentario por caarlos 05.02.08 | 23:37

    "constantino no era cristiano" su madre si que lo era, se acuerda de la frase de juanpablo II a romero "cuidado con el comunismo" que triste hilari

  • Comentario por F.M. 05.02.08 | 23:21

    Se podrían decir muchas cosas de Hilari. Una cosa que sorprende, es verlo muy preocupado por la represión franquista, pero no me consta que se ha preocupado nunca por el asesinato de unos 20 monjes de Montserrat hermanos suyos de monasterio, en epoca republicana.

  • Comentario por F.M. 05.02.08 | 23:15

    Hilari Ragué nos comia el coco, a los niños de 12 años de la Escolania de Montserrat, en los años 70, con slogans tipo: muera Franco. Es un boton de muestra del odio que lleva este hombre, desde hace años. También apoya al ICV, los comunistas catalanes. Siempre crítico con el Papa, y la Iglesia. Recriminaba a Juan Pablo II, porque no se jubilaba, pero Hilari a sus 80 años, sigue sembrando sus odios, y obsesiones en los medios de comunicación, especialmente los anticristianos, que le acojen con gusto. Siempre me he preguntado +¿Que pinta un tipejo así en un Monasterio?

  • Comentario por Jovi 05.02.08 | 20:42

    Creo que sería mejor que los que rigen la Iglesia fuesen monjes, y no los actuales obispos.

  • Comentario por Sei grande, Yoppis 05.02.08 | 20:00

    Di que sí, Yoppis, pasa de ellos empezando por el amargado del Hilariclinton. Se lo come el rencor existencial, tronki, y se lo llevan los mengues a diario: su historia es pasquín, su ciencia panfleto, y su fe cenagal.

  • Comentario por Salvador 05.02.08 | 19:18

    Alfonso, no es que no exista el infierno es que si existe está en la Tierra y para la salvación del alma está la acción kármica, toda acción tiene una reacción y la mente es creativa de aquí la importancia de cultivar pensamientos positivos para fomentar el bien y crear buen rollo.

  • Comentario por Adèu, Hilari, adèu 05.02.08 | 16:45

    Soplan vientos de fronda. El Espíritu sopla y va a arrastrar mucho smog. Entre los contaminantes, el Sr Raguer. Ya queda menos.

  • Comentario por Jordi 05.02.08 | 15:10

    Yoppis. El único que se cubre de ... "gloria" aquí eres tu. Para descalificarte solo hace falta leer tu propio comentario.


  • Comentario por ALFONSO 05.02.08 | 11:13

    En la "teologia de Ratzinger" no existe el infierno.Si para los nuevos teologos el infierno esta vacio,cabe preguntarse ¿el cielo tambien esta vacio?
    Lamentablemente,para los nuevos teologos,actualmente en el poder,solo existe la Tierra.Hablan de Dios,si,pero todo comienza y termina con este mundo,que triste.
    La economia de Salvacion,para librarse del fuego del infierno y SALVAR EL ALMA,hoy,se considera "oscurantismo".Esta es la realidad,y no otra.

  • Comentario por yomefollealavirgenmaria 05.02.08 | 10:23

    Yoppis, que tonteria mas grande has dicho sobre lo Hilari. Por casualidad lo de Yoppis no tendra que ver con algun yogur, porque lo que escribes es como la leche agria.

  • Comentario por Paco 05.02.08 | 10:23

    Muy buen analisis el de Hilario Raguer. El que sabe sabe y sabe explicarlo. Dudar de los conocimientos de Hilario Raguer en historia, ya califica al que duda, en este caso el Yopis. Muy bueno Hilari y mejor el ambiente monastico en el que se mueve y que tanto ayuda a la Iglesia catalana y española siendo un faro de esperanza y no de fanatismo y fundamentalismo como el del señor Yopis. Gracias Montserrat e Hilari

  • Comentario por Sota de Bastos 05.02.08 | 08:45

    (Fin del comentario siguiente)
    Otra consecuencia fue que los pueblos semitas, que no querían aceptar el greco-romanismo como cristianismo, fundaron el Islam, síntesis a su vez de Cristianismo con cultura semita (el Islam es una síntesis entre Cristianismo y judaísmo), que, naturalmente se extendió por el sur del Imperio Romano y parte de Asia Menor, ya que esos pueblos tenían más de semitas que de indo-europeos y se habían hecho cristianos antes de Constantino, en buena parte para liberarse de la opresión greco-romana.
    (En España, concretamente, con un sustrato cartaginés, o sea semita y un pasado arriano, las ciudades abrían las puertas a los "invasores" musulmanes, que venían a liberarlos del greco-romanismo, mal llamado Cristianismo).

  • Comentario por Sota de Bastos 05.02.08 | 08:39

    A más a más, el efecto del constantinismo fue cambiar el Cristianismo y convertirlo en Eurocristianismo, es decir, en el lobo de la religión pagana greco-romana, disfrazada con la piel de cordero de un cristianismo aparente. Se elevó a valores cristianos, que había que imponer a las demás civilizaciones, lo que no era sino costumbres y mentalidad greco-romana. Así, de "Id y predicad el Evangelio a todas las gentes" se pasó a "Id y greco-romanizad a todas las gentes". La consecuencia fue expulsar del cristianismo a las demás culturas, lo que llevó a las guerras como instrumento de “cristianización”, porque si no, no lo iban a aceptar. A nivel interno, al empezar a huir la gente de ese falso cristianismo, hubo que institucionalizar la amenaza del infierno para retenerla y, al no bastar ni esto, desatarse las persecuciones contra los disidentes y la Inquisición. Otra consecuencia fue que los pueblos semitas, que no querían aceptar el greco-romanismo como cristianismo, fundaron el Islam, s...

  • Comentario por Yoppis 05.02.08 | 08:10

    Como siempre, rumores se caracteriza por recoger artículos de "grandes" hisoriadores, por otra parte amantes de la Iglesia.
    ¡¡¡Vaya sarta de estupideces suelta el tal Hilari!!! Vamos que con eso nombre, no sé cómo no se presenta a las presidenciales en EE. UU. Pero no, resulta que es monje, y ¿dónde? en Montserrat, Monasterio que destaca por su capacidad de discernir las vocaciones. Ja. Si eso fuera así, seguro que este tal Hilari no sería ya monje. Lo siento por ese Monasterio al que tengo tanto aprecio por cosas que he disfrutado allí, pero con las sandeces que dicen sus monjes, y muchas veces su abad, se está cubriendo de... bueno, de "gloria".

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