La «Notificatio» de la Doctrina de la Fe sobre los errores del teólogo jesuita Jon Sobrino ha dejado algunos interrogantes latentes. Por ejemplo, ¿cómo es posible que el arzobispo de San Salvador, Fernando Sáenz Lacalle -incardinado en la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz (Opus Dei)-, anunciara taxativamente tres días antes de la publicación de la nota vaticana que Sobrino iba a ser sancionado con la prohibición de docencia y publicaciones?
Como es sabido, tal castigo no se produjo y de esa contradicción puede conjeturarse que los obispos del área esperaban la separación de Sobrino de la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas y el consiguiente cierre de algunas de sus ofertas educativas. Pero la Santa Sede no ha ido por ese camino y, dadas las manifestaciones previas de Lacalle, ha ofrecido al mundo una declaración más justa acerca de Sobrino, aunque no exenta de cierta antipatía.
Otra cuestión que queda pendiente consiste en el hecho de que Sobrino haya indicado -en su carta al general Kolvenbach- que sus libros cuestionados por el Vaticano fueron examinados en su día por varios teólogos: Faus, Vives y Alegre (San Cugat); Palacio (Bello Horizonte); Gesteira (Comillas); Vitoria (Deusto); Maier (de la revista «Stimmen der Zeit»). Se podría argumentar que todos ellos son de la cuerda sobriniana. Vale.
Pero a esa lista de examinadores se añade el nombre de Juan Alfaro, que fue uno de los grandes teólogos de la Universidad Gregoriana y, para más inri, miembro de la Comisión Teológica Internacional, el selecto grupo de 30 teólogos elegidos periódicamente por el Papa para que asesoren a la Doctrina de la Fe.
Javier Morán (La Nueva España)
La Notificación se refiere a un libro publicado en el 1991 y otro del 1999. Juan Alfaro murió en el 1993, por tanto el segundo libro no lo leyó, y el primero quizá si se lo dió alguien, aunque me parece poco probable.
Seguro que leería escritos precedentes, pero de esos escritos tampoco la CDF ha dicho nada negativo. No se trata de una censura indiscriminada a toda la obra de Sobrino, sino de errores concretos en esas dos obras del 1991 y del 1999.
Y son errores, que si es un poco humilde, Jon Sobrino debería reconocer y corregir. El que tiene boca se equivoca, tampoco hay que sacar las cosas de quicio.
Quiero decir: la Iglesia no son sólo el Papa y los Obispos. Somos todos los bautizados. Me cansa el reduccionismo permanente.
2º Tengo la impresión, que los laicos no teólogos/as, pero que nos esforzamos por tener una fe ilustrada y que nuestro libro es el Nuevo testament, tenemos más entrañas de misericordia y , si hay que acoger y perdonar, acogemos y perdonamos.
Yo, en cambio, adopto claramente el comentario de Luis Fernando y de Montaraz.
El hecho de que un teólogo dé su nihil obstat a una obra teológica no significa que sea "dogma de fe". Por ello, la Congregación lleva años estudiando las dichosas obras. Estas cosas van despacio, sólo basta mirar para atrás y contar los años que tardaba la Iglesia en levantar una herejía y publicarla oficialmente.
Que un Papa nombre peritos conciliares que luego le salen "rana" no significa que el propio Papa fuese malo. También se equivocan como hombres que son. ¿O es que las decisiones de S.S. Beato Juan XXIII son más verídicas que las de S.S. Benedicto XVI? ¿Alguien puede considerar esto correcto? La infalibilidad del Papa se muestra cuando habla "ex cathedra" y eso hace ya muchos lustros que ocurrió por última vez.
También adopto el lema de Gabi, con una ligera variación: ¡A más Iglesia JERÁRQUICA (es significativo que este término no aparece una sola vez en toda la Biblia), menos Evangelio!
Gracias, Gabi, adopto tu conclusión como consigna: ¡A MÁS IGLESIA, MENOS CRISTIANISMO¡
¿Queréis conocer el rostro del Anti-cristo encarnado en esta coyuntura de la Historia de la salvación? Mirad al cónclave de la CEE y observar los colmillos que asoman por algunas sonrisas "beatíficas". Quien los tenga más pulidos, ese es el Gran Depredador del cristianismo profético.
¡Temblad, carroña, que se acerca la jubilación y esos mitrables criados con vuestros pechos desconocen la piedad: no os van a cambiar ni el "dodotis"
intellectusamoris, no se me equivoqué usté ahora, que se apellida pérez (bustamante es el segundo apellido) y aclaremos que no es juan pérez (gracias a Dios!) sino luis pérez, como suena, mal, pero como suena.
Han sido frecuentes las posturas rupturistas y negativas de un papa respecto a su antecesor. Esto es historia. Y en la actualidad, conociendo la guerra Rouco Cañi Camino contra Blazquez, si yo no soy presi, húndase mi iglesia. Conociendo cómo acusan a Juan 23 de masón y de haber hecho daño a la iglesia nombrando a los asesores conciliares ahora condenados. Cómo acusan a Ellacuría o Romero de peligrosos marxistas, habiendo dado la vida evangélicamente. Sabiendo cómo niega a Cristo el ejemplo de la curia y la jerarquía, Felici el falseador de actas del concilio, etc. Todos vemos que, a más iglesia, menos evangelio.
Ojala se juzgará a los sacerdotes pederastras con insistencia
Menudas cabezas las de estos modernos del Tribunal del Santo Oficio (sic).
... 20 años después de publicarse los libros -el primero tiene 25 años- y el otro unos 15 años. Entonces ¿Si lo leimos y acaso los leyeron ... no había problema?
¿O el problema viene derivado de que la Prelatura del Banco Popular Español se puede sentir molesta con las verdades de los libros?
En otro caso, condenan los libros que no leen, al más burdo estilo, para mayor gloria de la ignorancia.
J. Alfaro leyó el libro de Sobrino. ¿cuál fue su veredicto? ¿lo siguieron? Es lo primero que habría que saber.
Por muy buen teólogo que fuera, que lo hare, no deja de ser un teólogo, no el magisterio.
Yo me limito a decir que dar el nihil obstat personal a quien niega que Cristo fuera consciente de lo que iba a hacer en la cruz, puede ser todo lo teólogo de prestigio que quiera, pero a mí no me parece normal y sí sintomático de la situación de la teología en las últimas décadas.
Si decir eso me convierte en un fanático o loco, pues qué se le va a hacer.
Y respecto a lo de la contaminación, la que tú traes con tus provocaciones amparadas en el cobarde anonimato, ¿ok, tronko?
Pos eso
Vaya, Luis Fernando Bustamante, o sea, que ahora te has metido tú a teólogo capaz de enjuiciar al P. Alfaro... Lo que hay que oir! Un poco menos de pasión y un poco más de cabeza, por favor. Deja atrás tus prejuicios y deja que la pregunta te cuestione algo de vez en cuando. No seas tan dogmático y sé más propositivo, por favor, que voy a acabar pensando que eres un fanático o un loco. Y vete a tu blog, deja de contaminar los de los demás.
CON EL OPUS HEMOS TOPADO
Nuevo De Bello Pallico 27/03/07
http://debellopallico.blogspot.com/
EST MODUS IN REBUS (QUIA IN MEDIO STAT VIRTUS)
Así que Alfaro está de acuerdo en que Cristo fue a la cruz sin saber a lo que iba, ¿verdad?
Pues será todo lo gran teólogo de la gregoriana que se quiera, pero si da su nihil obstat a algo así, sostenido por Sobrino, cabe preguntarse cómo es posible que la teología católica haya caído tan bajo en los últimos tiempos
A vueltas con las revueltas palaciegas de obispos gordos y sudorosos, que en la vida han pisado las calles de los suburbios, ni han hecho nada por su prójimo que no sea un rezo en latin inmisericorde. Cazadores de brujas, desprovistos de caridad y de fé, de amor y de fraternidad, investidos de orgullo y poder, que es lo que les importa. Lastimoso, señores, lastimoso.
PAZ Y BIEN
La comisión teológica internacional es distinto de los asesores de la Congregación de la Fe, aunque algunas personas puedan estar en ambos organismos. Por lo demás ningún teólogo particular tiene el carisma de la interpretación auténtica del depósito de la fe, Alfaro incluido.
Viernes, 5 de septiembre
José António
Miguel Ángel Malavia
Daniel Salsamendi
Rodrigo del Pozo Fernández
Reverendo
Vicente Haya
Asoc. Humanismo sin Credos
Julián Moreno Mestre
ADIÓS AYER
Francisco Margallo
Agencia Tiberias
Pedro Tarquis
Jordi Llisterri i Boix
Sor Gemma Morató
Daniel Ginerman