Ante la proximidad de la aplicación de la nueva Ley Orgánica de Educación (LOE), los Obispos de la Conferencia Episcopal Española, por medio de su Comisión Permanente, hemos emitido una amplia Nota el pasado día 28 de febrero. En ella manifestamos, nuestra opinión y nuestra postura ante esta importante Ley del Estado.
Valoramos el esfuerzo realizado por las partes implicadas y, al mismo tiempo, lamentamos que, no se haya llegado a un acuerdo de amplia base en campo tan delicado como es la educación.
Hay una razón, que está en el fondo de nuestro desacuerdo. Es la distinta concepción de la educación y de sus principales responsables que tenemos el Gobierno y la Iglesia. El Estado tiende a asumir un excesivo protagonismo en el campo de la educación. Ese protagonismo lo refleja en las leyes y lo ejerce desde el poder. Deja a la sociedad, en la que están las familias y sus asociaciones y la Iglesia, un papel secundario, subsidiario, complementario o suplementario.
Por el contrario, la Iglesia parte del principio de subsidiariedad, que resumido, dice que lo que pueda hacer una instancia social inferior – familia, sociedad, etc. – no lo asuma la instancia superior, en este caso el Estado. Consideramos que en esta Ley no se respeta plenamente este orden. El Estado se atribuye competencias excesivas.
Por otra parte, la Iglesia considera, no sólo desde sus principio y desde su moral, sino fundándose en la naturaleza, en los derechos y obligaciones de las personas - alumnos, padres, familia - que la responsabilidad en la educación moral, religiosa y de las convicciones personales es un derecho y una obligación original, primaria e inalienable de de las propias personas y, en su caso de los padres de los menores, anteriores al Estado. Éste ha de respetarlos escrupulosamente y posibilitar y facilitar su ejercicio. Es una exigencia de la libertad religiosa, que es un derecho fundamental
Con estos principios examinamos la presente Ley, la LOE y ofrecemos nuestro juicio y nuestras sugerencias. Consideramos la LOE excesivamente “intervencionista” por parte del Estado.
En cuanto a la nueva y obligatoria asignatura, denominada “Educación para la ciudadanía”, admitimos que el Estado tiene derecho y obligación de ofrecer pautas de comportamiento a los ciudadanos para que conozcan los valores y normas de la Constitución y la cumplan, se muevan en el marco de los derechos humanos, propios y de los demás, se fomenten el respeto a los demás, la tolerancia, la justicia la convivencia en paz… Pero el Estado no puede entrar en el ámbito de las conciencias ni de las convicciones religiosas y morales de las personas con ideologías, antropologías o creencias contrarias a las de cada persona. Ha de respetarlas escrupulosamente, aunque el que tenga el poder piense o se comporte de distinta manera.
En cuanto a la asignatura de Religión Católica, la actual Ley la deja peor que estaba, y ya no estaba bien. Consideramos que la categoría en que queda esta asignatura no se ajusta al Acuerdo firmado por el Estado Español y la Santa Sede, que la considera equiparable a las asignaturas importantes.
Por lo que se refiere a los profesores de Religión Católica, unos 20.000 en España, alabamos su tarea y su calidad. Los consideramos no como catequistas, sino como docentes y educadores de Religión y Moral Católica en nombre de la Iglesia, con la correspondiente misión por parte de la misma y, además, con una vida personal coherente con lo que enseñan. Pedimos para ellos la consideración que su trabajo y asignatura, en el nivel de las principales, merecen.
Exhortamos a padres, maestros y alumnos a que tomen conciencia de sus derechos y los hagan valer con los medios legítimos a su alcance.
Os saluda y bendice vuestro Obispo
José Sánchez
Montaraz: no había captado tu ironía.
Hermenegildo: no te he visto muy perspicaz. Tal vez no logré dar a mi post el tono pretendido pero creo que no lo has pillado.
Cada vez se impone un control de la formación ética por parte del estado. El profesor Masiá SJ, en su blog de Religión Digital aboga por una ética cívica en las aulas. Y si no existe una religión oficial, cada vez nos acercamos más a la imposición de la falta de religión oficial.
Al ginal es el querer trasmitir obligatoriamente una forma de ver la vida, unos valores, desde el poder político, independientemente de la voluntad de los padres.
Montaraz: acabáramos. El Estado no es quien para decidir la educación moral y religiosa que deben recibir los niños. ¿No quedamos en que España no tiene ninguna moral oficial?
Marifé: no confunda el Estado confesional con la teocracia.
El estado o tiene demasiadas competencias en materia de educación, las tiene prácticamente todas. Algún retrógado, como este obispo, anda diciendo que la educación es, en primer lugar, un asunto de los padres, que quien debe decidir qué clase de educación reciben los niños son los padres y que el estado sólo puede entrar de forma subsidiaria. Esto es un error. El estado es quien debe decidir la educación de los niños.
Olé, Marifé. Y vale ya.
Don Hermenegisldo, por favor, deje de añorar los "dorados tiempos- para usted- del franquismo", o de soñar que la Ilustración sólo fue una pesadilla. Mejor acuérdese de las palabras de Jesús: "Al César lo del César, a Dios lo de Dios"
Alcar: precisamente, España empezó a descristianizarse cuando el Estado dejó de ser confesional.
Señor Montero: ustedes, la iglesia española tuvieron competencias excesivas en educación y adoctrinamiento durante más de medio siglo. Y he aquí lo que han conseguido: el país más descristianizado de Occidente. He aquí lo que han conseguido: una iglesia que como institución es la menos valorada en el país. Y ahora, ustedes apoyan una emisora cainita, atizan todas las hogueras contra el gobierno, van de la mano de todos los movimientos ultras y son signo de división en el país. Esta será su iglesia, señor Montero, pero no es la iglesia de Jesús.
Hable menos de su clase de religión y pregúntese por qué en los colegios de curas y monjas ya casi no hay curas ni monjas y sólo hay clasismo.
Sábado, 22 de noviembre
Daniel Salsamendi
Fidel Mateos Rodríguez
Miguel Blanes Coll
Rodrigo del Pozo Fernández
Javier Martínez -Brocal
Vicente Haya
Asoc. Humanismo sin Credos
Francisco Margallo
ADIÓS AYER
Julián Moreno Mestre
Pedro Tarquis
Octavio Cortés
Jaime Vázquez Allegue
Juan Fernandez Krohn
Francisco Baena Calvo