No sólo en Italia se producen ajustes finos en las relaciones entre la Iglesia católica y la izquierda gobernante. En España, también.En la España del zapaterismo,paradigma de una laicidad que el Vaticano observa con suma preocupación, también se pacta; unas veces bajo los focos; otras, detrás de los cortinajes.
La mano del Gobierno español ha mecido la cuna en la que los magistrados del Tribunal Constitucional depositaron, el pasado 15 de febrero, un fallo muy esperado por la jerarquía católica. Una sentencia - conocida el pasado viernes- que reconoce sin cortapisas la potestad de los obispos sobre los profesores de religión en los colegios públicos. El alto tribunal ha desestimado por unanimidad - este último matiz es muy importante- una cuestión de inconstitucionalidad promovida por el Tribunal Superior de Justicia de Canarias sobre los acuerdos de 1979 entre España y la Santa Sede referidos a la enseñanza, a raíz del despido de una profesora.
"La facultad de las autoridades eclesiásticas para determinar quiénes son las personas cualificadas para la enseñanza de su credo, constituye una garantía de la libertad de las Iglesias", reza el párrafo más significativo de una sentencia que acepta la validez de la Declaración Eclesiástica de Idoneidad. Éste es el instrumento que permite al episcopado seleccionar a los profesores, cuyo contrato y estipendio corre a cuenta de la Administración.
El fallo, como decíamos antes, fue adoptado por unanimidad y sin votos particulares. Y la ponencia corrió a cargo de la propia presidenta del tribunal, María Emilia Casas Bahamonde. Según fuentes conocedoras del ámbito judicial, la juez Casas ha puesto un especial interés en buscar el consenso y en lograr un pronunciamiento nítido y sin aristas, de ahí la importancia de que no haya habido votos particulares. En esta ocasión, la feroz división entre conservadores y progresistas que suscitan otros asuntos - por ejemplo, el Estatut de Catalunya- apenas ha emitido señales radiactivas.
Y aunque sería temerario deducir de ello una presión explícita del Gobierno sobre las deliberaciones, la quietud con la que el Ejecutivo ha acogido el fallo y el rostro sereno de la vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega, el pasado viernes tras el Consejo de Ministros, permiten deducir que el Gobierno, como mínimo, ha mecido la cuna.
La señora De la Vega mantiene desde hace meses reuniones periódicos con el vicepresidente de la Conferencia Episcopal, el cardenal arzobispo de Toledo, Antonio Cañizares, con el objetivo de atenuar la hostilidad manifiesta de la Iglesia ante la inequívoca orientación laica del Gobierno; ante el zapaterismo que estas semanas tanto turba a la Italia católica; ante el socialismo radical,cuyos efectos contaminantes en Latinoamérica tanto teme el Vaticano.
La vicepresidenta De la Vega y el cardenal Cañizares, según fuentes conocedoras de las negociaciones, no sólo han llegado a acuerdos de calado, sino que han logrado establecer una muy correcta relación personal. En la práctica, ello ha supuesto un gradual viraje de la política gubernamental, cuya concreción más visible - antes de la reciente sentencia del Constitucional- es el acuerdo para la financiación de la Iglesia, del pasado mes de septiembre, que sube del 0,5% al 0,7% del IRPF las aportaciones voluntarias de los contribuyentes; acuerdo que fue criticado de manera ácida por los sectores más anticlericales del PSOE.
El disenso pasa ahora por la nueva asignatura de educación para la ciudadanía, cuyos contenidos comenzarán a ser lectivos el próximo curso. La Iglesia se opone al nuevo "experimento laicista". Pero hay muchas maneras de oponerse. Organizando una manifestación en Madrid - una más-, por ejemplo. Llamando a los padres católicos a la objeción de conciencia; o haciendo constar el desacuerdo con énfasis, pero sin embestir al poder político. Ésa es la discusión que ahora está en curso, en el interior de la jerarquía y en el catolicismo militante.
Enric Juliana
Mi opinión:
La enseñanza de la religión debe pertenecer al ámbito familiar y de la "comunidad" católica a la que se pertenece.
Para educar en la fé, se necesita una familia cristiana, que arrope al niño y le transmita unos valores que han de sustentar toda su vida: todas sus decisiones, y sobre todo le permita "volver" a la recta senda cuando se haya extraviado.
Para educar en la fé, se necesita el apoyo afectivo y efectivo del grupo parroquial, a la familia y especialmente a los niños.
No es posible "delegar" la educación en la fé, la Iglesia lo sabe, las iglesias cada vez mas vacías lo proclaman, y sin ninguna explicación se enzarzan en temas tan estériles como la educación forzosa en horario lectivo de la religión; aun a sabiendas que esto no aporta nada a la fé, en lugar de destinar estos recursos y estos medios a estimular la vida de la parroquia, y a los catequistas.
Es una pena, y si especialmente si en este asunto mezclamos asuntos políticos...
por lo que parece tú posees un conocimiento absoluto de la realidad y sabes que existen los dioses o el dios ¿no? A ver: cuéntanos qué es "Dios", tanto que sabes
Menuda panda de analfabetos: el autor del artículo y los comentaristas
A mi me parece que todo este planteamiento que hacéis carece de total sentido puesto que no existe ningún dios. Por lo tanto, en absoluto se debería enseñar religión católica en las aulas, o cualquier otra religión. Sí podría enseñarse historia comparada de las religiones pero diciendo con total claridad al alumnado que las religiones son una mera fabulación del ser humano y que no hay el objeto, dios, sobre el cual hablan las religiones. Es, por tanto, un mero discurso ligüístico sin sentido alguno y sin referencia alguna ya que el referente, dios, no tiene existencia objetiva independiente de la mente que lo imagina.
Jorge
Otra cosa es que la teología fue expulsada en el S. XVIII de las universidades, por no constituir ninguna ciencia. Ojo, NO negamos la necesidad de dar razones de la fe. Pero en este punto, si es TRANSMISIÓN DE LA FE, debe costearse y organizarse por cada iglesia o grupo religioso. Y si queremos tratarla en paridad con las demás ciencias, deberá ser cubierta por profesorado con sus oposiciones -sin intervención del Obispo, etc.- Creo que ese es el problema, con el ánimo de esclarecer y solucionar el problema
Otra cosa es que la teología fue expulsada en el S. XVIII de las universidades, por no constituir ninguna ciencia. Ojo, negamos la necesidad de dar razones de la fe. Pero en este punto, si es TRANSMISIÓN DE LA FE, debe costearse y organizarse por cada iglesia o grupo religioso. Y si queremos tratarla en paridad con las demás ciencias, deberá ser cubierta por profesorado con sus oposiciones -sin intervención del Obispo, etc.- Creo que ese es el problema, con el ánimo de esclarecer y solucionar el problema
Ester: Siento decirte que la FE debe trasmitirse GRATIS, PUES DAD GRATIS LO QUE RECIBISTEIS GRATIS.
Lo actual está en las antípodas de la RAZÓN y de la FE
Ya estoy un poco cansada de que se hable de los profesores de religión como los cara dura que tienen sueldo de funcionario sin haber pasado por unas oposiciones...
¿se han preguntado alguna vez por qué esta situación?¿quizás pueda ser porque nunca se han convocado tales oposiciones?
Podrían ponerse en la piel de un profesor de religión que ve que su asignatura está tratada como una basura que hay que eliminar, equiparada con nada y sin evaluar.
Vamos a decirle al profesor de matemáticas que su asignatura es eso, o nada, a ver qué tal.
(2) su misma misión de que:"El Sábado es para la Humanidad y no al contrario?
¿Dónde les queda a nuestros obispos la memoria de los modos y maneras de impartir la religión como asignatura y los efectos conseguidos durante las décadas de nacional-catolicismo? ¿Por qué, si presentan interés por su misión "pastoral" no se aferran más a las exigencias libres y liberadoras de las actitudes y mensaje de Jesús y afinan en lo de "ser y actuar como levadura en la masa"; perfilar la señal casi exclusiva por la que podemos ser reconocidos como discípulos de Jesús en la práctica del amor fraterno y dejan a la democracia que se desarrolle de acuerdo con la libertad y responsabilidad de los ciudadanos por el procedimiento, no superado, del gobierno de las mayorías? ¿No temen almacenar "leña" para posibles fuegos de enfrentamientos quienes están obligados a promover hasta el "amor a los enemigos", si de tales se tratara?¿Tan divergente con Mt.XXV es lo que propone el Gobierno de turno? ¿No será más bien que están olvidando aquello del Maestro que les concedió su misma misión d...
Juan Pérez: Mira un poco más allá de tus narices. Lo que dice el Tribunal Constitucional es lo que se dice en toda Europa. ¿Es Vd. quien le va a seleccionar a otros (los grupos religiosos) lo que cada uno ha de enseñar?. Porque son los padres quienes están legitimados para elegir y los grupos religiosos quienes les garantizan que los propuestos son idoneos.
Esa unanimidad del TC no es por "mecimiento" sino por razonable.
... Se diga como se diga ... de privilegio en privilegio ... LA LIBRE CONTRATACIÓN DE "MONJAS Y CURAS Y EX-CURAS", "SOBRINOS Y SOBRINAS" Y "AMIGITOS Y AMIGUITAS" -SIN OPOSICIONES- SE TIENE QUE ACABAR.
"...el Gobierno, como mínimo, ha mecido la cuna".
¿Qué quiere decir esta ambigua frase? ¿Quizá que el Gobierno ha intentado influir sobre el Tribunal Constitucional? Si Enric Juliana piensa que con decir esto le está echando flores al Gobierno, se equivoca por completo; lo está dejando a los pies de los caballos. Resulta repugnante que el Gobierno intente influir sobre un órgano como el Tribunal Constitucional.
Sábado, 22 de noviembre
Daniel Salsamendi
Fidel Mateos Rodríguez
Miguel Blanes Coll
Rodrigo del Pozo Fernández
Javier Martínez -Brocal
Vicente Haya
Asoc. Humanismo sin Credos
Francisco Margallo
ADIÓS AYER
Julián Moreno Mestre
Pedro Tarquis
Octavio Cortés
Jaime Vázquez Allegue
Juan Fernandez Krohn
Francisco Baena Calvo