Rumores de Ángeles

El corazón de un niño

27.01.07 | 11:53. Archivado en Misioneros
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Son muchas las ocasiones en las que he acompañado a niños enfermos hasta el momento de marcharse al Cielo, y he de reconocer que ellos han sido mis grandes maestros, pues en los niños he encontrado la esencia del cristianismo. Esa capacidad que sólo ellos tienen de sacar lo mejor de las personas y de provocar un movimiento de amor en torno a ellos inmenso.

Los niños, siendo pequeños son muy grandes, son lo más grande que hay en este mundo. Cuando a Cristo le preguntaban quién era el más grande en el Reino de los Cielos, Él cogía siempre un niño, lo ponía en medio y decía: «Éste» y el que es como éste, es el más grande. Así comprendemos por qué la Iglesia hace una jornada de la infancia misionera, porque la Iglesia tiene un especial amor y una especial confianza en la capacidad, el poder y la fuerza interior de los niños.

Ellos deben conocer desde el inicio de la vida el mensaje del amor de Dios y pueden extender y sentirse responsables desde pequeños de que el conocimiento de Cristo ha de llegar a todos los niños del mundo, puesto que son los niños los que tienen un corazón universal.

Ellos no clasifican, no dividen, sino que están encantados y en su corazón caben todos. Además, si los cristianos les hacemos conscientes de que el mundo es una gran comunidad de hijos de Dios y que algunos de esos hijos no conocen todavía el nombre de su Padre ni pueden disfrutar de su amor, comprenderemos por qué es tan importante contar con ellos y hacerles partícipes de la tarea evangelizadora y misionera de la Iglesia católica.

El día de la infancia misionera no sólo hemos de contar con los niños y transmitirles el afán y la confianza que Cristo tiene en ellos, sino que también debemos pedir a Dios un corazón de niños. Aprender de ellos, tomar nota e intentar reproducir en nuestro corazón la facilidad que ellos tienen para acoger a todos.

Hagamos como el Señor, que tenía un amor especial por los niños y contaba siempre con ellos; los abrazaba, los bendecía y les imponía las manos. Les daba todo su poder y toda su fuerza, para que realizaran la misión que Él mismo tenía encomendada por el Padre.

Jesús Higueras (Abc)

13 comentarios


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Comentarios
  • Comentario por Juan Pérez 30.01.07 | 18:59

    Dalequetepego: Sabrá hermano en el sacerdocio que el difunto Papa tuvo, al final de su pontificado y ante tamaño escandalo mundial, tuvo que rectificar y declarar la TOLERACIA CERO CONTRA LA PEDRASTTÍA. Desconozco lo que pensaba Freud, pero se que lo único que podemos pensar en la Iglesia sobre los curas pedrastas desde luego no es darles segundas oportunidades ni mantenerlos en el Ministerio. Eso si que mancha a todos, incluidos los Obispos que los admiten -con Sentencia firme incluida-. Esto es gravísimo y hay que erradicarlo, cueste lo que cueste.

  • Comentario por DALEQUETEPEGO 30.01.07 | 18:20

    "Marifé":Puede seguir escribiendo libremente lo que le de la gana y descontextualizándolo todo si quiere (ofendiendo incluso directamente y sembrando malintencionadas "dudas"); incluso -así la imagino- organizando grupos nocturnos con antorchas y palos a modo de "Laica Inquisición" a la caza de curas pederastas, pero le aseguro que si busca en otros colectivos más "intocables" (no se a que se dedica Vd.)encontrará, posiblemente, más que entre los curas. Le pido disculpas por mi expresión soez, pero se puede ser mucho más soez e hiriente sin decir un solo "taco".

  • Comentario por Marifé 30.01.07 | 18:10

    Sr. Daleque...: No tengo nada más que añadir, ya que sus propias palabras lo delatan:está muy preocupado por el dolor de los pederastas, son pecadores, nadie es inmaculado, nadie se puede erigir en juez.Por mi parte, discusión cerrada ¡Que Dios los perdone, a usted y sus defendidos¡ Yo no puedo

  • Comentario por DALEQUETEPEGO 30.01.07 | 17:21

    Srá./Srta. Maria de La Felicidad y Sr. Pérez: Es evidente que Vds. o no saben leer lo que escribo o sólo interpretan lo que les da la gana, lo cual afirma mi postura.
    El artículo que motiva estos comentarios es un artículo SANO y NOBLE y, sin embargo, por parte de Vds. se "usa" para herir.Sí Sres., sí, tolerancia cero, pero Jesucristo tuvo caridad hasta con sus verdugos y finalmente murió perdonando. En los casos de pederastia la víctima es la que es, pero el sufrimiento y el dolor no le es ajeno ni al propio verdugo ni a todos los que formamos la Iglesia y vemos estos hechos con mucho dolor. Y me ofende (y creo que ofende incluso a las víctimas) "EL USO" caínico, sectario e interesado que muchos hacen...hacéis de estos temas. Y para ser tan absolutos y categóricos como algunos parecéis hay que ser como la Inmaculada,no basta con llevar su nombre ni erigirse en juez de lobos y corderos.

  • Comentario por Marifé 30.01.07 | 11:31

    Sr. dale que dale. La verdad es que no he leido a Maquiavelo, así que el parecido es casual. Pero al leer sus argumentos y cómo los expresa he llegado al convencimiento - espero que equivocado- de que usted "comprende" a los pederastas.Según usted "finalmente todos sufren" y quienes denunciamos "herimos y enmierdamos". Pues si el sacerdote pederasta "sufre" que confiese su delito y pida terapia en esta vida - en la otra que decida el Juez Supremo. Y no, Señor, NO. Quienes hieren y "enmierdan" (usando su vocabulario),son estos delincuentes y quienes como usted los justifican y tapan. Si Sr. "dalequetepego" seguiré "dando que dando" mientras los lobos guarden a los corderos.

  • Comentario por Marifé 30.01.07 | 11:26

    Sr. dale que dale. La verdad es que no he leido a Maquiavelo, así que el parecido es casual. Pero al leer sus argumentos y cómo los expresa he llegado al convencimiento - espero que equivocado- de que usted "comprende" a los pederastas.Según usted "finalmente todos sufren" y quienes denunciamos "herimos y enmierdamos". Pues si el sacerdote pederasta "sufre" que confiese su delito y pida terapia en esta vida - en la otra que decida el Juez Supremo. Y no, Señor, NO. Quienes gieren y "enmierdan" (usando su vocabulario) son estos delinquentes y quienes como usted los justifican y tapan. Si Sr. "dalequedale" seguiré "dando que dando" mientras los lobos guarden a los coderos.

  • Comentario por Juan Pérez 30.01.07 | 10:10

    DALEQUETEPEGO: estaras de acuerdo que esto es el mayor crimen, que únicamente merece TOLERANCIA CERO y que en la Iglesia hay que ser absolutamente trasparentes y no permitir que a sacerdotes condenados por estos horrendos delitos, se les otorgue cartas de recomendación y se les admita en otra diocesis, olvidando lo inolvidable. Esa es la cuestión.

  • Comentario por DALEQUETEPEGO 29.01.07 | 23:51

    Sí, "Mari...?", soy miembro de la Iglesia (laico) y con mi postura no defiendo -¡ni mucho menos!- ni la pederastia ni a quienes la practican (pues se que hacen mucho daño), pero me molesta el "uso" malévolo que algunos hacen...hacéis? de algo dramático, finalmente para todos; aprovechando cualquier ocasión, incluso un artículo absolutamente noble como éste, para herir y enmierdarlo todo. Y mantego que este delito es mucho más abundante entre colectivos "intocables" que entre curas.

  • Comentario por boderal 29.01.07 | 17:44

    yo diría que esa imagen ha salido de un folleto de los testigos de jehova

  • Comentario por Marifé 29.01.07 | 00:17

    No entiendo tu postura, "dale que...", sobre todo si eres miembro de la Iglesia. No deberías "matar al mensajero", sino defender para estos delincuentes "tolerancia cero": quienes hacen un daño irremediable a la Iglesia son los pederastas, no quienes nos encandalizamos y denunciamos la situación. Este horrendo pecado no es exclusivo de los sacerdotes, por supuesto, pero resulta más imperdonable en ellos, por ser "pastores de almas". Hay que recordar que la pederastia, además de contraria a la ley natural, es un delito contemplado en todos los códigos penales - y la autoridad del pederasta, una agravante. El sacerdote pederasta, además, contraviene el código canónico e incumple el celibato.
    Mi humilde opinión es que precisamente el celibato favorece que se escondan entre el clero bastantes personas de sexualidad malsana y perversa, y que ante estas situaciones los cristianos tenemos el deber de proteger a las víctimas y apartar del rebaño a sus verdugos



    ...

  • Comentario por DALEQUETEPEGO 28.01.07 | 20:18

    "Pasé" por aquí de carambola y leyendo los comentarios es que ya huele la mala baba de algunos que no saben que hacer ni que decir -aunque vengan a destiempo y descontextualizaos- con sus comentarios con tal de herir a la Iglesia,que no son sólo los curas, y pederastas son los menos. Y si les gusta tanto este tema (me gustaría saber que pensaba FREUD de estos morbosos recurrentes a la misma crítica...)por que no buscan pederastas, pongamos entre periodistas, abogados, jueces, políticos, empresarios...seguro que aparecen más que entre los curas, pero no, crítica facilona de la "Laica Inquisición".

  • Comentario por Juan Pérez 28.01.07 | 13:15

    Ciertamente, como los niños no hay nada. Por eso, hay que protegerlos de los pedrastas, especialmente de los sacerdotes pedrastas. Que la Iglesia deje de ser refugio de pervertidos. Expulsión de todos los curas pedrastas y destitución de los Obispos que los encubren -otorgando cartas de recomendación a los sacerdotes condenados penalmente y/o admitiendolos en sus diocesis-

  • Comentario por Víctor Manuel 27.01.07 | 16:11

    Sin embargo, la tradición católica del cristianismo supuso por mucho tiempo --y dejó esta impresión en sus creyentes-- que un niño es un ser impuro que necesita del bautizo para el perdón del pecado original. Es una idea que contradice todo sentido y agudiza el sentimiento de culpa que se desprende de la iglesia.



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