Monseñor Héctor Aguer, arzobispo de La Plata, podría ser el eventual presidente del Consejo Pontificio para la Cultura, cargo que de por sí conlleva tarde o temprano la púrpura cardenalicia. El nombre del prelado platense aparece en una terna que cita la revista especializada francesa Golias como sucesor del cardenal Paul Poupard, quien está al frente de ese dicasterio desde 1983.
La publicación -que también incluye al arzobispo Roland Minnerath (Digón-Francia) y al curial italiano Agostino Marchetto- sostiene que “a la edad de 66 años, Poupard podría dejar su cargo en las próximas semanas.
Puesto allí por su amigo Giovanni Battista Montini (Pablo VI), el purpurado no parece sentirse cómodo con la línea ratzingeriana”. La posible promoción de Aguer conlleva la vacante en el arzobispado de La Plata, una sede que -según fuentes vaticanas- puede cubrir monseñor Leonardo Sandri, virtual “ministro del interior” del Papa, a quien Benedicto XVI busca reemplazar y quien expresó su anhelo de volver a la Argentina tras años en el Vaticano.
Un enroque no esperado para el Gobierno, que meses atrás dejó trascender su deseo de que monseñor Sandri reemplace al cardenal Jorge Bergoglio, a fin de “sacarse de encima” a quien en la Casa Rosada consideran el “líder moral” de la oposición. En tanto, la posibilidad de que el purpurado porteño también recale en la Santa Sede -sobre todo para presidir la Congregación para la Vida Consagrada, por ser religioso- se desvanece en la lógica del rumor que prima en los pasillos vaticanos.
“Cuanto más se habla de un nombramiento, más se pincha”, aseguran en ambientes religiosos, que también relativizan las “gestiones” que pudo haber hecho el Gobierno para influir en tal designación.
A esto se suma el malestar que dice percibir la prensa internacional en funcionarios vaticanos, que atribuye cierto “halo papal” a Bergoglio, en particular luego de que transcendió que fue el segundo más votado en el cónclave que proclamó al cardenal Joseph Ratzinger.
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Acabo de descubrir el portal y me parece muy bueno e informativo. Soy argentino y seria un privilegio que un hombre de la enorme dimension intelectual y la valentia pastoral de Mons. Hector Aguer estuviera en esa tarea vaticana. Aqui algo se habló aunque él dijo no saber nada de nada pero es ideal para eso.. Lo triste sería que se fuera de la Argentina porque su voz es la única clara y valiente. De Aspiroz no hablo porque no lo conozco pero hay buenos dominicos en el país como el Padre Basso
Sábado, 18 de febrero
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