¿Se puede pedir tiempo a los Reyes Magos? Tiempo para que los padres lo dediquen a sus hijos al salir del trabajo para jugar y estar con ellos como lo más importante que pueden hacer.
Tiempo para reflexionar y encontrarnos a nosotros mismos sin escaparnos y saber estar solos para mejor encontrarnos con los otros.
Tiempo para escuchar lo que no queremos oír, aunque nos duela.
Tiempo para vivir la amistad gratuitamente, ser sinceros y asumir las consecuencias, no convertir al amigo en un cómplice.
Tiempo para alejarnos de los tópicos, de los convencionalismos, de la hipocresía, la adulación y la retórica y buscar la palabra verdadera.
Tiempo para el diálogo.
Tiempo para no sentirnos propietarios de nuestro tiempo, para darlo.
Tiempo para compartir la alegría y la tristeza.
Tiempo para el arrepentimiento y el perdón, para la compasión.
Tiempo para acompañar, para cuidar, para la entrega generosa.
Tiempo para no volver la cara buscando la escapatoria fácil.
Tiempo para no dejarnos arrastrar por el sistema.
Tiempo para condenar la violencia que sufren las personas y los pueblos, para no habituarnos a ella por sabida y cotidiana.
Tiempo para la protesta constructiva, para luchar por las causas justas sin desfallecer.
Tiempo para la justicia que libera a los oprimidos y a los opresores, tiempo para la paz.
Tiempo para comprometerse y asumir el riesgo que comporta.
Tiempo para descubrir el sentido profundo de la libertad.
Tiempo para aprender a amar.
Tiempo para respetar la inocencia de los niños.
Tiempo para la esperanza.
Tiempo para recuperar el sentido de la Navidad.
María Lluisa Oliveres, presidenta Fundació Alfons Común
Sábado, 18 de febrero
José Manuel Vidal
Francisco Baena Calvo
Religión Digital
Pedro Tarquis
Juan Fernandez Krohn
Angel Moreno
Juan Antonio Espinosa
Asoc. Humanismo sin Credos
Vicente Haya
FCJE
Josemari Lorenzo Amelibia