No suelo yo hablar bien del Nuncio. Esta vez haré una media excepción. Porque en poquísimo tiempo nos ha dado cuatro obispos. Cosa realmente insólita en persona de una actividad laboral tan descriptible. Bueno, para ser más exactos nos ha dado un obispo y ha barajado tres. Y ha despedido a dos.
No faltará quien piense que está preparando su marcha y quiere dejar esto medio encarrilado para su sucesor. Los echados eran taranconismo puro y duro. No voy a ser yo quien lamente su marcha. Ya casi no queda nada de aquello. Pues quien quiera llorarlo que lo llore. De los nuevos, tres, fueron hombres de confianza de tres excelentes obispos que representaron todo lo contrario al "cardenal de la Transición".
Don Marcelo, Don Pablo Barrachina y Don Francisco José Pérez y Fernández Golfín. ¡Vaya escuela! En mi opinión no la podía haber mejor. Aunque ya sé que hay otras opiniones que enseguida me saltarán a degüello. Del cuarto, monseñor Reig, ignoro los mentores. Pero es como si hubiera tenido a los tres obispos citados, juntos. Aplauso pues sin reserva al nuncio. Insisto en lo de que el aplauso es mío y administro esas señales de aprobación como me da la gana. Ya me imagino que unos cuantos estarán llorando por las esquinas.
Y ahora la rebaja. Nuestro infatigable nuncio tiene nada menos que cuatro diócesis vacantes: Cuenca, Segorbe-Castellón, Palencia y Albacete. Y Cuenca desde hace más de medio año. En seis meses ha sido incapaz de encontrar un obispo para la dificilísima, importantísima y complicadísima diócesis conquense. No quiero ni imaginarme lo que tardará en encontrar la persona idónea para las también dificilísimas, importantísimas y complicadísimas de Segorbe, Palencia y Albacete.
Comprendo que envidie a sus colegas que sólo tienen que cubrir diócesis tan sencillas como Nueva York, París o Río de Janeiro. Eso lo hace cualquiera pero ¡Cuenca! Tiene también caducado al arzobispo de Pamplona y al auxiliar de Barcelona. Y muy enfermo y con la renuncia dentro de medio mes al obispo de Huelva. Y tendrá que ir pensando, porque vencen en el año que empieza dentro de unos días, en Valencia, Málaga y Segovia. ¿Resistirá tanto trabajo su preciosa salud? Francisco José Fernández de la Cigoña
Sábado, 18 de febrero
José Manuel Vidal
Asoc. Humanismo sin Credos
Vicente Haya
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Margallo
Jose Gallardo Alberni
Guillermo Gazanini Espinoza
Religión Digital
Francisco Baena Calvo
Pedro Tarquis
Juan Fernandez Krohn