Queridos Hermanos y amigos: paz y bien. Duele la hipocresía de quienes en nombre de la tolerancia son sectarios, de quienes en nombre del diálogo te censuran a traición, de quienes como adalides de no-sé-qué talantes nos empujan a la división interna y al descrédito exterior.
Duele porque haciendo así, se presentan todavía como santones de igualdades, de libertades y de una paz multinacional, maquillando una vieja vendetta, una venganza extraña hacia todo lo cristiano.
Seguiremos diciendo con respeto a quien corresponda que hay músicas que no son bailables porque no son música, aunque decidan meter con leyes sus mentiras e intereses en el pentagrama de la verdad. No sólo los Obispos, sino los padres y madres de familia, los docentes, los mismos jóvenes más rebeldemente libres, los jueces, etc., están diciendo de mil modos su "ya basta".
Y no lo decimos en el rincón privado de la intimidad, sino que lo decimos en la calle, a pleno día, con todo nuestro respeto y en el uso de nuestra libertad. Porque la calle tiene esa virtud paciente de acoger y aguantar sin par: tanto la tropelía organizada para desbancar lo legítimo o zaherir con un zafio malgusto, como la respetuosa manifestación para expresar la vida que genera la familia y el verdadero amor.
Son muchas las asociaciones que se adhieren a la manifestación que varios colectivos laicos han convocado el próximo sábado día 12 en Madrid a las 5 de la tarde. No hemos sido los Obispos, tampoco en esta ocasión. La Conferencia Episcopal ha mostrado su positivo parecer, pero no es la convocante, ni ha tocado a re- bato para organizar un desfile de mitrados con pancarta. Los que participemos lo haremos a título personal, así como animamos a que participen quienes vean en la Ley Orgánica de Educación (LOE) que está imponiendo el Gobierno algo inconveniente para la calidad de enseñanza, para la libertad de los padres y para la clase de Religión.
Aprece es una plataforma que aglutina a profesores de Religión. La síntesis que hacen de esa global inconveniencia de la LOE, es suficientemente clara y ordenada para hacemos una idea de lo que está en juego y por qué no queremos jugar: a) atenta contra el derecho constitucional de los padres a que sus hijos reciban la educación según sus convicciones; b) no apuesta claramente por la educación integral ni por la calidad; c) ignora el valor del esfuerzo y la superación; d) puede imponer un adoctrinamiento obligatorio y evaluable en los principios ideológicos del Gobierno, sin contar con los padres; e) puede relegar la enseñanza de las religiones a una actividad extraescolar sin valor académico; t) no respeta la voluntad mayoritaria de padres que eligen formación religiosa para sus hijos; g) nos aleja de Europa donde la enseñanza de las religiones son asignaturas comunes en todos los países; h) no aporta soluciones al aumento de la conflictividad en las aulas; i) no tiene en cuenta el nivel de incomprensión cultural a que estamos llegando por devaluar el conocimiento del Hecho Religioso; j) no dignifica el trabajo ni apoya la autoridad de los profesores en el aula; k) margina a los profesores de religión en los claustros, restringe sus derechos como trabajadores-docentes y pretende cambiar su estatuto jurídico.
No es la clase de Religión, sin más, lo que se quiere erradicar, sino que es un modelo de hombre y un perfil de futuros votantes lo que se desea imponer, la enseñanza al servicio de un poder que tiene tantos recursos, pero que no logrará atar nuestra libertad.
Recibid mi afecto y mi bendición. Jesús Sanz Montes, Obispo de Huesca y de Jaca
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A mi no me preocupa demasiado lo que piense y diga el Sr. Sanz. Llevamos siglos de mamporreros que utilizan el púlpito para atiar odios y mantener la tripa llena.
Lo que me preocupa seriamente es lo que digan, todavía hoy, personas como Mari (presumo que buena gente) cuando habla de ENEMIGOS.
Mari, no convierta en enemigos a quienes pinsan distinto de usted. Yo soy ateo y mi hijo sacerdote. Y nos queremos y nos respetamos.
Supongo que algún dia la Iglesia pedirá perdón (pero de verdad, interiorizando su andadura histórica) por el daño que ha hecho y dará ejemplo de lo que predica: amor y pobreza.
Enhorabuena Sr. Obispo por su valentia y sinceridad. Nuestros "jefes" religiosos deben dar ejmplo, tomando inciativas que el resto de los cristianos debemos tener en cuenta. Es su obligación. Seguro que la myor parte de los que le atacan van poco a misa, y de cristianos tienen lo que ya de afgana. Incluida S.M. D. Iglesias III(si es que sale en su tercera legislatura). La sociedad cristiana tiene que tener claro quiénes son sus enemigos.
Gracias, Sr. Obispo.-
Mari.
Vd. se ha equivocado Sr. Sanz. El cristianismo no es lo suyo. El cristianismo es la religión del amor, incluso a los enemigos.
Haganos un favor a los oscenses religiosos, dimita, por favor, y si no está en su mano dimitir, vayase de esta ciudad que no es la suya, esta es una ciudad tolerante, abierta, integradora y, afortunadamente, sin odios ni radicalismos.
v.
Gracias señor Obispo por su claridad de pensamiento y su verbo fácil. Que Nuestro Señor le coja confesado
Como oscense y cristiana me avergüenzo de tener un obispo así en mi ciudad. Zapatero a tus zapatos.Mas le vale dedicarse a la religión que la tiene bastane abandonada y dejar de meterse donde no le llaman. La política es para los políticos, Señor Sanz. No se dedique usted a rebotar a los oscenses que le votan a la izquierda( recuerde que tanto el alcalde de Huesca como el presidente de la coumunidad Aragonesa son del PSOE)porque corre el riesgo de perder feligreses. ¿Por qué no se dedica a convertir musulmanes (que los hay a miles en Huesca), en lugar de hacerle propaganda electoral gratis al PP? Creo sinceramente que su labor pastoral está más de acuerdo con lo primero que con lo segundo.
aunque parezca mentira,estamos en el siglo xxI,pero estamos en el camino de volver a quemar a la gente(por pensar diferente)
Domingo, 12 de febrero
José Manuel Vidal
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Margallo
Pedro Tarquis
Francisco Baena Calvo
Juan Fernandez Krohn
Juan Antonio Espinosa
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Carmen Guaita
Vicente Haya
Asoc. Humanismo sin Credos