Me he enterado de que mi hijo se va a ordenar sacerdote. Y he sentido una enorme alegría. Estudió Económicas y Empresariales en una de las cinco grandes Universidades de Estados Unidos. Tenía por delante un porvenir profesional brillante, pero ha preferido hacerse sacerdote para servir a los demás. Ha elegido el ser al tener.
La noticia me ha conmovido; porque me ha llegado en unos tiempos en que el hombre, ese ser portador de valores eternos, anda muy devaluado; unos tiempos en que todo vale con tal de tener poder y dinero. Es difícil, en los momentos actuales, ser optimista. Pero la decisión de mi hijo, a contrapelo de toda la corriente materialista y relativista en la que estamos inmersos, me ha devuelto la esperanza y el optimismo.
Mientras haya personas dispuestas a dejarlo todo por seguir un ideal, la esperanza, la paz y la alegría seguirán vivas. Y las tribulaciones que nos han tocado vivir serán solo un traspiés en el caminar del mundo. Santiago Mata López
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He entrado a leer este artículo por curiosidad (muchísimas felicidades, hacen falta muchos así...) y me he quedado pasmado de la bajura y suciedad de algunos comentarios, en especial de quien se despide manchando el nombre de nuestra Madre (un abrazo en María.... ¡Que asco dáis! y todo, seguro, so capa de interés por la Iglesia y bla bla bla....
Jueves, 16 de febrero
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