
Mi afición por el trasero comenzó en la Universidad, una noche en que me quedé hasta muy tarde preparando un examen con una compañera de Facultad, que era un poco mayor que yo y que venía de otra carrera. La verdad es que parecía una monjita, con sus gafas y sus modales muy reservados, pero la tía escondía una segunda personalidad y aficiones ocultas. Yo sabía que había estado casada y que era muy buena estudiante. Lo que ignoraba era que su condición de maestra guarrona.
Estábamos en su piso, ya tarde, cuando propuso que comiéramos algo. En un pis pas preparó una ensalada, algo de pasta y abrió una botella de vino. Un blanco muy frío y muy bueno.
Yo apenas bebía y me achispé, sobre todo cuando abrió la segunda botella.
Como mi mente estaba en los círculos superiores y abstrusos del pensamiento, me resulto difícil la comprensión de sus intenciones para conmigo.
INTERCAMBIO DE POWERPOINTS EN derevuelta@yahoo.es
culir en la cocina es algo delicioso para todos y mas con esa mujer sota...
eso si esta rico como poder conectame con tigo para poder cofger ese culito rico
COMO ME GUSTARIA SER YO EL QUE PROBASE TU CULITO COMO LO HACEN LOS CHICOS DE TU UNIVERSIDAD
Viernes, 29 de agosto - Actualización: 01:19