
Le he cogido gusto a esto de Internet. Y eso que no tengo una buena línea. Al bruto de mi marido le da igual. Él no chatea. Ni navega. Escribe con dos dedos, cuando se pone al teclado. Los mismos que utiliza para atusarse el bigote o tocarme el coño, cuando se digna dedicarme algo de atención y no anda atontado viendo partidos de fútbol.
Es un animal de bellota. La verdad es que me hacía gracia al principio, cuando lo conocí y nos hicimos novios, pero desde que nos casamos es un desastre. No lee un libro ni aunque se lo recete el cardiólogo. Sigue con sus amigotes y sólo usa el ordenador para bajarse películas con el E-Mule.
Me he casado con la versión futbolera de Santiago Segura: porno y fútbol, esas son sus aficiones. Y porno en la tele, porque en el dormitorio es un soso de cuidado y se corre a los dos minutos, lo que suele dejarme con más ganas que al principio y condenada a pajearme mientras el muy cerdo ronca como un tractor.
Tenemos wifi en toda la casa, pero la mitad de los días no funciona o va lentísimo. Y así no hay quien chatee. Desde la habitación del fondo, la de invitados, que es donde suelo ponerme para estar un poco tranquila, me llega para navegar, e incluso me entra el correo, pero se me cuelgan los programas. Ni Messenger, ni el Skype, ni el GoogleTalk… Me instalé el Trillian, pero tampoco va.
Llevaba yo tres días completos sin conseguir una sesión decente de Messenger, para hablar con mis amigas, cuando decidí llamar a un anuncio.

Era una de esas ofertas que aparecen pegadas a las farolas o en las paradas de autobús, donde te ofrecen instalar a domicilio redes, software y lo que haga falta. Llamé, porque el tipo añadía al final “fiable y barato”.
Por la voz, en el teléfono, saqué la conclusión de que el tipo era argentino y que llevaba mucho tiempo en España, porque no tenía un acento muy marcado.
Me dijo que podía el miércoles, al final de la tarde, cuando saliera de su empresa. Le dije que si, sin reparar en que ese día había partido de Champions y que mi marido se traería a su panda, para ponerse ciegos de cervezas, patatas fritas, aceitunas y queso en el salón, mirando la tele y dando alaridos.
Lo que no imaginaba yo es que esa tarde-noche me iban a dar a mi una buena ración y de algo mucho más rico, más cilíndrico y duro que lo que devoraban los futboleros.
este fue el mejor de los relatos vaya hembra descubri la verdadera clavada por el culo si alguna quiere estoy a la orden ja ja ja
se me aceleraba el corazon mientras leia y se me ponia dura, deseaba estar penetrando una en las mismas circunstancias
eres rica y tu trasero es mas brel2515@hotmail.com
por que sera que por lo general las mujeres espanolas son las mas prostitutas de todas.
es normal por que en ese pais se podria desir que existe la raza mas ojete de todo el mundo
Hola me parece super exitante tu relato, la sobada de verga que me di fue tremenda, me encantaría hacer amistad con una mujer totalmente abierta al tema del sexo por lo que si lees este mensaje me encantaria que me escribieras al correo avasquez@ccss.sa.cr
Sábado, 11 de octubre - Actualización: 20:15