
Su conducta me había alarmado. Mucha gente pensará que soy un paranoico, pero conocía a Elvira lo suficiente como para sospechar que algo estaba pasando. Nos habíamos conocido en la Universidad, con poco más de 20 años.
De ser compañeros de pupitre y de intercambiarnos apuntes de macroeconomía, habíamos pasado a ser amigos y de ahí a coincidir en bares y fiestas universitarias, cada uno con su pareja correspondiente. Al cabo de unos meses ella plantó al tipo alto y cachas con el que salía y yo hice lo propio con la chica alocada que solía acompañarme.
Con 28 años, licenciados y con trabajos aceptables, estábamos viviendo juntos. Los últimos cinco años habían sido felices, pese a la frialdad de ella. Elvira era un cañón. Tiene un tipo realmente espectacular, alta, con curvas rotundas, tetas altivas y un trasero digno de verse.
Era una chica de lo que llamaríamos "buena familia" y poor lo que descubrí después, una guarrona tremenda.
Pero volvamos al principio: su conducta había cambiado en las últimas semanas. Aquella mujer fría y calculadora se mostraba excesivamente cordial y mimosa. Al principio pensé que se trataba de un simple cambio de carácter hacia mí, pero esa explicación no acabó de convencerme.
Como extraño a Milagritos... pongan otra vez ese relato por favor !!!
amiga mia,no sabes lo bello que tienes ese culo y como jamas he penetrado a una mujer por el ano,creo que contigo sería celestial.
luego de acabar contigo me encantaria descansar mi pene en ese par de nalgas al menos por un par de horas !!!
Sábado, 22 de noviembre - Actualización: 16:42