
-Ese imbécil me hará llegar tarde. ¡No se aparta, el muy…!
-Pero, Mónica hija, ¿cómo vas? Nos vamos a estampar antes de llegar, piensa que te está esperando…
-¿En qué coño crees que estoy pensando? En que me está esperando, y ese gilipollas no me deja adelantarle, y en que llegaré tarde y perderé un cuarto de hora por su culpa. ¡Un cuarto de hora, Loli! ¿Tú sabes lo que puedo hacer en un cuarto de hora con mi tronco?
-Pero mujer, que no se trata de llegar muerta, se trata de llegar enterita. No seas malaje y conduce con cuidado.

-Claro, para ti es muy fácil estar tranquila, tienes al Manolo todo el día en casa y cuando te apetece te lo…
-Oye niña, eso de cuando me apetece… a ver si tú te crees que el mi hombre está siempre a disposición, que cuando no tiene retortijones, le duele la muela del juicio, o tiene un lumbago a consecuencia de las juergas que se corre con las putas de la tía Candela, que no sé yo que clase de gimnasia harán allí que en mi casa no hace.
Sábado, 26 de julio - Actualización: 00:21