Suicidio
31.03.08 @ 21:51:02. Archivado en Sobre la autora
Creo que la desesperanza y el fracaso es uno de los peores sentimientos que puede tener un ser humano. A todos nos pasa alguna vez, cuando intentas por todos los medios conseguir algo y ves que tu intento ha sido inútil. Te ves sin fuerzas, exhausto y sin ganas de volver a repetir ¿para qué? ¿para volver a fracasar?
Eso es lo que les debe pasar a muchos inmigrantes. Como la mayoría de las veces, mi fuente de inspiración son las noticias que leo en El Mundo. Mucho repatriados de Guinea Bissau se suicidan al regresar. Algo tan occidental y que tan bien han aprendido. Muchas veces, nos quedamos sólo con lo malo.
Han sufrido acosos, desnutrición y dolor en su intento por llegar a una vida mejor. Otros han sido bien atendidos, alimentados, abrigados. Pero muchas veces, el final es el mismo: regreso. El sueño de un mundo mejor se desvanece delante de ellos. Muchas veces sus familias han dado todo su dinero a las mafias de las pateras para que sus maridos, hijos, hermanos puedan llegar a España y puedan alimentarse. Los regresados miran al suelo sin poder evitar las lágrimas del fracaso, de no haber sido lo suficientemente listos o suertudos como lo son los que teóricamente están triunfando en Europa.
La familia ya no tiene ni dinero ¿qué les queda en un país sin futuro y en un futuro sin país? Optan por el suicido. Nunca estaré a favor del suicidio, porque soy defensora de la vida, pero entiendo su corazón. En los países ricos la gente se suicida cuando no sabe ver delante de ellos la vida que tienen o podrían tener. Pero en estos casos, es mucho más difícil tirar para adelante.
Sigo creyendo que la inmigración controlada es la mejor opción, pero también creo que deben crear más escuelas de oficios en África de forma que tengan opción de quedarse allí, y los que vuelvan, que sigan teniendo un escape que no sea la muerte.
Comentarios:
Aún no hay Comentarios para este post...
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
Beatriz Moreno
autor
Contacto


